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The Running Gag [Privado Izaak]

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The Running Gag [Privado Izaak]

Mensaje por Wasserfall Leiter el Lun Dic 28, 2015 6:22 pm

A ver. No era demasiado difícil, de hecho yo mismo podría hacerlo sin problemas. De hecho cualquiera podría hacerlo solo teniendo una escalera lo suficientemente alta. Pero no, quienes le habían pedido que colocara la estrella navideña en lo alto del árbol de su árbol de navidad no contaban con tal accesorio, tan necesario para estas situaciones. ¿De qué demonios estaba hablando, exactamente? Pues todo había empezado con una de mis clásicas salidas en búsqueda de sustento para sobrevivir el frío invernal. Eran esas fechas, verán, y llegaba el tiempo de empezar a adornar las cosas con motivo de navidad, como si la gente de este lugar no tuviera suficiente ya con sus otras festividades como era el caso de Halloween. Pero bueno, el punto es que ahora estaba allí parado, con una estrella de tamaño considerable en mi mano, mientras observaba a lo alto de un árbol de navidad que estaba por completo iluminado a excepción de la punta, donde se supone debía ir la estrella. El árbol en sí ya era bastante alto, pero lo que terminaba por complicar las cosas era que estaba encima de la azotea del comercio de los dueños. La mujer ya algo mayor me había visto por la calle y me había pedido que la ayudara con su dilema, teniendo en cuenta que yo era joven y amable y todo eso que había dicho la señora para que la ayudara.

Era un día bastante frío y por suerte estaba vestido como se debía, con una chaqueta abrigada y demás, a parte de que faltaba poco para que comenzara a atardecer. Mientras miraba con desdén al árbol y devuelta a la estrella en mis manos me preguntaba que tan baja estaría la temperatura para que estuviera sintiendo el frío a pesar de estar preparado para ello. -¿Por qué no simplemente puso la estrella desde un inicio y se ahorraba problemas, señora?- No que tuviera mucho interés en el asunto pero tenía ganas de reclamar aunque fuera algo a cambio de prestarles mi ayuda. La mujer negó con la cabeza como si aquella idea fuera impensable y luego procedió a explicarme que era una vieja costumbre que la estrella o adorno principal de la punta se pusiera al final. Yo no sabía de esas cosas, nunca había festejado la navidad en realidad, pero bueno, si ella lo decía supongo que era un capricho tan aceptable como cualquier otro. De todas formas me sorprendía que me pidiera ayuda tan descaradamente, ¿Tal vez ya sabía que era de Shibusen y que estaba entrenado? No tenía forma de conocer eso pero nunca se podía estar cien por ciento seguro.

Bueno, está bien, al fin y al cabo terminé aceptando el pedido y procedí a dar un salto bastante alto para llegar a lo alto de la azotea, de allí en más me quedé mirando al árbol frente a mi y no pude sentir como un sudor frío bajaba por mi cuello. Definitivamente no podía colgarme y escalar en el mismo para subirlo porque a pesar de ser tan grande se veía frágil como para sostener a una persona de mi porte físico. Él árbol era bastante alto en realidad, llegando si no me equivocaba a los cuatro metros de altura. Podía entender por qué lo habían puesto encima de su techo, desde allí resaltaba en demasía, más todavía por la noche cuando las luces estaban encendidas. De todas formas, tenía flojera de saltar y ensartar la jodida estrella en la punta pero aún así no me iba a degradar a pedir la ayuda de nadie. La mujer pareció ver esto pues de inmediato se puso a llamar por más ayuda, prácticamente a los gritos -¡Necesitamos una persona más! ¡¿Por favor?!- ¡Maldita mujer! Por qué no le avisaba a toda la condenada ciudad que Wasserfall Leiter tenía problemas para poner una estrella de navidad.


Última edición por Wasserfall Leiter el Dom Ene 03, 2016 4:02 pm, editado 1 vez
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Re: The Running Gag [Privado Izaak]

Mensaje por Izaak Doors el Lun Dic 28, 2015 9:49 pm

Exhalo aquel aire caliente sobre sus manos a pesar de que estas estaba cubiertas por los guantes y que de hecho era bastante temprano aun, no podía evitar sentir frio. Avanzaba por las coloridas calles de Death City, todos tenían demasiados adornos en sus casas, así como algunos árboles fuera de las tiendas perfectamente decorados. Se sentía de alguna manera extrañado, Izaak no era un cascarrabias, pero tampoco era amante de la navidad, especialmente porque durante esas fechas se suponía que las pasabas con la familia y el no tenía una, no más. Es cierto que había cierta persona con quien amaba pasar el tiempo y esperaba poder pasar las fiestas, pero aun así no veía nada que tuviera que celebrar, por lo mismo había decido no decorar aquel año, si, sería el grencha.

¿Y que hacía ahora en las calles? Pues era sencillo, había ido a comprar un regalo, es verdad que el mismo no decoraría su apartamento pero eso no evitaba que quisiera dar un presente, iba bien abrigado aquel día, un suéter azul, un chaleco negro, su bufanda negra y un gorro blanco de donde salían sus cábelos y alcanzaba a curri únicamente sus orejas y frente, su nariz estaba levemente enrojecida por el frio. Miraba de un lado a otro las tiendas mientras sonreía agradablemente para al fin llegar a una tienda donde había todo tipo de cosas, dispuesto a entrar en la misma comenzó a escuchar un montón de gritos que le sacaron de concentración… ¿Alguien para ayudar a qué?

Al ver el enorme árbol solo pudo pensar en que querían que ayudaran con los adornos y la verdad es que no estaba de humor para ello, pero la silueta de cierto chico llamo su atención haciendo que este se acercara a donde la señora de avanzada edad había estado gritando. -¿Wasserfall Leiter? –pregunto Izaak dejando salir un grito creando eco con sus manos alrededor de su boca y después agitando las manos de un lado a otro para llamar la atención del chico. Pero antes de saber si lo había hecho se giró hacia la mujer que le miraba con una sonrisa en el rostro, una sonrisa que a Izaak le dio mala espina y casi quiso alejarse al momento, pero claro, no se lo permitieron. La mujer le explico lo que Wass trataba de hacer y claro como Izaak era un buen chico y amigo de Wass tenía que ayudar… o al menos eso es lo que había dicho la mujer, por lo cual el chico solo se encogió de hombros cansado y salto hasta donde Wass. Después de todo ¿Qué tan difícil era poner una estrella de navidad?

¡Hey! –saludo al chico con un movimiento de cabeza y una sonrisa en el rostro antes de mirar la punta. –Vaya que es alto… ¿Cómo no tienen una escalera? –pregunto mirando a la mujer que solo les sonreía y saludaba de vez en cuando. Izaak le dio una sonrisa algo falsa y después se giró hacia Wass. –Solo súbete  a mis hombros y hagamos esto rápido, sinceramente esa mujer me da algo de miedo y siento que nos querrá poner a arreglar su ático después. –comento mirándola y regresando el saludo que ella les daba mientras los observaba “trabajar”
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Re: The Running Gag [Privado Izaak]

Mensaje por Wasserfall Leiter el Dom Ene 03, 2016 4:04 pm

Continuaba mirando el árbol con aparente desprecio, aunque en mi cabeza lo que más me molestaba eran los casi desesperados gritos por ayuda que estaba exclamando la señora a todo pulmón. Sabía bien que había gente a la que le gustaba exagerar solo para obtener lo que querían fuera de un modo u otro, pero aquello de verdad me estaba cansando. Soltando un suspiro de frustración me preparé para llamar la atención de la mujer con un grito propio pero aquello quedó de lado al escuchar como mi nombre era pronunciado por alguien más. Parpadeé confundido, pues ciertamente no había demasiadas personas que me conocieran, o al menos no demasiadas que se ofrecieran a llamarme por cualquier motivo. Dirigí mi mirada hacia el origen del grito y me sorprendí al ver al chico con el que alguna vez había escapado de Shibusen en un evento que me había resultado jodidamente entretenido. Sin embargo evité que cualquier sonrisa de alegría se formara en mi rostro al verle y simplemente alcé las cejas mientras le saludaba con la mano -¡Doors!- De todas formas, una sonrisa fue lo que se formó en mi rostro pero más burlona que otra cosa, solo ante el hecho de ver al miembro de Shibusen caer igualmente en el pedido de ayuda de la mujer como yo lo había hecho minutos antes. Sí que sabía como manipular gente o tal vez nosotros éramos demasiado simples y ayudar a las personas era parte de nuestra naturaleza. Quién sabe.

Me encogí de hombros y miré nuevamente al de cabello azabache al verle ahora encima de la azotea, como si no me sorprendiera el hecho de que hubiera accedido a ayudar con toda la cosa de la estrella. Negué con la cabeza levemente ante su pregunta mientras igualmente devolvía mi mirada al árbol. -Esta gente es idiota.- Murmuré en respuesta mientras volvía a repetir el gesto de negar con la cabeza. Seguidamente observé al de ojos claros para luego soltar un nuevo suspiro, un hábito mío, antes de mirar de reojo la punta del árbol. Todavía tenía la estrella en una de mis manos por lo que simplemente me acerqué al chico. -Sí, mejor terminemos con esto.- Con aquel acuerdo silencioso ante la idea del contrario procedí posar una de mis manos en el hombro del contrario para ayudarme a dar un pequeño impulso y de esa forma quedar parado en los hombros de Izaak. Hice un poco de equilibrio esperando no caerme pero sin la idea de pedir que me sujetara o algo. -Ah, espera. Que linda vista.- Mencioné con calma mientras escaneaba la ciudad con mi mirada aprovechando la altura a la que me encontraba, notando como faltaba menos para que el sol se terminara por ocultar. Bueno, no que estuviera viendo algo nuevo pues en la cima de las escaleras de Shibusen también podías tener un vistazo panorámico muy bueno de toda Death City, pero por otro lado simplemente estaba haciendo algo de tiempo para joder un poco al de cabellos azabache. Finalmente luego de dar unos cuantos vistazos por todo mi alrededor me decidí a que era hora de dejar de perder el tiempo y finalmente coloqué la estrella en la punta del dichoso árbol. Llevé mi mano a mi mentón mientras analizaba que tan bien había quedado, antes de notar que estaba un poco ladeada. Hey, si iba a ser el trabajo de decorador al menos iba a hacer el mejor trabajo de un jodido decorador. -¡Oh! Sabía que podía contar con ustedes, son taaaan amables~ ¡Ahora veamos como queda encendido!- Mientras colocaba las manos en la estrella para poder acomodarla mejor abrí mis ojos algo sorprendido pues la voz la reconocí al instante como la de la mujer que nos había metido en todo eso, ¿Qué era lo sorprendente? ¡Pues que había subido hasta la azotea sin que yo lo notara! Es decir, en un instante estaba abajo alentándonos y ahora estaba allí arriba, además ¿de qué luces hablaba exactamente?

… La respuesta llegó por sí sola pues mientras estaba moviendo la estrella para dejarla perfecta la misma se encendió, en una luz blanca que brillaba y era demasiado dañina estando tan cerca como para poder apreciarla. Solté un pequeño gruñido antes de intentar moverme lejos de la luz pues la misma me había cegado parcialmente. Es decir, había tomado la luz blanca de lleno con mis ojos, pero lo que había olvidado durante ese momento es que estaba parado sobre los hombros de alguien e intentar alejarme no era tan buena idea después de todo. Por lo que al mover uno de mis pies para retroceder el mismo solo tocó aire y la gravedad se lo llevó, haciendo que perdiera el equilibrio y fuera a caer de espaldas al suelo. Al menos me aseguré de llevarme conmigo a quien me había estado sosteniendo sobre sus hombros para que el mismo igual cayera y no fuera yo el único que quedara en ridículo. Para mi fortuna la caída solo fue en lo amplio de la azotea y no abajo en la calle, pues aquello habría sido tanto vergonzoso como doloroso. -Ugh, maldita sea.- Llevé una de mis manos a mi cabeza mientras me sentaba y miraba de reojo a la mujer causante de tanta humillación. Jamás se lo perdonaría. Pero algo llamó mi atención y es que la mujer todavía no se había dignado a disculparse, de hecho parecía, ¿molesta? Fruncí el ceño levemente y seguí su línea de visión solo para encontrarme como el árbol caía hasta la calle, lo cual me hizo parpadear algo confundido. Se había caído pero, ¿Cómo?… Oh, tal vez durante mi caída le había dado alguna patada o algo y pues, ya había dicho como aquellos árboles eran demasiado frágiles. Bueno, así tal vez ya no pediría nuestra ayuda de nuevo, ¿Verdad? Solté una pequeña risa ante ese pensamiento.
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Re: The Running Gag [Privado Izaak]

Mensaje por Izaak Doors el Miér Ene 06, 2016 2:49 pm

Al sentir como Wasserfall subía a sus hombros y escucharlo sintió un poco de irritación, él hubiera subido a sus hombros y se hubiera tardado menos, si quería una buena vista solo tenía que voltearse hacia las escaleras del instituto del shinigami. -¡Hey! Apresúrate, no es como que fueses liviano como una almohada. –soltó mirando hacia arriba a observar como el otro comenzaba a colocar la estrella de forma descuidada sobre la punta del árbol. –Al menos podrías enderezarla. –dijo burlón al ver como comenzaba a acomodar la misma, pero una voz a su espalda hizo que Izaak casi dejara caer al otro por la sorpresa. ¿En qué momento aquella mujer había llegado ahí? O una pregunta más acertada. ¿Cómo había llegado ahí? Dio un vistazo hacia abajo buscando una escalera, pero no había nada que se le pareciese por ahí, entonces… Un momento. –No, espere el aun está a como…  –más sus palabras no pudieron completarse pues la mujer ya estaba conectando las luces del árbol.

Al sentir como el otro se tambaleaba encima suyo se giró un poco para no terminar en el suelo al igual que Wasserfall definitivamente haría, pero claro aquel día no era precisamente su mejor día, pues el chico jalo de su cuerpo para hacer que Izaak cayera junto con el mismo sintiendo el frio techo en su espalda. –Maldición Wass... –soltó mientras se ponía de pie poco a poco solo para ver la cara de estupefacción del chico, y siguiendo su mirada observo algo que le causo un poco de gracia y después un poco de miedo… Aquella mujer haría que pusieran el árbol de nuevo. Se llevó una mano al rostro dándose un golpe. –Eres tan idiota. –soltó Izaak hacia Wasserfall mientras se ponía de pie y escuchaba un suspiro de decepción salir de la mujer que les había pedido el favor en un inicio, tal vez se había molestado tanto que los echaría de ahí en ese momento si, entonces se salvaría y le daría un golpe en la cabeza al chico por meterlo en esos líos. Pero aquel pensamiento entusiasta no duro demasiado al escuchar la voz de aquella mujer nuevamente.

-¡Oh no! ¡El árbol se ha caído! Pero niños, no se queden ahí, ayúdenme a levantarlo, mientras ustedes lo ponen en su lugar y recogen los adornos rotos yo iré al ático por los demás, tu –dijo señalando a Wass –Guarda la estrella por tanto y después la ponemos al final. Pero no se queden ahí que si no oscurecerá! –Izaak abrió los ojos como platos y después miro a Wass con desprecio como se le mira a un amigo que te ha metido en problemas. Mientras se ponía de pie se colocó detrás del mismo dándole un suave, pero con mucha fuerza, empujón fuera de la azotea. –Ya escuchaste, será mejor que comencemos ahora antes de que anochezca. –comento mirando al otro y saltando nuevamente hacia el piso mientras observaba el árbol sobre el suelo.

No creo que sea tan difícil, después de todo. Solo es un árbol de navidad ¿Qué tan difícil puede ser? –dijo en voz alta mirando al chico con una sonrisa un tanto forzada.

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Re: The Running Gag [Privado Izaak]

Mensaje por Wasserfall Leiter el Lun Feb 22, 2016 5:28 pm

Al ver como el contrario se levantaba hice lo mismo, sacudiendo mi ropa mientras no podía evitar tener una sonrisa de lado al escuchar sus claras palabras de molestia hacia mi. -Hey, todo fue muy rápido y confuso. Según yo, tú fuiste el que pateo el árbol.- Contesté mientras me acercaba al borde a ver como había quedado el objeto. El muy maldito se encontraba todavía en condiciones decentes como para volver a ponerlo en pie e intentarlo una vez más, aunque no era lo mismo con los adornos, los cuales la mayoría se habían roto durante la caída. No pude evitar fruncir el ceño ante las palabras de la extraña señora. Supongo que después de todo sí había ido demasiado lejos, aunque parte de la culpa estaba también en la mujer, que había decidido darme un ataque de lleno cegador con su jodida luz. Pero bueno, de nada hacía ahora quejarse.

Solté un pesado suspiro ante la mirada que me estaba dando el de cabellos igualmente azabaches, antes de ser empujado por el borde hasta la calle, donde caí de pie a pesar de la fuerza oculta del empujón. -Sí, sí. La verdad se me está haciendo muy rara esa mujer, mejor terminar rápido antes de que anochezca y decida invitarnos a comer a su casa, de la que nunca saldremos.- Tal vez la mujer era una bruja y estaba decidida a eliminarnos ahora que aparentemente estábamos arruinando su dichoso pino de navidad. Nunca podías estar del todo seguro en lo que a ese tema refería. Asentí con la cabeza ante las palabras finales del chico mientras mi mente se distraía con cierto pensamiento de la ciudad en llamas y luego portadas de periódicos indicando que todo había sido culpa de un árbol y su juego de luces que había estallado y prendido fuego una vivienda... Negué despacio antes de guardar segura la estrella en uno de los bolsillos de mi pantalón, o al menos parte de ella, ya que obviamente por su tamaño no podía ocultarla por completo. -Yo me encargo del árbol, tú junta lo que puedas de los jodidos adornos. Luego bajo a ayudarte.- Sin más palabras que mediar tomé al árbol con ambas manos y sin necesidad de mucho esfuerzo lo levanté. Seguidamente alzé mi mirada a la casa y calculé la fuerza que necesitaba para el salto, realizando seguidamente el mismo y quedando una vez más sobre la azotea. El árbol se sacudió un poco y, como no, la parte superior del mismo se desajustó y cayó. Gruñí claramente molesto antes de colocar el resto del pino en su antigua posición antes de tomar la parte que faltaba y volver a ajustarla lo mejor que pude en su lugar. Me alejé un poco contemplando mi trabajo y me dí cuenta de que el árbol se encontraba un poco inclinado. Solo un poco. Nadie lo notaría, además seguramente era a causa del golpe que había recibido y no había nada que hacerle.

-¿Todo bien ahí abajo?- Pregunté finalmente ignorando el pino y asomándome por el borde del techo una vez más para poder ver a Izaak. Con suerte ya habría terminado con lo suyo. -¡Muy bien! Ahora solo queda adornarlo.- Una mueca de fastidio se formó en mi rostro mientras me volteaba para notar como la mujer estaba de vuelta conmigo, apreciando el árbol y rodeada de tres cajas repletas de adornos navideños, ¿Quería que la ayudáramos con eso? Ni de broma. La señora pareció captar mi indignación antes de soltar una risa soberbia y negar efusivamente con la cabeza. -Ustedes no podrían tener ni idea de como adornar bien uno de estos. Lo siento niños pero ahora para lo único que los necesito es para colocar la estrella.- No sabía si sentirme más indignado o solo aliviado por no tener que hacer más trabajo que ese. Bah, finalmente el alivio ganó. Esperé a que el Meister de Shibusen subiera de nuevo pero mis ojos se abrieron como platos al ver como la mujer comenzaba a adornar el árbol a una velocidad casi inhumana y, en cosa de prácticamente segundos, dejarlo igual a como había estado antes de caer. Volteé mi cabeza hacia la calle, en la dirección de Izaak, esperando no haber sido el único que había presenciado tal muestra de habilidad, por más inútil que esta fuera, de parte de la mujer. La escuché soltar un suspiro mientras hacía el típico gesto de quitarse sudor de su frente, antes de mirarme. -Ahora sí, la estrella. Esta vez no lo arruinen, por favor.- Me ofreció una sonrisa amable aunque podía ver bien la amenaza tras la misma. Fue entonces que me hice una nota mental de nunca molestar a una mujer con sus jodidos adornos navideños de nuevo. -Aquí tengo la estrella. Pero ahora hazlo tú, Izaak. Y por favor señora usted no vuelva a encender sus luces antes de tiempo.- Le ofrecí mi propia sonrisa de falsa amabilidad antes de acercarme al árbol a la vez que le lanzaba la estrella al otro chico. Seguidamente me quedé esperando a que el contrario hiciera lo suyo, mientras notaba como la luz natural del día se terminaba por perder, ahora con las luces de la calle y las casas sirviéndonos para guiar nuestra tarea. -Hey, supongo que por tu ayuda ya estamos a mano, ¿No? Por lo del escape de Shibusen digo.- Hablé, intentando animar al otro chico. No que yo fuera muy bueno para eso, claro.
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Re: The Running Gag [Privado Izaak]

Mensaje por Izaak Doors el Vie Mar 18, 2016 1:18 pm

Rodo los ojos ante la supuesta afirmación de que el había sido el que pateara el árbol, aunque bueno aquello ya no parecía ser lo importante. Una vez abajo comenzó a recoger los adornos que no se habían destrozado aunque la verdad es que en su mayoría no les había pasado nada, puso sus ojos en una esfera que tenía un árbol en la misma… vaya adorno más cutre, pero bueno era cosa de la señora, no tenía nada que ver con él. Comenzó a colocar algunos adornos donde creía que habían estado, eran demasiados adornos, seguramente tardarían una eternidad con un árbol así de jodidamente alto. Seguro esa mujer aprovechaba y los hacia adornar todo el árbol para ella y después les iba a decir que tenía otros tres arboles más que debían de ser adornados y los mandaba a por adornos y después les ofrecía limonada que realmente será una pasión que los obligaría a hacer lo que ella quisiera. Izaak negó con el rostro y después sonrió por la tontería en la que había pensando mientras seguía acomodando los adornos, al escuchar a Wass levanto el dedo pulgar para confirmar que todo iba bien, al menos hasta lo que paso después.

Pero aquella mujer comenzó a quitar los adornos que Izaak tan amablemente ya había comenzado a poner y remplazándolos mientras hacía que el chico cargara as cajas que deposito después en el suelo, aquella mujer había adornado el árbol a una velocidad que ni el mismo se creía capaz de mantener y especialmente había echo todo ella sola. ¿Por qué demonios no colocaba sola también la estrella? Podría hacerlo, podría de hecho adornar toda la calle ella sola y sin siquiera soltar una gota de sudor, él lo había notado como Wass, la mujer definitivamente tenía algo raro y no se trataba de una vecina amigable más. O claro que no, nunca más se dejaría engañar por amables señoras.

Atrapo la estrella entre sus manos y después miro a la señora. –Bueno, cuando esté lista yo le diré para que encienda las luces, no ahora. –comento Izaak suspirando resignado y saltando hacia el techo, miro a Wass y lo empujo dejándolo frente al árbol. Camino un par de pasos hacia atrás. –No te muevas Wasserfall. –pidió de forma amable mirando al otro chico y después corrió hacia este saltando y pisando su hombro como apoyo para impulsarse más alto para colocar la estrella en la maldita punta del árbol,, esta vez había quedado completamente derecha, dando una voltereta callo detrás de Wass y se puso de pie. –ahora si puede encenderlas. –comento a la mujer que ya lo había comenzado a hacer, esa mujer sí que no tenía alma para tratar bien a los pobres chicos, ni siquiera les invito algo de comer, solo les había agradecido con unas palabras y después los echo de ahí.

No. –dijo Izaak y volvió a empujar a Wass por el techo mientras lo empujaba por la espalda para que salieran de ahí lo más pronto posible. –Aquello aun no puede ser saldado si nos seguía un montón de gente, no considero que te haya ayudado lo suficiente. –comento mirándola y después levanto una mano. –listo, te lo pagare invitándote un bocadillo por ahí, además la noche amenaza y aun debo comprar un regalo. –comento suspirando y pensando en Aria, no tenían demasiado tiempo de que se habían conocido, pero eran un equipo y quería poder obsequiarle algo que de verdad le gustara, quería tener algo que poder darle por aquellas fechas. Esa había sido su intención inicial al salir de casa aquella tarde, pero ahora era casi de noche y quería poder correr después de ahí a buscar a la chica para darle su obsequio. – ¿Qué dices? ¿Quieres un rollo de jamón? –pregunto sonriendo para el chico mientras caminaba en dirección a la zona comercial que no quedaba nada lejos de la casa de la mujer.  
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Re: The Running Gag [Privado Izaak]

Mensaje por Wasserfall Leiter el Lun Abr 25, 2016 3:29 pm

Bueno, para nuestra fortuna todo había terminado relativamente tranquilo y sin ninguna cosa extraña sucediendo por parte de aquella mujer. Aunque su agradecimiento había sido más bien rudo y algo desconsiderado, solamente unas palabras y luego nos dejó como si nada. Tomando en cuenta la caída del árbol me imaginaba que debía tener sus razones, pero aun así, que falta de respeto, señora. De todas formas, creo que ninguno de los dos queríamos tener nada más que ver con aquella extraña vecina de Death City, por lo que al ser apurado por el contrario me dejé llevar a los empujones, finalmente dejando atrás el tejado y con ello internándome junto a Izaak en las iluminadas calles de la Ciudad de la Muerte. Su respuesta a mi última pregunta me sorprendió un poco, sin embargo, haciéndome girar la cabeza solo para poder dirigirle una mirada de sospecha. -Bueno, si lo dices así es como si hubiera hecho algo en grande. La verdad solo estaba escapando contigo.- Le contesté, evitando soltar una risa ante el curioso recuerdo de dos idiotas huyendo por los pasillos y posteriormente el patio de Shibusen con todo un ejército detrás. Pero bueno, no era nadie para quejarme si el quería seguir debiéndome algo y ante su idea de invitar una comida rápida mis ojos se abrieron y una sonrisa emocionada apareció en mi rostro. -… Izaak, mi amigo, creo que eso será más que suficiente para saldar la deuda. La verdad tengo un poco de hambre.- Contesté sonriente mientras llevaba una mano a mi estómago, esperando que un rugido por parte de este se escuchara. Sin embargo ningún sonido provino del mismo, pero mi atención para ese entonces se había fijado en otro detalle más interesante. -¿Un regalo?- Cuestioné, sin poder evitar denotar el hecho de su pequeño suspiro al final de la frase. Me imaginaba que sería una cosa importante, no sé por qué, tal vez por ese gesto que había realizado, o tal vez por que podía ver algo más. Aunque claramente no estaba hecho para esas cosas, por lo que me encogí de hombros.

-Claro que sí, señor. Un rollo de jamón suena bien.- Asentí con la cabeza antes de comenzar a ver de reojo los locales que comenzaban a mostrarse a nuestro alrededor. Todo estaba adornado y luminoso, con motivo de aquellas festividades de fin de año. Aquello me recordó por un instante la llegada de la gata demonio a mi hogar hace algo como un año. Por Shinigami, ¿Tanto había pasado ya? Me sorprendía a veces caer en cuenta de todo el tiempo que pasaba volando sin que te fijaras, y el hecho de que algo tan importante como el comenzar a compartir techo con alguien más me hubiera ocurrido hace tanto me hacía pensar un poco en mi realidad. Y en la actualidad. Tal vez podría conseguir algunos adornos también. -¿Y para quién es el regalo?- La pregunta había salido de la nada, realmente, pues ni siquiera me había detenido a pensarla antes de que saliera de mi boca. Pero bueno, todavía tenía cierta curiosidad con respecto al tema y, además, estaba bien hacer un poco de charla por el momento. -¿Es para alguno de los idiotas que golpeamos por robar tu celular?- Bromeé, dirigiéndole una mirada entretenid. Que rayos, tal vez hasta podría ayudarlo, aunque era correcto decir que yo no era para nada el mejor en lo que a obsequios se refería, pero tal vez podría darle algún que otro consejo. Todo dependía de si el chico estaba dispuesto a que me metiera en sus asuntos, era algo suyo, tal vez personal incluso, así que tampoco quería molestar. Por otro lado, la idea de un regalo era algo bastante interesante y fue entonces que pensé en mi propia situación, nuevamente. Pero no llegué a nada concreto, pues, no tenía idea de si Tsuki querría un regalo relacionado con esas fechas. O de siquiera la vería para esas fechas, tomando en cuenta que a veces solía desaparecer sin decir nada y volver tan tranquila como siempre.

A veces las cosas eran un poco más problemáticas de lo que me imaginaba. O tal vez yo simplemente le daba muchas vueltas a cosas simples y las convertía en eso, quién sabe. Pero el rollo de jamón era algo simple y estaba bien, sí que sí.
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Re: The Running Gag [Privado Izaak]

Mensaje por Izaak Doors el Lun Jun 27, 2016 12:09 am

Izaak abrió los ojos como platos y después soltó una risa. -¿Solo escapando? Por shinigami, si teníamos a media escuela siguiéndonos y eso no fue precisamente tú culpa. –comento riendo y después le dio un suave golpe en el hombro. –Debería de hacer eso como un pasatiempo, resulta que es algo jodidamente divertido. –Admitió recordando aquel día. –Entonces vayamos por algo de comida, un aperitivo me vendría bien a mí también y que mejor lugar que este ¿No? –comento echando a caminar hacia la calle dedicada prácticamente a alimentos y nada más. Después pensaría en el regalo adecuado para Aria, quería darle un teléfono para poderse mantener comunicados en todo momento, pero ella jamás aceptaría un regalo tan “caro” Seguro que trataría de pagarlo o devolverlo y toda la intención del obsequio se perdería.

Si, un regalo, para mi compañera. –comento restándole importancia como si fuese cosa de nada, pero lo cierto es que estaba muy nervioso por cómo le haría llegar aquel presente, que le daría, no quería llegar con una caja de donas, ese era el regalo que le brindaba siempre. Y sinceramente no quería seguir haciéndolo porque esas eran un regalo normal, pero este tenía que ser especial, algo que pudiera atesorar. –Aunque a esos idiotas también debería de regalarles algo. Creo que estuvieron incapacitados por varios días. –comento sonriendo orgulloso como si aquellas acciones que habían tomado fueran algo de aplaudir.

Observo uno de los puestos, ahí había hamburguesas y sinceramente podía verse a kilómetros la jugosidad de la carne y olerse tan deliciosa como se veía. Observo a Wass un momento y después señalo el sitio con un movimiento de cabeza. -¿Qué me dices de eso? –pregunto comenzando a caminar hacia el lugar, pero aquel día parecía ser especialmente un mal día para los chicos, o tal vez era su karma por haber hecho a tantas personas seguirlos en otra ocasión, pero observo a un par de vándalos a un par de metros lejos de ellos intimidando a un par de niños que llevaban consigo algunas bolsas. Aunque pensándolo bien el mal día seria para ellos. ¿Quiénes se creían robando y molestando a plena vista? –Bueno, bueno… -Miro a Wass y después sonrió. -¿Qué dices, quieres abrir aún más el apetito? –pregunto mirando nuevamente hacia los chicos que lucían como algo un poco más allá de un par de gamberros. Probablemente eso le podría un poco de diversión  su día.
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Re: The Running Gag [Privado Izaak]

Mensaje por Wasserfall Leiter el Miér Ago 03, 2016 11:49 pm

Acompañé la risa del contrario con una propia luego de sentir el pequeño golpe, permitiéndome ser un poco más abierto al menos en presencia de un… Amigo. Consideraba al extraño Doors como uno a pesar de lo difícil que era para mi crear amistadas, más cuando estaba activamente evitando tales relaciones en primer lugar. Mis ojos se abrieron un poco más mientras mi sonrisa se ampliaba al seguir al muchacho hacia la zona de comidas, sin embargo mi atención regresó con el de cabellos oscuros al escuchar su respuesta a mi pregunta, mi sonrisa ampliándose esta vez un poco más, llegando a soltar una pequeña risa en el momento. -¿Una compañera? Genial, Doors.- Comenté sin malicia o envidia, pues si bien no recordaba si él me había dicho si tenía compañero desde antes o no, era algo que ciertamente admiraba tomando en cuenta que en mis condiciones, pues, yo jamás conseguiría a un técnico para usarme. -Me sorprende que por fin sentaras cabeza y tengas una compañera en vez de estar escapando de tus profesores.- Bromeé, recordando nuevamente por todo lo que habíamos pasado por las ideas del chico el día que nos habíamos conocido. -Ah, no te preocupes por los idiotas, yo les visité los días siguientes y la verdad sólo se asustaron al verme, no querían saber nada de nosotros.- Era una clara mentira, pues jamás perdería el tiempo yendo a verles, pero aún así me gustaba seguir bromeando. Era bueno liberarse de ese lado estricto, frío y conservador que siempre solía llevar para simplemente reír junto a un amigo, supongo.

Ah, sin embargo el delicioso aroma de las comidas que invadían el ambiente de aquella calle ya comenzaban a nublar mis sentidos y una vez el escuché la indicación del contrario para ir a uno de los locales solamente asentí con la cabeza un par de veces, mis ojos miel prácticamente destellando al saber lo que pronto se avecinaba. Una deliciosa hamburguesa era tan buena como cualquier otra comida. Pero una vez más el destino tuvo que intervenir en nuestro camino. Había escuchado el pequeño escándalo pero no me digné a ver hasta que escuché las últimas palabras por parte de mi compañero de aventuras. Como no, Shibusen parecía albergar a la peor clase de vándalos de la historia. Y no peor en el sentido de que hicieran cosas terribles, no, sino porque, ¿A quién rayos se le ocurría a ir a molestar a unos niños a plena vista de toda la sociedad? ¿Acaso se creían tan duros como para molestar a unos pequeños sin que nadie interviniera? No, seguramente es que eran otra panda de idiotas, como los que habían enfrentado en los pasillos de Shibusen. -Está bien, está bien. Pero intenta no noquear a todos así no tenemos que cargar con estorbos de nuevo.- Advertí resignado, aunque la sonrisa de diversión en mi rostro terminara por borrar cualquier intento de parecer desanimado. La verdad es que estaba en el humor para patear un par de trasero, más luego de haber tenido que tratar con la señora del árbol navideño.

-Hey, imbécil, deja al niño en paz.- Llamé con clara amenaza al tipo que estaba ahora intentando revisar lo que uno de los pequeños tenía en su bolsa. Con velocidad y sin querer esperar más, pues tenía hambre, terminé por cerrar la distancia que nos separaba y una vez el contrario se giró para ver quién le había llamado a la distancia, fue que mi puño cerrado impactó directo en su quijada de cristal. Un quejido ahogado escapó del contrario mientras sus pies abandonaban el suelo para elevarse en lo alto, pasando por encima de los niños para ir a caer sin gracia alguna en el suelo a poco más de un metro alejado de ellos. Un sonido de golpe seco resonó en el ambiente cuando el pobre diablo aterrizó en la acera. Extrañamente la gente que circulaba por la zona continuaba con sus cosas, como si la escena fuera ya algo común para ellos. Y seguramente lo fuera, estábamos hablando de Death City después de todo. Los niños, sin embargo, sí reaccionaron soltando un grito de alegría mientras abrazaban las bolsas de papel que traían con ellos. -¡Recuerda, deja uno consciente así se lleva a los otros!- Regañé al técnico de Shibusen antes de que se le ocurriera terminar por dejar fuera de combate al resto de vagos que quedaban.
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Re: The Running Gag [Privado Izaak]

Mensaje por Izaak Doors el Jue Sep 15, 2016 12:34 am

Escuchaba las palabras del otro con una sonrisa en el rostro, tal vez si había usado la cabeza al pedirle aquello a Aria. —. No huyo de mis profesores después de todo ya me gradué, huyó de mi entrenador personal que es diferente, a él sí que no quiero verlo. Por esa misma razón huyó todo el tiempo. —dijo sonriendo mientras seguía avanzando al lado de Wass mientras observaba las líneas que le recorrían la cara. Soltó una carcajada al escuchar a su compañero mientras se tronaba los nudillos de la mano derecha comenzando a avanzar hacia los vándalos —. Es claro Que no podemos andar cargando con estorbos después de todo no tengo intención de ayudar a aquellos que molestan a los más pequeños.

Sonrío ante sus últimas palabras, definitivamente se estaba volviendo demasiado blando y justiciero. ¿Qué clase de asesino despiadado de brujas se preocupaba por los demás? Solo el. Se acercó un poco antes que Wass pero el mismo si lugar a dudas se le adelantó, ese chico sí que tenía demasiada energía. ¿Que seguía aquel día?¿qué los persiguieran todos los comerciantes después de terminar destruyendo un par de puestos por la pelea? Pues la verdad es que esperaba que las cosas no fuera tan lejos. Después de todo de verdad sí que quería comer. Observo como Wass se adelantaba entrando en acción, el chico había golpeado a uno de los gamberros haciéndolo volar. La verdad es que Izaak pudo haberse quedado ahí sin hacer nada escuchando como Wass golpeaba a los otros, pero eso sería privarse de toda la diversión.

Así como había echo su amigo avanzó rápidamente hacia los otros tomando a uno de la camiseta y golpeando con fuerza en su estómago pero evitando que saliera volando como su compañero, después lo soltó dejando que el mismo cayera al suelo siendo observado por los otros dos quienes se rindieron casi al momento en que Wass mandó a volar a su amigo. Dejando en Izaak un pequeño sentimiento de decepción —. Por esto es que deberíamos dejarnos dar algún golpe antes de que los otros se rindan. —comentó un poco aburrido mientras pateaba el cuerpo del chico cerca de sus amigos quienes le levantaron junto con el otro yéndose de ahí.

Hey, gracias onii-Chan. —agradeció uno de los pequeños a Wass mientras que el otro sacaba un par de dulces de su bolsa entregándoselos a Izaak a modo de agradecimiento y yéndose de ahí inmediatamente después de eso. Lanzó uno de los caramelos hacia Wass mientras regresaba al puesto de hamburguesas donde ahora se encontraban los pequeños. — Venga abuelo, invítanos una hamburguesa con papas para ambos, gastamos todo lo que teníamos en estos dulces para nuestros compañeros en el orfanato. — Nada más escuchar aquello Izaak se acercó a los niños observando al viejo quien al parecer sí que pensaba ceder a las suplicad de los niños —. Está bien yo los invitare junto con el vago que está ahí. —comentó señalando al Wass.
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Re: The Running Gag [Privado Izaak]

Mensaje por Wasserfall Leiter el Miér Dic 21, 2016 9:22 pm

Luego de haber derribado a uno de ellos con tanta facilidad, el resultado de aquella contienda estaba decidida. Miré de reojo y con cierta desgana como el graduado técnico dejaba fuera de juego a su contrincante apenas con un fluido movimiento. Sí, no me esperaba otro resultado, por lo que dejé de prestar atención sólo para devolver mis ojos al par de niños que ahora observan casi maravillados como Izaak se deshacía sin despeinarse del tipo. Sus ropas, a pesar de no ser para nada harapos ni nada parecido, sí se veían un tanto desgastadas, y por un momento llegué a pensar que serían las designadas ropas de juego para ellos, las que podían ensuciar sin problemas. -No me dejaría golpear por un vándalo de medio pelo, a ver si me da algo.- Contesté a modo de broma y con una media sonrisa al comentario del Doors. -Además, tengo hambre.- Me encogí de hombros antes de atrapar el dulce con una mano, viendo correr a los pequeños, curiosamente, al puesto donde nosotros habíamos decidido comer.

Y, cómo no, al caminar allí los pequeños ya estaban comprando. Bueno, no realmente, de hecho era un pedido… ¿Orfanato? Rápidamente entendí por qué el estado de su ropa. Claro, con tantos niños generalmente esos hogares compartían la ropa, “heredándola” los más pequeños de los mayores a quienes ya no le quedaban, algo que me imaginaba y sabía era la realidad después de haber ayudado a dichas instituciones en algunas de mis misiones con Shibusen. Solté un pequeño suspiro antes de mirar de reojo a Izaak, sabiendo de antemano lo que haría. -Lo sabía.- Reí despacio antes de alzar mi mano cuando el azabache me señaló, saludando casualmente al vendedor de comida. -Pídanlas completas niños, yo haré lo mismo.- Mi sonrisa se amplió casi infantilmente, dedicándosela al de ojos claros. Hey, él había invitado siendo el bonachón que era, así que no era mi culpa.

Claro, que al momento de pagar negué despacio antes de sacar dinero de mi bolsillo, casi sin contarlo, pero sabía que era el suficiente para pagar lo de los niños. -Yo pago por los enanos, siempre te llevas toda la gloria.- Sin esperar respuesta planté el dinero en la mesa antes de buscar un asiento para esperar la comida, ignorando las risas alegres de los pequeños a quienes habíamos salvado. -¿Y qué te pasó, Izaak? Antes estabas dispuesto a derramar sangre de pobres diablos por tu teléfono, y ahora te ablandas por un par de mocosos.- Le miré entretenido, descansando mi mejilla en una de mis manos. -¿Será que tu compañera ya te está adiestrando? ¡Oh no! Lo hemos perdido del club de solterones~- Exageré, haciendo ahora gestos igualmente exagerados con mis manos para acompañar tales palabras. Sí, realmente se me hacía sencillo mostrarme como era en realidad con alguien a quien ya respetaba y consideraba un… Amigo, ¿Quién lo diría? Apuesto a que Tsu no me creería cuando se lo contara.
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Re: The Running Gag [Privado Izaak]

Mensaje por Izaak Doors el Sáb Dic 31, 2016 2:23 am

¿Estás diciendo que jamás le darías un poco de ventaja a nadie? Que aburrido —exclamó Izaak a Wass con una sonrisa en el rostro, lo cierto es que el mismo jamás se dejaría golpear por nadie, ni siquiera por uno de los buenos tipos, pero el solo pensar a Wasserfall dejándose golpear por algún enemigo para darle un poco de ventaja le hizo reír bastante, aquella idea además de descabellada era graciosa en si.

Mientras observaba cómo el dueño del local comenzaba a preparar las hamburguesas de los niños escucho a Wass por lo que lo volteó a ver con cierta gracia y una sonrisa burlona en el rostro —¿Es que ahora lees mi mente? —Preguntó mirándole de soslayo— Jamás pensé que tuviéramos una conexión tan grande, debería de llamar a mi familia y contárselos. —Se burlo debido a las palabras de premeditación que había usado el otro, no es que le molestara su no que le causaba bastante risa el joderle como las cosas que decía y sospechaba que él pensaba lo mismo disfrutando de aquellos momentos. Mientras extendía un billete al tendero sonriendo. —Aquí tiene y guarde el cambio —. Comentó pero guardo nuevamente el dinero al ver cómo Wass pagaba por los niños soltando una carcajada —Pensé que no te agradarían los niños. — sonriendo mientras seguía al chico hacia la mesa, observó como las personas los miraban, pero más que mirarlos veían a Wass susurrando algo le resultaba un poco raro que estando en la ciudad que estaban la gente siguiera mirando a otro solo por los tatuajes o algo así pero cuando el mismo se giró hacia Wass se dio cuenta de que traía arrastrando algo en el pie. —Demonios. —Dijo observándole, llevaba arrastrando una serie de esferas del árbol de la anciana... carajo eso significaba que tendrían que ir a devolvérselas ¿no?

Joder Wass, te has traído las esferas de la vieja aquella. —comentó señalando sus pies. —Tendremos que ir a regresarlas... no me he ablandado. —comentó dando un suave golpe en la nuca de Wass y avanzó con rapidez sentándose en la primera banca que encontró libre para finalmente sacar el móvil y observar la foto de Aria mientras escuchaba las palabras del otro moviendo una mano para restar importancia al tema. Solo es mi amiga, así que prácticamente sigo en el lado de los solteros. —comentó sonriendo mientras lo observaba con cierta malicia.—Aunque tú ya deberías que salir de ese estante ¿tienes al menos a algún amigo? —Le palmeo la cabeza de forma amable y le jalo la mejilla después. —Necesitas tener al menos a uno. Sabes el hecho de que en cuanto te encuentras conmigo te vuelves un gamberro que hace que media escuela le persiga, eso no me deja claro si eres amistoso, muy divertido o solo un idiota.

Cuando pusieron los platos de comida una sonrisa se mostró en los labios de Izaak tomó rápidamente a patata y antes de meterla a su boca escucho un grito.
¡Ahí están! —gritó la mujer tomando los hombros de ambos chicos apretándolos con una fuerza que Izaak estaba seguro de que no podía ser verdad. —Donde se han metido todo este tiempo? ¿No notaron que se llevaron mis esferas? —Preguntó observándolos y apretando un poco más fuerte, ¿En serio de dónde sacaba aquella fuerza? —Además han hecho un desorden en el cobertizo... ¿que hacen aún sentados? —miró a Wass y después su hamburguesa... Huir o no huir he ahí el dilema.
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Re: The Running Gag [Privado Izaak]

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