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Two Sorcerers [Priv. Aiko]

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Two Sorcerers [Priv. Aiko]

Mensaje por Robin Lightwood el Vie Dic 04, 2015 11:08 pm

Estaba arrepintiéndose bastante. El peliblanco no paraba de caminar de un lado a otro, como un animal enjaulado, con expresión consternada y un montón de pensamientos desbordándole la cabeza. El pesimismo era un sentimiento extraño en él, pero en la situación en la que se encontraba, se había visto acorralado por dicho sentimiento en cuanto había sopesado bien las cosas… ¿En qué estaba pensando? Tragó en seco y se detuvo un momento, clavando la mirada en cierta dirección y tras mirar fijamente ese punto fijo, descubriendo como nadie se acercaba aún, continuo con la tarea de merodear ansiosamente por el lugar. Además de su propia persona, no había una sola alma en el lugar y, precisamente, era la habitual ausencia de personas lo que le había hecho pedir a la bruja que se viesen ahí. El concilio se mantenía prácticamente abandonado cuando no había reuniones, pues no tenía otra utilidad ni propósito que albergar las mismas, lo que lo convertía en el lugar perfecto para hablar con tranquilidad, especialmente si no querías que nadie te escuchara.

Cuando había tomado la decisión de confesar todo acerca de sus escapadas clandestinas de los últimos días a su vecina, le había parecido lo justo y correcto, además de que, por su cercanía con la bruja, también pensaba que podría ser un peso menos si terminaba por sacarlo, al menos con alguien. Pero tan pronto le había citado, el arrepentimiento lo abordó de forma violenta y no parecía estar dispuesto a abandonarle hasta el último momento, teniendo que mantener a raya aquel impulso que lograba provocarle ganas de irse antes, dejarla plantada, salir con una disculpa y una excusa tonta después y dejar el asunto hasta ahí. Pero no, si había llegado hasta ahí, ahora tenía que afrontar las consecuencias de sus propias acciones.

Sin embargo, si la determinación de cumplir con sus palabras lograba mantenerlo dando vueltas en su sitio, sin permitirse huir, no podía evitar que las preguntas afianzadas por la inseguridad afloraran en su mente ¿Qué pensaría de todo ello? ¿Se enfadaría? ¿Se sorprendería? ¿O tal vez lo había visto salir alguna vez? ¿Lo sospechaba? ¿Lo sabía? Pero la duda que más le atormentaba probablemente era… ¿Mantendría aquello en secreto? No dudaba de la lealtad de la chica, pero era precisamente esa cualidad la que lo ponía nervioso… El ir a merodear a la ciudad de los muertos sin motivo aparente podía ser tomado como traición, traición a su raza, a su sangre, a su familia… Volvió a tragar en seco y dio otra vuelta.

-Tienes que calmarte, estas sobreactuando…-Se detuvo, hablándose a sí mismo antes de tomar un respiro hondo y sacarlo en un suspiro un tanto tenso. Era su amiga después de todo, si había decidido hablar con ella al respecto en un principio, era porque tenía sus motivos, y razones suficientes para confiar en su persona.

Finalmente, volteo la mirada al escuchar pasos. Aun sentía los nervios arremolinarse en su pecho de forma invasiva y molesta, sin embargo, esbozaba una sonrisa nerviosa a quien recién llegaba.
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Re: Two Sorcerers [Priv. Aiko]

Mensaje por Aiko Takahashi el Sáb Dic 05, 2015 10:26 am

Caminaba tranquilamente por sus tierras, postura firme y mirada seria, como solía hacer todos los días. Esta vez salió con un propósito más definido, con una razón más importante para ella. En un principio, al salir de su casa, avanzó paso por paso, pero de repente su caminar desapareció para mostrar una blanca y majestuosa lechuza que volaba a baja altura, quería llegar de una forma rápida a su destino. Algo distinto iba a presenciar luego y lo sabía perfectamente, sino ¿por qué habría sido citada por él a un lugar como al que se dirigía? era evidente que quería decirle algo fuera de lo normal, al menos para ella. Después del año que se quedó prácticamente encerrada en la seguridad de su hogar, una de las pocas personas que aceptó su nueva forma de ser era su amigo, su vecino quien seguía siendo el mismo de siempre.

Por esto, incluso si le interrupía de sus estudios o su entrenamiento, ella acudiría a su llamado sin ninguna objeción. Comenzaba a acercarse al Concilio, zona frecuente de reunión de los suyos, a excepción de ese día en el que se encontraba completamente vacío, de no ser por dos almas que estaban a punto de cruzar miradas. Dejó su forma animal para comenzar a caminar con calma hacia la primera persona que vio, a quien justamente quería encontrar. Pudo notar sin mucho problema que algo ocurría, los nervios en su expresión se notaban a la distancia, lo conocía lo suficiente como para al menos tener una idea de que algo no andaba bien. Apenas se acercó lo suficiente, manteniendo una distancia prudente para una conversación, no tardó en hablar.

- ¿Qué fue lo que pasó, Robin? - Comentó con su característico tono de voz suave, un semblante neutral y unos ojos totalmente serios. Por dentro, se sentía feliz de estar con su amigo, incluso aunque tuviera esa preocupación por saber qué es lo que quería decirle. Sin embargo, por fuera se mostraba bastante fría, a pesar de eso, sus cercanos sabían como era su manera de ser, pocos podían notar las verdaderas emociones que pudiera estar sintiendo la bruja. Sí, definitivamente era distinta a la pequeña que irradiaba alegría hace un tiempo, aún así, por dentro no había cambiado tanto. Mantuvo su mirada concentrada en la del chico, sin distraerse en ningún momento, sino fuera por los parpadeos.
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Re: Two Sorcerers [Priv. Aiko]

Mensaje por Robin Lightwood el Jue Dic 17, 2015 2:55 am

Mantuvo la sonrisa para la contraria, aun si podía llegar a parecer un poco forzada gracias a los nervios que le azoraban, siempre le alegraba ver a la joven bruja-Aiko, hola-Saludó, tratando de mantener un tono calmado y tan casual como le fuese posible. Aun así, sabía que la chica probablemente se daría cuenta de su verdadero estado. El tiempo que tenían conociéndose era más que suficiente para que no fuera difícil diferenciar ese tipo de cuestiones, incluso él era capaz, en ocasiones, de ver tras la fría actitud habitual que la chica había adoptado hacia un tiempo atrás.

-Veras… Bueno…-Comenzó con obvia inseguridad, sin ser capaz de mantenerle la mirada por más de unos segundos ¿Cómo se suponía que tenía que decirlo? “Oye, Ai, ¡Adivina! ¡Hago turismo en la ciudad que entrena humanos para matarnos desde hace milenios! ¿No es genial?”. Tal vez no había forma correcta de decir algo así, tal vez se había puesto el mismo contra la espada y la pared. Tragó en seco y se animó a mirarle directamente una vez más.

-Tengo… tengo algo que decirte-Dijo sin mucha convicción, remarcando lo obvio, el motivo de que estuviesen cara a cara, tomo un respiro profundo y se aventuró a continuar-He estado, uhm… ¿explorando? Algo así, de forma, tu sabes, clandestina…-soltó una risilla nerviosa y la miro, como buscando una reacción de su parte-Aunque, un poco… l-lejos de casa-Continuó bajando poco a poco el volumen de su voz-Fuera del territorio, de hecho-Finalizó en apenas un susurro y guardo silenció, bajando la mirada para clavarla en el suelo.

Había empezado, había soltado lo primero y no se creía capaz de continuar hasta ver la reacción de su amiga. Después de todo, así, a secas, no sonaba tan mal ¿cierto? Muchos brujos salían con regularidad de aquel lugar seguro y resguardado para los de su raza, muchos incluso vivían fuera de mismo, técnicamente… aun no haba dicho nada comprometedor ¿verdad?
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Re: Two Sorcerers [Priv. Aiko]

Mensaje por Aiko Takahashi el Miér Dic 30, 2015 4:54 pm

Era obvio, completamente lógico, no cabía ninguna duda de que Robin debía confesarle algo, y estaba segura de que no era amor. Aiko notó claramente las señales de nerviosismo, cualquier persona lo notaría realmente, no era tan necesario conocerlo desde siempre como para adivinar qué le sucedía. Había hecho algo malo, había arruinado algo, tenía miedo de algo, todas estas posibilidades se presentaron fugazmente por la mente de la bruja esperando a que no le hubiera sucedido nada grave. Puso completa atención en cuanto el chico comenzó a hablar, claro que no lo iba a soltar todo de inmediato, por suerte, aunque ella no fuera una persona de tener mucha paciencia con todo el mundo, sí la tenía con los que quería.

- Te escucho. - Fue lo único que comentó antes de que siguiera con sus palabras, parecía casi una estatua de hielo, inmóvil pero firme y fría. No se distraía con nada, casi ni pestañeaba realmente y la imponente mirada de la de ojos violeta estaba clavada en la mirada de su amigo. Robin repitió algo que era obvio, el motivo por el cual se encontraron, supuso que tal vez estarían ahí un buen rato hasta que le dijera toda la verdad sobre lo que quería decirle. Cuando por fin logró decirle algo sobre lo que quería contarle, en lo que el joven hizo la pausa, Aiko levantó una de sus cejas en señal de esperar un poco más de su parte, quería que le explicara mejor la situación.

Debía ser sincera consigo misma, le estaba preocupando lo que le decía, salir de forma clandestina significaba que estaba visitando lugares prohibidos, lo que podría ponerlo en peligro. En lugar de comentar acerca de eso, simplemente esperó a que siguiera por sí solo, tampoco quería presionarlo para que después no pudiera confesarle nada. Por fin pudo pronunciar más palabras, lo que simplemente consiguió que Aiko demostrara su primera expresión fuera del neutralismo que la caracterizaba; había abierto un poco más los ojos representando la sorpresa que le había dado el hecho de que su propio amigo saliera del territorio de las brujas. Sí, muchos lo hacían, mas se le ocurrió una idea que definitivamente le hizo preocuparse más y fue por eso su reacción.

- No me digas que estás visitando Death City. - Fue lo primero en lo que pensó apenas le dijo que este salía del mismísimo territorio, se le quedó viendo un poco molesta pero sin pasar a enfadarse, después de todo ella no perdía la compostura. Realmente, la bruja no le tenía odio a la ciudad ni a sus habitantes, tenía claro que no debía generalizar sus malos sentimientos hacia los que les hacían daño a las brujas sin razón. Sin embargo, lo que le estaba agobiando bastante, era el hecho de que Robin se arriesgara de esa forma, no quería ni imaginar qué es lo que haría si la gente de ese lugar lo descubría.
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Re: Two Sorcerers [Priv. Aiko]

Mensaje por Robin Lightwood el Dom Ene 10, 2016 3:34 am

Mantenía la mirada fija en su compañera, de forma notoriamente consternada, expectante, incluso un tanto apurada. A veces en verdad deseaba tener la compostura de la joven de mirada violácea; él, por su parte, tenía que poner un esfuerzo bastante mayor cuando en verdad necesitaba mantener el porte, solía complicarle bastante algunas cosas, en ocasiones podía provocar que algunos lo viesen como alguien un tanto infantil, o hacerle pasar más bochornos de los que le gustarían.

Su mente dejo de divagar en cuanto aquel nombre, justo aquel que no quería escuchar pero estaba dispuesto a confesar, salió de los labios de la contraria. Se tensó de inmediato, faltando poco para que pegase realmente un respingo, desvió la mirada a uno de los costados y rio torpemente-¿Q-quién menciono Death City?-Respondió en primera instancia, llevando una mano a su nuca y soltando otra risilla igual de nerviosa que la anterior. A esto le siguió un silenció de su parte, con la mirada revoloteando por todo el lugar evitando siempre a Aiko, el peso del ambiente parecia magnificarse con la falta de palabras y muy dentro de sí sabía que, realmente, no engañaba a nadie. Soltó un suspiro profundo y le miro con recelo.

-Sí en verdad no quieres escucharlo bien, no lo diré entonces…-Respondió finalmente con la culpa palpable en su voz, tomo un ligero respiro y recupero el valor para mirarla a los ojos de forma firme-Quería que lo supieras pero… espero que entiendas que no estoy dispuesto a dejar de hacerlo-Advirtió con la seguridad que aparentemente le había hecho falta hasta entonces, con los ojos cargados de seriedad. Era la verdad, fuese cual fuese la reacción de la chica, y la decisión que tomase al respecto, no estaba entre sus planes dejar las visitas, al menos no por el momento… tenia demasiadas cosas que hacer en la ciudad aun, algunas más arriesgadas que otras, claro, pero no era momento para empezar con detalles, la noticia por sí sola, no parecía de entrada, del agrado de la bruja.

-Sé que no es prudente, pero créeme, lo estoy haciendo con cuidado-Agregó en un tono mucho más relajado-No tengo demasiados problemas con el Soul Protect y, bueno, no es que toda la gente este… obsesionada con matar-Dejaba salir sus palabras con calma y a su vez con cierta cautela, no podía meter la pata justo ahora que había logrado sentirse un poco más seguro respecto al tema-Hay un montón de cosas interesantes y hay un montón de gente por todos lados, todo el tiempo ¡Aquí no vemos multitudes a menos que sea día de consejo!-Conforme las palabras salían de la boca del peliblanco, el mismo se mostraba mucho más entusiasmado sobre la ciudad que tanto tabú generaba entre la comunidad mágica en general-¡Y deberías ver el edificio de Shibusen, es enorme!-Dejo salir en un descuido, callándose al instante tras eso, esperando que la chica lo pasara por alto. Aun no se había acercado realmente a la Vocacional, claro, pero era verdad que el edificio podía apreciarse desde casi cualquier punto de la urbe. Tal vez había terminado tomando un poco más de confianza al hablar de la que necesitaba.
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Re: Two Sorcerers [Priv. Aiko]

Mensaje por Aiko Takahashi el Lun Mar 28, 2016 9:34 pm

Alzó una de sus cejas apenas escuchó a Robin intentando ocultar la evidente verdad, con el primer comentario tras sus palabras y esa expresión de claro nerviosismo. No podía engañar a nadie y mucho menos a ella, había acertado con lo que él quería decirle desde un principio, eso había causado que sintiera una pequeña presión en su pecho a causa de la terrible preocupación, a pesar de que no lo demostrara en su exterior. Quiso decir algo, esta vez sí que quería emitir muchas palabras, pero Robin le detuvo al hablar antes que ella, abriendo un poco más los ojos ante su seguridad al declarar que no dejaría de visitar dicho lugar.

- Robin... - Mencionó a volumen moderado con su voz serena cargada de algo de tensión, acompañada de una mirada que se había vuelto realmente seria, demostrando en parte su molestia. Iba a continuar hasta que nuevamente fue interrumpida, escuchó todo lo que le comentaba sobre la ciudad, tenía razón en todos los aspectos, mas eso no quería decir que la información fuera buena para ella. Parecía bastante animado, mucho más tranquilo al confesar todo lo que estaba diciéndole, como si hubiera tomado confianza respecto al tema sin tomar en cuenta lo enfadada que podría encontrarse la bruja en ese momento.

- Robin. - Una vez más repitió su nombre, es cierto que no se podía ver multitudes en el territorio, no siempre, muy pocas veces, sin embargo ¿era eso un motivo para emocionarse? Para ella no lo era, más que nada porque le gustaba la tranquilidad. Su verdadero enfurecimiento tuvo que salir a la luz una vez escuchó el nombre de la prestigiosa academia de técnicos y armas, Shibusen fue lo que le hizo cambiar a una expresión de real molestia en su rostro, logrando solo ese nombre que subiera el volumen de su voz. - ¡Demonios, Robin! - Estaba interesada en saber todo lo que había hecho y quería contarle, sí, aunque en ese preciso momento debía callarlo. Le observó hacia arriba, tenían una pequeña diferencia de altura, lo que no le impedía imponerse cuando fuera necesario. Tras decir su nombre no mencionó nada, probablemente el brujo pensó que le regañaría de una forma terrible. Sucedió todo lo contrario a lo que se habría imaginado.

Un abrazo, eso era todo, le abrazó rápidamente ocultando su rostro en él ya que no podía hacer nada más. No iba a regañarlo, no podía, no estaba molesta realmente con él, sino que se sentía muy preocupada. Una demostración de afecto como esa era imposible de ver en Aiko actualmente, mas él y la situación lo habían conseguido. Sin dirigirle la mirada, sin siquiera soltarle, tomó su turno para hablar. - ¿Qué diablos haces, Robin? ¿Sabes lo que ocurriría si te descubrieran? ¿Sabes el peligro en el que te encuentras? - Hizo una pausa, sin atreverse a mirarlo, por dentro ocultaba a la niña que era antes, la cual ya habría llorado en esa oportunidad. Aún así, ella aguantaba toda demostración de tristeza, es más, lo que le comentaba lo hacía en un tono neutral y suave.

- ¿Sabes qué pasaría... si perdiera a otra persona importante para mí? - Esto último lo susurró, cosa que con el silencio que había en el lugar podría haber sido escuchado incluso así. Se mantuvo abrazada un momento más a él, sabiendo que realmente no lo incomodaría, es más, lo hizo por la confianza que le tenía. Al separarse dio un leve suspiro, retomando la compostura y mirándole a los ojos nuevamente, demostrando con ellos ahora su preocupación, sin alterarse. No quería comentar nada más, esperó la reacción de su amigo quedándose frente a él, pasando por su mente las ideas de todo lo que había escuchado de él, sintiendo cada vez más miedo con tan solo pensar que se había arriesgado tanto él solo.
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Re: Two Sorcerers [Priv. Aiko]

Mensaje por Robin Lightwood el Dom Abr 10, 2016 1:09 am

Había pasado por alto cada una de las ocasiones en que su amiga le había llamado, no por malicia, ni siquiera había sido a conciencia, se había terminado emocionando tanto que no terminaba de escuchar a la chica, no terminaba de pensar sus palabras, casi como si se encontrara en la ciudad que describía con tanto entusiasmo. Esto al menos hasta que la joven de mirada violácea alzo la voz, logrando que el peliblanco se encogiera sobre sí mismo, con la mirada de tonos bronce clava en la chica con nerviosismo, amedrentado por la repentina y poco común reacción en la joven, bajando de golpe a lo que le rodeaba una vez más.

El chico había vivido en una especie de burbuja toda su vida; aquel era un hecho innegable y que tenía bastante influencia en sus acciones. La realidad mostrada a sus ojos era idealista, llegaba a rozar lo utópico en ocasiones, como si pudiera solucionar todo estudiando lo suficiente y siendo cuidadoso, aun sin pensar eso de forma totalmente consiente, era esa idea la que había aferrado con necedad dese una tierna edad, todo gracias a su madre. La mujer, tal vez por compasión o simple egoísmo había inflado la mente del pequeño con sus propios ideales apoyada con tinta y papel.

El silencio era aplastante, Robin miraba un tanto intimidado a su amiga, aunque por supuesto que no le temía, no, si le provocara el menor atisbo de temor no estaría teniendo esa charla con ella para empezar, pero eso no evitaba que dicho sentimiento aflorara en esos momentos en el delgado peliblanco. Resultaba realmente obvio que había metido la pata en cuanto la chica alzo la voz, no era normal en ella, tenía que haberla alterado de verdad y eso, por donde lo viera, no tenía nada de bueno. No atrevía a pronunciar palabra alguna, más se veía tentado a hacerlo gracias a lo sofocante de la pausa, abriendo la boca dispuesto a, al menos, pronunciar el nombre de la chica cuando la misma le abrazo.

Las acciones lograron, de por más, sorprenderlo. Abrió los ojos de forma amplia, el color bronce de los mismos mirando a la chica como podían mientras simplemente le recibía sin resistencia alguna, la palidez de su piel dejo entrever un leve rubor principalmente por lo repentino de todo aquello. Y es que en la actualidad, la chica era fría, su personalidad seria y firme eran cosas que Robin llegaba a envidiar en ocasiones, claro que sabía de por más que esas características no le privaban de tener emociones, solo… eran un poco más difíciles de ver, el joven tenía bien presente dicho detalle y se había acoplado sin muchos problemas a su personalidad. Era precisamente por todo aquello que aquel abrazo había sido suficiente para pasmarlo unos momentos, completamente inmóvil.

Las palabras de la joven le cayeron como un cubetazo de agua helada, logrando la conexión que de momento parecía haber perdido con la realidad de todo aquello, de la ciudad que tanto idolatraba y de su propia naturaleza, pero por sobre todo de la chica que justo en ese momento le mantenía en brazos. Una punzada de culpa le recorrió entero ¿Es qué era imbécil? ¿Se había detenido siquiera a pensar en ella? Se autocalifico como un idiota egoísta de inmediato, soportando el amargo sabor de boca que la situación había acabado por generarle. No pudo evitar corresponder el abrazo con algo de fuerza cuando la chica susurro, en verdad se sentía como un tarado de primera-Lo siento, Aiko-Soltó por lo bajo con un deje de aprensión en sus palabras, siendo incapaz de pronunciar cualquier otra cosa en su lugar.

Al separarse, mientras la bruja soltaba un suspiro el chico tomaba un respiro hondo, manteniendo la mirada de la chica esta vez, casi sintiendo como una responsabilidad el mantener contacto visual con ella en ese momento, como si se lo debiera, no podía desviar la mirada después de aquello. ¿Qué tenía que hacer? La pregunta le molestaba de forma insistente y el joven no lograba encontrar una respuesta. Claro que la salida fácil podría ser simplemente sonreír, prometer que no lo haría de nuevo y obviamente cumplirlo, pues no pensaba mentirle. Pero sabía que eso no era lo que quería, de verdad, no quería parar ahí.

-Aiko yo…-
Le miro con determinación, tomando un poco más de aire antes de continuar-En verdad siento haber hecho todo esto y comportarme de forma tan… tonta y ególatra, no me detuve a considerarte…-Pronunció de forma firme, haciendo cierto esfuerzo por no titubear o terminar acobardado una vez más, con total sinceridad-P-pero… yo en verdad…-Esta vez terminó bajando la mirada una vez más, apretando los puños levemente-Quiero seguir adelante con esto…-terminó, regresando los ojos bronce a la chica-Sabes que desde niño yo… y mi madre… queríamos...-Empezó a excusarse, dejando las oraciones al aire a sabiendas de que su amiga podía entender aquella leve obsesión que había tenido desde pequeño con la ciudad de los muertos sin necesidad de explicárselo-¡P-puedes ponerme condiciones si quieres! ¡L-lo que quieras, horas de estudio, o prácticas, o las tareas que gustes! ¡Hare lo que me pidas!-Propuso, dando un pequeño paso hacia enfrente, hacia ella-¡Pero te prometo que no va a pasar nada malo!-Terminó, atreviéndose a tomar las manos ajenas con firmeza, jalándolas de forma leve, como si quisiera sellar con aquello la recién pronunciada promesa.
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Re: Two Sorcerers [Priv. Aiko]

Mensaje por Aiko Takahashi el Vie Jun 03, 2016 10:54 pm

El abrazo correspondido le hizo tranquilizarse un poco, debía admitir que le gustaba esa sensación, no la había sentido en bastante tiempo. La calidez le estaba reconfortando, lo que no disminuía su preocupación por el albino. Escuchó su disculpa, sonaba completamente sincera y ella sabía que lo era, conocía lo suficiente a su amigo para darse cuenta de eso. Al separarse, le observó directamente a los ojos sin parecer tan alterada o enfurecida como antes, aún así se veía claramente la preocupación en su mirada. El silencio era algo que parecía necesario en ese momento, después de lo que había pasado, debían reflexionar sobre lo ocurrido, la bruja no sentía ganas de decir nada, solo quería esperar a que Robin le respondiera de alguna forma. Estaba convencida de que, a pesar de su reacción, su querido amigo no dejaría de hacer lo que le gustaba hacer, rápidamente buscaba soluciones en su mente para el problema que enfrentaba.

Ante sus primeras palabras asintió suavemente, con un rostro inexpresivo pero para nada serio o frío. Ni un solo sonido de parte de ella, quería escuchar sin interrupción lo que le estaba comunicando en ese momento. Al escuchar como intentaba justificarse, simplemente bajó la mirada, suspirando de forma muy discreta, estaba claro que no se rendiría, él quería seguir con sus viajes a Death City y ni siquiera el peligro lo detendría. Se sorprendió, abriendo sus ojos y levantando su cabeza para mirarle directamente al notar como tomaba sus manos y mencionaba esas últimas palabras con tanta determinación, de verdad no se rendiría. No supo qué hacer en ese momento, no lo había visto tan decidido en hacer algo como en ese preciso instante.

- Solo una condición. - ¿Le estaba permitiendo seguir con ello? Parecía que iba a ceder, ni ella misma esperaba pronunciar esas palabras, la verdad. Sin embargo, después de pensarlo fugazmente y viendo que no lograría convencerlo de ninguna forma, fue una sola la idea que se le ocurrió para al menos intentar protegerlo. Observó sus manos, volviendo a su semblante frío, el de siempre, pensándolo un poco más antes de volver a decir cualquier cosa. - Déjame acompañarte. - Exactamente con la misma determinación que él tenía, le respondió viéndole fijamente con una mirada seria, sin soltar sus manos, incluso sujetándolas con algo más de fuerza. Aiko nunca se imaginó en una situación como esa, sinceramente no tenía por qué pensar que algún día debería comenzar a visitar la ciudad prohibida para los brujos con frecuencia.

¿Tendría miedo al hacer lo que estaba dispuesta a hacer? Realmente no, confiaba lo suficiente en su poder como para defenderse fuera del territorio y creía poder ser lo suficientemente discreta como para no ser descubierta y cuidar de su amigo. Daba por hecho que esa condición le sorprendería bastante, nunca en la vida se le habría ocurrido proponer algo como eso. Las circunstancias lo consiguieron, no dejaría a Robin solo de ninguna forma y, aunque sabía que era demasiado peligroso aún para los dos, incluso confiando en su poder, ir con él le hacía sentir un poco de calma, aminoraba su preocupación. Al menos así podría darse tiempo a pensar en una mejor solución, tenía pánico a perder un ser querido, como cualquier persona normal, pero lo de ella se intensificó con la muerte de su padre.
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Re: Two Sorcerers [Priv. Aiko]

Mensaje por Robin Lightwood el Miér Jun 22, 2016 2:13 am

Nunca había dado demasiados problemas cuando niño, por lo tanto nunca había tenido que acoplarse a mano dura ni nada parecido, siendo de naturaleza dócil y afable, incluso algo tímida en ocasiones, nadie podía negar que había sido un infante encantador que muchos padres hubiesen llegado a desear. Sí, no estaba acostumbrado a demasiados regaños más allá de algunas llamadas de atención leves que ningún niño es capaz de evitar. ¿Podría ser la rebeldía propia de la edad en la que se encontraba? ¿O simplemente el impulso de un sueño infantil llevado un poco más allá? Fuesen cual fueran los motivos, el brujo parecía más firme de lo que jamás había estado antes. Por ello, aunque era notoria en su mirada la preocupación por lo que su amiga tendría que decir al respecto de su decisión, también era obvio que fuera cual fuera la respuesta no estaba dispuesto a dar marcha atrás.

Asintió levemente, sin poder esconder una pequeña sonrisa al oír que accedía al trato de las condiciones, pero este pequeño gesto fue borrado y remplazado por uno de verdadera sorpresa al escuchar las intenciones de la chica, parpadeando un par de veces y mirando unos segundos sus manos aun entrelazadas cuando Aiko le sujeto más fuerte, solo para volver rápidamente la mirada bronce a la de su amiga-Espera, ¿qué?-Fue lo que logro articular. De todas las cosas que la bruja podía condicionarle… ¿esa era su petición?-¿Estas segura?-Preguntó ladeando levemente la cabeza, poco antes de soltar una risa baja, seca y un tanto nerviosa-¡Q-quiero decir no me molestaría en lo absoluto! Sería genial ir juntos, claro pero…-La miro con una mezcla de preocupación, sorpresa y la determinación que no había dejado de mostrar hasta ahora-¿De verdad quieres hacerlo?-Dejo la pregunta al aire sin otras intenciones que escuchar una respuesta sincera de la chica.

Aiko era la mayor, no por demasiado, claro, pero para Robin, especialmente durante su niñez, era una de las personas que llegaba a darle cierta sensación de seguridad, si bien ahora el sentimiento no era tan marcado como el de aquellos días de infancia, aun lograba proporcionarle estabilidad. No era algo malo y no había mentido al decir que le encantaría ir con ella a aquella ciudad prohibida, pero la idea de que fuese con él únicamente por cumplir la función de “niñera” le incomodaba, no quería forzarle a nada, y aunque no fuese a admitirlo, llegaba a herirle un poco el orgullo.

-Me refiero a que no tienes que hacerlo, no voy a oponerme en lo absoluto pero… no tienes que forzarte a ir-Añadió, soltándola finalmente más dedicándole una sonrisa leve, con la intensión de tranquilizarle-En verdad no esta tan mal, no es… uhm...-Hizo una pausa, pensando en el par de visitas que había hecho hasta ahora, y algunos de los sustos que las mismas le habían propinado-No es tan peligroso-Terminó con calma. Era más que obvio que, probablemente, no se lo estuviera tomando con la gravedad necesaria, ciego al peligro o tal vez solo minimizándolo gracias a que hasta el momento, no había tenido ninguna experiencia realmente desagradable al respecto. Hablaba, como siempre, desde aquella pequeña burbuja en la que su madre se había encargado de meterle.
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Re: Two Sorcerers [Priv. Aiko]

Mensaje por Aiko Takahashi el Miér Jul 13, 2016 8:31 pm

Lo supo nada más verlo; al principio se veía un poco más contento, la emoción se estaba apoderando de él al comentar que la chica le permitía ir bajo cierta condición, y lo de la condición fue, justamente, lo que hizo que cambiara su expresión a una de sorpresa. Sí, lo había deducido, no se esperaba para nada a que ella dijera algo como lo que había declarado hace unos segundos. Dejó que emitiera todas las palabras de duda que quisiera, cuando le preguntó sobre la seguridad de lo que dijo, ella simplemente asintió sin cambiar la expresión de su rostro. La joven bruja esperó a que su amigo lograra entender todo lo que estaba sucediendo, se veía nervioso, confuso y contento a la vez, quiso dejar que se expresara tranquilamente. Levantó levemente una ceja ante la pregunta, no queriendo regañarle.

- ¿Acaso soy de las personas que dicen cosas por decir, sin estar seguras de ello? - Él sabía que no era así, si Aiko tomaba una decisión o prometía algo, lo cumpliría como debe ser, no era de lanzar palabras al aire y que quedaran ahí. A pesar de su pasado, de las circunstancias que tuvo que soportar, ella había desarrollado algo que no se esperaría de una persona en su situación, logró sentir algo de tolerancia hacia los seres vivos que no fueran de su mismo territorio. Generalmente, si ciertos individuos mataran a un familiar, lo normal sería sentir rencor y, si bien eso fue lo que sintió al principio, se fue dando cuenta de que afuera no todos son iguales, de que las razas no son un verdadero motivo para odiarse unos a otros.

- No me estoy forzando, Robin... es más, uh... - Por un momento dudó en continuar su frase, tal vez no debía comentarlo, tal vez sí, pero dejó que el chico se expresara primero, soltándole las manos en ese momento. Su rostro de leve duda cambió inmediatamente, volviendo a la seriedad común en ella al escuchar lo de que ese lugar no fuera tan peligroso para ellos. - En eso no estoy muy de acuerdo, sin embargo... - Miró hacia el suelo unos instantes, antes de continuar con lo que quería confesar, luego su vista se dirigió al cielo, tratando de pensar un poco lo que quería transmitir, para explicarlo de la mejor manera posible, sin que se diera a entender mal. Él le había contado su secreto, ella también sentía el deber de hacerlo, porque era su mejor amigo y porque sería injusto si lo guardaba después de todo.

- Yo no... tengo problema en visitar ese lugar. - Comenzó por ahí, eso era lo que sentía, que sería como cualquier otra zona que pudiera explorar, ignorando los peligros que sufrirían si no tenían cuidado. - Supondrás que tendré rencor, pero aprendí que no debo generalizarlo a todo el mundo. Creo que debe haber gente allá afuera que vale la pena. - Eso último le costaba admitirlo un poco, aún así mantuvo un tono de voz firme al decirlo, volviendo después la mirada a Robin. - Sé que puedes cuidarte solo, yo también confío en mis capacidades, incluso sabiendo que tenemos límites. Pero me gustaría acompañarte, porque eso nos beneficiaría a los dos, nos podríamos proteger el uno al otro. - Se acercó un poco más a él para concluir su explicación. - Confieso que lo hago porque me preocupas, pero en parte también es porque me llama la atención. Además... no quiero dejar que te diviertas tanto sin mí. - Sonrío, sí, sonrió tras decir eso. Una sonrisa que muy extraña vez se le puede ver.

¿Qué hacía Aiko sonriendo? Pues las últimas palabras, a pesar de su tono suave y neutral de voz, quiso decirlas con intención de broma, por explicarlo de alguna manera. ¿Tenía claro que se podrían llevar problemas? Sí, ¿sabía que su familia estaría en contra de esa idea? también, pero no quiso hacer caso a esos pensamientos, si bien era una bruja bastante prudente, también sabía aprovechar oportunidades. Además, si solo se quedara en el territorio dejando que él fuera a investigar solo, se la pasaría el día preocupada preguntándose si su amigo seguía vivo o no. Y hay que admitirlo, se aburre mucho sin tener nada que hacer a diario más que entrenarse, si tomaban las precauciones y no se adentraban tanto en el peligro, supuso que podrían llevarlo bien.
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Re: Two Sorcerers [Priv. Aiko]

Mensaje por Robin Lightwood el Mar Feb 14, 2017 12:40 pm

Si todo el asunto de por si le emocionaba, escuchar que la chica en verdad quería acompañarle logro emocionarle aún más, potenciando a tope la idea inicial con la que había iniciado todo aquello, pues que su mejor amiga compartiera la mentalidad de que las razas no tenían mucho que ver a la hora de juzgar a alguien le llenaba de esperanza. Por supuesto que Aiko tenía una forma de verlo mucho más tranquila, cauta y pertinente, pero para el albino era exactamente lo mismo. Estaban de acuerdo en el punto más importante y eso le alegraba de sobremanera, haciendo imposible que borrara una sonrisa emocionada del rostro.

Asintió casi con euforia-¡Que quieras venir es genial!-Le dijo, subiendo un poco la voz más de lo que debería, notándolo de inmediato y encogiéndose un poco sobre sí por ello-Veras que no es tan malo como todo mundo lo pinta-Le aseguro hablando con un tono más moderado, pero soltando las palabras de forma rápida y levemente atropellada-Death City es una ciudad muy diferente al territorio… Hay gente por todos lados, todo el tiempo, un montón de cosas para hacer y cosas raras en las tiendas-Dejo de reservarse en lo más mínimo, hablaba en un tono activo y entusiasta, con la mirada casi centellando.

La ingenuidad del peliblanco ante el tema era tan obvia que podía rozar lo lamentable, hablando como si en verdad hubiese viajado a cualquier sitio turístico como un humano más, obviamente sin pensar en los riesgos y todo lo que significaba ser un brujo en aquella urbe. Estaba dándose rienda suelta a fantasías de todo tipo y no parecía titubear en compartirlas con la chica de mirada violeta ahora que había aceptado todo aquello-Tu también los sabes ¿no?-Puso una sonrisita propia de un niño pequeño demasiado ilusionado-Todo lo que dicen sobre la biblioteca de Shibusen…-Soltó sin pensarlo dos veces, suponiendo que la chica ya sabría por dónde empezaba a dirigirse el asunto.

Sí había algo que le pesaba a Robin era aquella sed de conocimiento, una curiosidad extrema que lo llevaba de la mano hasta la imprudencia más absurda y, en ese momento, estaba totalmente sumergido en ella. Era inteligente pero su nula experiencia en la vida lo hacía especialmente propenso a ese tipo de ideas un tanto irresponsables.

-No creo que sea tan difícil colarse…-Y así, sin mucho más que un entusiasmo desmesurado había dado un salto de solo salir a la ciudad a meterse directo a la escuela, derecho a la boca del lobo, como si estuviera sugiriendo una caminata por el parque o algo tan sencillo.
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Re: Two Sorcerers [Priv. Aiko]

Mensaje por Aiko Takahashi el Dom Mar 05, 2017 7:12 pm

Pudo notar rápidamente la reacción de su amigo, completamente emocionado por la buena noticia que había recibido. Tanta fue la felicidad que el volumen de su voz aumentó, cosa de la que se dio cuenta y ella también, haciendo que la joven bruja observara a su alrededor durante unos segundos, más que nada por precaución. Escuchó atentamente a lo que Robin le contaba, manteniendo su expresión natural y neutral después de esa pequeña sonrisa que le había regalado anteriormente. Se dio cuenta de la actitud que había adoptado el albino nada más saber que ella lo apoyaba hasta cierto punto, la confianza respecto al tema había aumentado considerablemente.

Ella también quería investigar sobre lo que existía en el exterior, sin embargo, no todo era como lo pintaba el brujo, el mundo allá fuera era, definitivamente, mucho más cruel y peligroso de lo que aparentaban los cuentos, los relatos, todo lo que había escuchado su amigo en un pasado. Aiko sabía perfectamente que debía bajarle la emoción, tratar de quitarle un poco de la ingenuidad que poseía antes de que él mismo se matara de alguna forma. No quería ni imaginarse la idea de que algo le ocurriera a otro ser querido por un gran descuido como el que, quién sabe, ya habría cometido al escaparse él solo como ya le había confesado anteriormente.

- Ni lo pienses. - Frío nuevamente se presentaba su tono de voz, completamente oponiéndose ante la idea de visitar la biblioteca. Sí, no se lo había dicho textualmente, pero ella intuía con todo lo que lo conocía que lo que sugeriría su amigo sería escabullirse en ese lugar. - No lo haremos, olvídalo. - Una cosa era explorar con mucha cautela los lugares del exterior, otra más mortal era entrar en Shibusen, lo tenía perfectamente claro. Su mirada expresaba tanto la preocupación como el enfado que estaba comenzando a llenarla nada más escuchar esa idea, era obvio que se negaría sin dudar.

- Escúchame, Robin, hay que ir de a poco. No podemos ir como si fuera nuestra casa a ese lugar. Sé que tienes sed de conocimiento, la idea es tentadora, pero por el momento ni siquiera nos acercaremos ahí. - No quería ser mala con él, mas no le quedaba otra opción que ponerse completamente estricta en una situación así. Su tono de voz era firme, prácticamente imponente, como si le estuviera regañando a su hijo. - No quiero enterarme de que has ido solo a ese lugar, ¿entendido? - Ni se le cruzó por la mente la idea de acusarle en caso de que lo hiciera, lo último que haría sería traicionar a su amigo, pero definitivamente sabía como advertirle para que le hiciera caso, después de todo, lo decía por su bien.
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Re: Two Sorcerers [Priv. Aiko]

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