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One (not so) Special Night [Privado]

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One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Zerick Jericho el Vie Nov 20, 2015 9:15 pm

Estaba cayendo la noche y hasta el momento había resultado un día como cualquier otro. Sí, tal vez algún suceso más llamativo de lo habitual por aquí o por allá, pero dentro de todo había estado básicamente normal. Otro día tan igual como el anterior o como seguramente lo sería el siguiente. Solo había un pequeño detalle que hacía que esta descripción casi rutinaria fuera, curiosamente, algo especial. Y es que podía resultar un día completamente igual al anterior pero el detalle era que nos encontrábamos en una época diferente, única. Era el mes de Halloween. Octubre, el mes del miedo, del terror, de los dulces y los trucos, los disfraces y las calabazas. Entonces, si los días estaban resultando iguales era, en este caso, algo bueno, porque era un mes completo de festividades, de diversión y hoy no iba a ser una excepción. Los edificios, los comercios, las calles, todo estaba adornado con motivo de aquel evento. Los vivos colores se repartían mayormente entre el naranja, verde y violenta, incluyendo adornos, luces y demás objetos de decorado. La mayoría de la gente que transitaba por las calles, que no era poca cabe destacar, estaba vistiendo un disfraz diferente cada vez que veías, y podías encontrarte con toda clase de personajes que podías conocer o no, pero que al fin y al cabo lograban su objetivo y ese era el de llamar tu atención y resaltar. Los comercios, incluso las casas que se encontrarían dando algún tipo de fiesta o simplemente querían contagiarse más del ánimo festivo, dejaban sonar música de fiesta pero apegada a la celebración, con letras tanto oscuras como graciosas y pegadizas. Incluso había escuchado de ciertos eventos especiales que se realizaban a lo amplio de toda la ciudad en distintos momentos del día, mayormente por la noche, y que podías disfrutar si eras lo suficientemente afortunado como para encontrarte con uno.

Es por esta razón que yo mismo me encontraba rondando el centro de la ciudad, disfrutando de tan animado ambiente, aunque, a pesar de todo, no llevaba un disfraz per se, vistiendo simplemente la sudadera azul con el logo del famoso superhéroe Superman en el pecho, que me había regalado mi hermano, a parte de unos jeans negros y calzado del mismo color oscuro. Realmente en un inicio del mes, cuando pude presenciar como todo se comenzaba a ambientar con motivo de Halloween, me había conseguido un disfraz pero el mismo había sufrido ciertos inconvenientes y había caído en acción durante una salida con Alan, así que por lo mismo ahora me encontraba caminando sin ningún traje, aunque esperaba poder encontrar uno a lo largo de la noche, la cual estaba seguro de que resultaría larga y, con suerte, provechosa. La misma luna ya había hecho acto de presencia en lo alto del cielo, el cual todavía contaba con una tonalidad entre negra y naranja antes de que la oscuridad terminara de caer, de cierta forma adornando aún más el paisaje. Sí señor, Death City sí que sabía ambientar esta época del año como ningún otro lugar. -Ah~ ¿Y aún así por que me siento aburrido?- Mencioné por lo bajo mientras miraba de reojo un puesto de dulces, el cual, como no, estaba vendiendo especialmente toda clase de golosinas y llamativos guiños a la Noche de Brujas. -Me pregunto como le estará yendo a Alan…- Esa simple frase respondía mi duda anterior. Mi hermano no estaba conmigo ahora mismo. Estaba aburrido porque estaba solo, incluso dentro del fuerte ambiente festivo que se podía sentir. Yo era del tipo de persona que disfrutaba de esta clase de cosas en compañía, aunque verdaderamente no contara con demasiados conocidos que estuvieran dispuestos a pasar el rato conmigo. Mi hermano era uno de ellos y no lo tenía a mano ahora mismo. Entonces-…

Detuve mi caminar y abrí los ojos, dándome cuenta de algo que tal vez me salvaría de mi pesar. Llevé mi mano a uno de los bolsillos de mi pantalón y saqué mi móvil del mismo. Rápidamente revisé en mi limitada lista de contactos hasta dar con el nombre que buscaba. Alice B. Una involuntaria sonrisa se dibujó en mi rostro al leer tal nombre, recordando lo que me había costado descifrar el número en mi frente viéndome a un espejo. Por diferentes circunstancias había pasado mucho, demasiado tiempo desde que viera a esa persona por última vez. No estaba muy seguro de si era buena idea contactarme con ella en este momento. Pero, se supone que tenía una oportunidad, ¿No? Yo mismo la había pedido. Y, claro, no había dudas de que quería verla de nuevo. Pero aún así estaba dudando y no era capaz de llevar mi dedo pulgar al símbolo de llamada, lo cual me estaba poniendo muy nervioso por alguna razón. Agh, todavía no me acostumbraba a eso. Llevé la mano que no sostenía el celular a mi cabeza para revolver mi ya desordenado cabello, antes de soltar un pesado suspiro y alejar mi pulgar del ícono de Realizar llamada. Sí, Zerick Jericho también podía ser un cobarde a veces.

… Pero eso no me impedía enviarle un mensaje. Así que sin más reuní todo el valor y poco honor que me quedaba y comencé a escribir. Algo casual, claro, no iba a demostrar toda la ansiedad que sentía con solo pensar nuevamente en ella. -¡Hey, Alice! Estaba caminando y repentinamente me acordé de ti y de todo lo que nos divertimos juntos y pensé en lo mucho que querría que eso se repitiera, de verdad quiero verte de nuevo y estaba pensando si esta noche sería-…- Detuve la lectura en voz alta de mi mensaje cuando sentí una risa incluso entre tanto ruido y tumulto. Dirigí mi mirada entre nerviosa y curiosa hacia el origen de tal risa y me encontré con una pareja disfrazada como Frankenstein y su novia. Noté que ellos también me miraban a mi y ambos tenían una sonrisa en su rostro. -Relajate chico, solo vas a conseguir asustarla así, ¡Y ni siquiera llevas un disfraz!… Piensa las cosas con calma.- Fue lo que me dijo el robusto monstruo de película, mientras la novia solo reía discretamente. Me le quedé viendo sin comprender por unos segundos hasta que mis ojos se abrieron como platos y un fugaz sonrojo adornó mi rostro, por lo que desvié mi mirada. Los extraños solo volvieron a reír ante mi reacción y sin más continuaron con su propio camino. Por mi parte decidí hacer caso al consejo, ignorando convenientemente la burla, y me relajé, borrando el mensaje que había escrito para enviar algo mejor, después de todo, no por nada había descrito como todos estos días eran igual de festivos y geniales con la temática de Noche de brujas, así que mañana podría ser igual o incluso mejor.

Hi, Diosa de la Tiranía, me gustaría verte de nuevo. Tal vez debí haber avisado con más antelación, pero fue algo que se me ocurrió de la nada, y creo que podemos pasarlo bien haciendo algo juntos. ¿Te parece mañana por la noche? Sé que no hay clases, así que no puedes darme esa excusa~ ¿Conoces la entrada del parque central, no? Ahora está adornado por Halloween. Te esperaré allí a eso de las 20hs. No me dejes plantado, ¿De acuerdo?

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Zerick Jericho
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Re: One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Alice Baskerville el Lun Nov 23, 2015 9:35 pm

No era un secreto para nadie que la chica de cabellos oscuros odiaba la gente, pero allí estaban, toda las mujeres del piso observando una película, era un lugar lleno de chicas ¿La película elegida? Típico caso de película romántica, sinceramente la de ojos amatista no sabía que le veían a esa clase de películas, es decir, era octubre, el mes del terror ¿No? ¡¿Dónde estaba el terror en semejante basura?! No lo entendía ni lo entendería y por lo mismo bufo con fuerza, ni siquiera podía huir pues la habían colocado al medio del grupo exactamente para que no pudiese hacerlo, según ellas querían disfrutar de un tiempo de chicas, claro que sinceramente la de ojos amatistas no compartía el sentimiento, de hecho se mantenía acomodada contra el respaldo con la cara más seria que existía. «Debí tirarme por la ventana en cuanto dijeron “Veamos una película en grupo, Alice”» Bufó despacio ante aquel pensamiento ¿El lado positivo de estar siendo torturada por ese grupo de chicas? Era que al estar al medio le habían dejado el bol con papas a ella y bueno, prácticamente había comido cuanto quería, definitivamente era lo único que podía rescatar de tener que estar alrededor de dos horas pegada a la pantalla ¿Le veía una gracia al asunto? Realmente ninguna, las películas románticas realmente no eran de su agrado, demasiados idiotas involucrados, porque si no lo era la chica lo era el chico, sino los padres de ambos, era tan monótono que sinceramente, ya no tenía ni un sentido desde su punto de vista, pero para las chicas de la época eso no parecía importar para nada, de hecho la película estaba ambientada en muchos años atrás, la clásica de una chica de clase alta y el chico de pueblo que se enamoraban, aunque lentamente la castaña había sido atrapada por la trama, viéndola junto con el resto del grupo, claro que a medida que avanzaba la película se iban emocionando aún más y es que "Noah" prácticamente había comenzado a llegar al corazón de todas las presentes, una historia de amor que hubiese llegado al "Cliché" que la de susodicha espera de no ser por el impactante final y es que la mayor parte del grupo no la había visto y por ello prácticamente se había creado un mar de lágrimas, no podían creer que el autor fuese tan despiadado como para mostrarles eso, incluso la bruja había terminado apunto de llorar, pero no lo había hecho, se había mantenido bastante digna, claro que para su desgracia más de una lagrima logro escapar de sus ojos.

«Ni Noah ni Allie merecían semejante final, aunque sino lo hubiese hecho habría sido un cliché, sin duda alguna» Pensó aunque luego noto lo posiblemente ridícula  que se veía llorando por la película que había hecho un humano,  pero así era y sinceramente ni siquiera se podía controlar, había cesado pero en el resto de las presentes seguían saliendo casi como si de un río se tratara, demonios, nadie se había esperado el final, aunque agradecía a las mujeres por elegir a esa película, prefería ver eso antes que basura como "Crepúsculo" o algo similar, aunque ya se había controlado sabia que más de una de las presentes la había visto, rayos seguramente su reputación se encontraba por el suelo, realmente no entendía como una historia con solo un par de horas había calado tan hondo en el grupo que prácticamente todas lloraran como si no hubiese un mañana, claro que era Alice la que intentaba mantenerse más digna, ocultándose tras una almohada en caso de que otra lagrima quisiese escapar, aunque cuando finalmente lograron tranquilizarse un grupo de chicas ya se había acercado para hablar de la película que habían visto hacia menos de diez minutos, y para sorpresa de quien la conociese había logrado controlarlo, claro que supo llevarlo correctamente, realmente era todo un logro considerando como era la chica frente a la gente, pero todo eso se vio interrumpido por el simple hecho que el teléfono de la susodicha había comenzado a sonar y de hecho lo había sacado de manera despreocupada, suponiendo que se trataba de un mensaje de la compañía, después de todo prácticamente nadie tenía su número, pero al abrirlo supo que había errado por completo, ese claramente no era los mensajes con promociones sino que venia del chico que hacía mucho tiempo no veía, pero al terminar de leer noto que un gran grupo de chicas se había reunido alrededor, leyendo junto con ella el mensaje y de hecho no tardaron en comenzar a chillar como si no hubiese un mañana bajo la mirada claramente confusa de la bruja «¿Están locas o que rayos les pasa?» Iba a cuestionarlo en voz alta hasta que una de ellas la tomo de las manos y casi podía jurar que sus ojos brillaban más de lo normal, en serio ¿De qué se había perdido para que ellas se pusiesen así? Porque ella no había notado nada fuera de lo normal, de hecho casi se sentía marginada por no saber qué diablos pasaba.

-Tranquila, Alice, nosotras te ayudaremos para tu cita de mañana- Musito la chica sin soltarla y fue entonces cuando lo que ocurría le cayó como un balde de agua fría ¿Ellas creían que iba a tener una cita con el chico? Bueno, el mensaje quizás podía parecer aquello, pero para ella era algo ¿Ridículo? No ¿Absurdo? Tampoco, simplemente era algo imposible, porque conocía al chico, y bueno, ¿Una cita? Posiblemente se encontraba aburrido y no había encontrado nada mejor que hacer y recordó que tenía su número, eso era lo más posible -Eso no será una- - Y antes de que terminara la jalaron donde un grupo se encontraba revisando en sus bolsos, lanzando diferentes prendas, las cuales aparentemente se trataban de disfraces y por lo mismo la castaña sudo en frio, tenía un pésimo presentimiento al respecto de que estaban haciendo con esas ropas -¡Te ayudaremos a disfrazarte para que estés perfecta para él!- Esas simples palabras hicieron que temblara del terror, demonios, no la estaban ni siquiera escuchando, definitivamente no tenía salvación de dios y efectivamente, al ver un sombrero de bruja, orejas, la capa entre otras cosas supo que esa sería una noche extremadamente larga para ella, todo por culpa de un mensaje que había decidido leer en lo que aparentemente era un mal momento, luego seguramente se vengaría del susodicho aunque no tuviese la culpa del todo, las mujeres y en grupo realmente eran una cosa a la que cualquier persona con sentido común terminaría por temer.

♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦

La vida estaba llena de ironías y lo sabía más que bien, después de todo había vivido por años, sabia como eran los humanos, sabia como era la gente, pero jamás creyó verse en semejante situación, porque si, ahora se encontraba caminando hacia el lugar señalado por el chico vestida de bruja ¿No era ridículo? Mucho ¿Irónico? No había ni que decirlo, es decir ¡Ella era una jodida bruja que las podía convertir a todas en ranas! Y ellas no habían tomado mejor decisión que decir que la chica se veía bien con ese disfraz, por ella hubiese ido vestido de manera normal, pero no, en la maldita ciudad todos estaban disfrazados por la fecha y allí estaba ella en el grupo, todo porque literalmente la habían obligado, estaba segura que si alguien se le cruzaba terminaría mandándolo a volar alto, y posiblemente sería el de ojos sangre quien tuviese que sufrir de las consecuencias.

«Jodidas mujeres y su gusto por toda esta clase de cosas» Pensó justo al momento en que llego a la entrada del dichoso parque y ni siquiera había logrado localizarlo, bueno, no es como si realmente hubiese buscado mucho, simplemente miro hacia los lados y al no divisarlo prefirió ir a sentarse a una banca para esperarlo, suspirando despacio en cuanto lo hizo, su disfraz no era más que un vestido naranjo con detalles negros, con guantes y calcetas largas a rayas que combinaban, unos pequeños botines negros, y claro, sin olvidar el característico gorro que llevaba una cinta naranja también a rayas para que se viera bien con el vestuario, una chica había dicho que lo usaría otro día por lo mismo podía prestárselo, aunque para la susodicha no fuera más que un dolor de cabeza, claro que solo un pequeño pensamiento paso por su cabeza antes de elevar la mirada y comenzar a buscarlo nuevamente.

«Si no viene lo matare, por su culpa estoy aquí y vestida así»
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Alice Baskerville
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Re: One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Zerick Jericho el Miér Dic 09, 2015 7:15 pm

Nuevamente y como había predicho, se trataba de una noche casi calcada a la anterior y habría sonreído por ese detalle de no ser por un pequeño inconveniente: Iba un poco tarde. Pero solo un poco, podía jurarlo. Tal vez ¿Diez? O algunos minutos más, no estaba muy seguro, pero de todas formas no creía que fuera una buena manera de empezar la dichosa salida o encuentro, por lo que aceleré mi paso lo cual no se me dificultó demasiado. Es verdad, las calles estaban atestadas de gente pero no era lo mismo con los tejados y diversas azoteas de los distintos edificios, por lo que al avanzar por allí pude apurarme un poco más. Curiosamente esta noche tampoco llevaba un traje y de hecho simplemente contaba con las mismas ropas de la noche anterior. No es que no hubiera tenido la intención de usar un disfraz, es que simplemente y luego del pequeño mensaje había considerado que solo pasearme por las calles sería suficiente. Con suerte podría conseguir algo sobre la marcha, y no es como si me fuera a faltar una oportunidad para que algo así aconteciera, no en esta ciudad.

Cuando finalmente llegué a la entrada del parque, el lugar del encuentro, comencé a mirar hacia todos lados buscando a la orgullosa estudiante de Shibusen, girando levemente mi cabeza de un lado a otro al hacerlo. Luego volví a dar un nuevo y rápido vistazo y nuevamente no pude ser capaz de encontrarla, ¡Bien! Entonces no había llegado tarde, o eso fue lo que creí. Llevé ambas manos detrás de mi cabeza y comencé a caminar a paso relajado, dejando de lado la intranquilidad por mi impuntual llegada, entrando al paseo del parque, solo para en una de las bancas divisar a quien había estado buscando. De hecho y por alguna razón dudé en un primer momento al verla vestida de una forma bastante particular. Me acerqué, todavía un poco sorprendido, pero una vez estuve a poco menos de dos metros de distancia no me habían quedado dudas de que se trataba de ella. Y fue entonces cuando el jodido nerviosismo volvió. Mis manos cayeron de su lugar detrás de mi cabeza y en su lugar llevé una de ellas a mi cuello, dándome un apenas imperceptible masaje para calmarme. Está bien, era Halloween, era completamente normal y justo que se vistiera de esa forma y en realidad no debería sorprenderme, pero, ¿Por qué tenía que afectarme tanto? O mejor dicho, ¿Por qué tenía que verse tan, tan… ? Diablos, ni siquiera tenía palabras para definir lo hermosa que se veía la de ojos amatistas. -Hey, Alice…- Saludé lo más natural posible, aunque mi voz salió un poco ahogada y por lo mismo tuve que tragar saliva, finalmente colocándome frente a ella. Odiaba que me pasara pero fue inevitable quedarme viéndola tan solo unos segundos, recorriéndole con la mirada, sabiendo que una vez más caía en ese maldito trance que me hechizaba siempre que la veía, por un motivo u otro. Concentrate, Jericho… -Uh, te ves…- ¿Bien? ¿Linda? ¿Jodidamente hermosa? Desvié mi mirada esperando que mis mejillas no mostraran ningún tipo de tinte rojo, definitivamente no quería eso ni mucho menos que ella lo viera. Entrecerré los ojos y negué apenas con la cabeza antes de voltearme, dándole la espalda. -Te ves bien, brujita, ¿No te hice esperar, verdad?- Solté, cambiando de tema rápidamente y sintiéndome como un idiota al hacerlo. Estaba seguro que si de haber estado presente para verme, el Frankestein de ayer se hubiera dado una palmada en la cara de la decepción ante mi poco tacto con los cumplidos.

Al menos ya había logrado controlar esa ansiedad y nerviosismo que me había invadido en un primer momento. Lo atribuía al disfraz de bruja y en parte a volver a verla luego de tanto tiempo, pero en el fondo sabía la verdad. En fin, lo importante es que debía calmarme o esa noche no iba a ir todo lo genial que yo quería. -¿Lista para Una Noche no tan Especial dentro de tu vida?- Mis ojos se encontraban llenos de expectativa, aunque me cuidé de mencionar el par de palabras no tan en un tono mucho más bajo que el resto, como si esperara que no lo escuchara. Además de inclinarme ante ella, saludándola con apropiada educación, algo que realmente no había hecho antes al verla por primera vez, debido a, como no, el disfraz de brujita que llevaba. -¿Tienes algún lugar en mente que quieras visitar, Diosa?- La miré, esta vez con curiosidad, mientras comenzaba a caminar en círculos alrededor de ella, finalmente deteniéndome sin esperar verdadera respuesta, tomando una de sus manos enguantadas con una propia y comenzando a caminar por el sendero principal del parque. Era increíble como los árboles, los postes de luz, todo estaba adornado con luces o simplemente adornos con los clásicos colores de la festividad, que contrastaba demasiado bien con la oscuridad de la noche. Incluso podría jurar que se veía mejor que en navidad, por lo que definitivamente era una imagen digna de apreciar y que yo mismo disfrutaría de no ser por un pequeño detalle. -Perdón si parezco apresurado o el idiota de costumbre pero quiero aprovechar todo el tiempo que tenga contigo.- Recuperé la confianza que creía que me caracterizaba al decir esas palabras y por lo mismo devolví mi mirada a la bruja. Sí, ese era el pequeño detalle por el cual todo los lujos adornados y las llamativas luces se volvían poca casa. Solo por estar con ella y poder ver aquellos ojos amatistas tan hipnotizantes es cuando todo el evento de la Noche de Brujas perdía belleza. Ugh, sí que estos sentimientos me estaban volviendo un completo lío, pero no por eso iba a dejar que Alice Baskerville me ganara nuevamente. O eso esperaba.
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Zerick Jericho
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Re: One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Alice Baskerville el Mar Dic 15, 2015 3:47 pm

«Deberia volver al cuarto a para cambiarme de ropa... Sin que ellas lo noten» Pensó la chica mientras se mantenía bastante tranquila sentada, incluso movía sus pies de un lado para otro, observándolos mientras esperaba que el susodicho osara a hacer acto de presencia, claro que una pequeña mueca se formo en su rostro por culpa de como se encontraba vestida, no le era del todo cómodo, es decir, prácticamente estaba gritando "Soy una bruja en medio de Death City" pero por culpa de las festividades nadie lo había notado, si, aquello era bueno, después de todo no quería ninguna arma sobre su cuello buscando convertirse en una Death Scythe, aunque realmente eso era cosa de todos los días, por ello solía pensar que aquel Dios de la muerte realmente era un idiota, si, entendía que algunas brujas quisieran aliarse al Shibusen, era completamente valido y no criticaba a nadie de ser así, pero sinceramente ella no quería nada, no estaba del lado de nadie, solo quería vivir en paz ¿Aquello era demasiado pedir? Si... Al menos era una forma de pagarle por haberle "perdonado la vida" ¡Aunque técnicamente ella no había hecho nada! Bufó despacio ante el recuerdo antes de elevar la mirada, notando aquello que ocurría a su alrededor, había gente, mucha gente y aquello la frustraba ¿Y si no la encontraba y creía que lo dejo plantado? Ella misma se encargaría de matarlo en ese mismo momento, después de todo no se había vestido se semejante manera para que el simplemente la dejara allí abandonada «No importa si Shinigami luego pide mi cabeza por matar a uno de sus alumnos, sera culpa del idiota por no llegar» Inflo las mejillas ante la simple idea de que así fuera aunque luego suspiro pesadamente, quizás el chico ni siquiera la reconocía por lo ridícula que se veía disfrazada de bruja ¿Cual era el gusto de vestirse como seres a los que debían matar? Algo le decía que jamás terminaría por entender a los humanos, menos a uno tan idiota como el rubio de ojos sangre. Suspiro solo con pensar aquello, negando levemente con la cabeza.

«Debió ser más especifico con donde debíamos vernos» Mordió levemente su labio mientras lo seguía buscando aunque al no lograr divisarlo nuevamente volvió a posar la mirada en sus pies mientras aun los movía de un lado para otro como si se tratase de una niña pequeña, no quería divagar demasiado con respecto al que la dejara esperando como idiota, por que de cierta forma ¿Le dolería? Es decir el chico era una de las primeras personas en ese lugar que habían tomado el valor de mantenerse en contacto con ella «Es solo porque es un masoquista» Sonrió levemente antes de escuchar que la llamaban y por lo mismo no dudo en elevar la mirada para observarlo, sintiendo un pequeño alivio, aparentemente no había sido plantada -Zerick- Saludo la de cabellos oscuros bastante tranquila aunque al notar que el chico iba completamente normal quiso literalmente salir huyendo del lugar ¡¿Por qué era la única que tenia que estar haciendo el ridículo en publico?! ¡No era justo! ¡Mataría a esas chicas luego, lo juraba! Aquello era bastante vergonzoso, por lo mismo se ruborizo levemente ¿Por que no mejor simplemente alguien la mataba allí mismo? Seria bastante sensato y realmente le estarían haciendo un favor, de hecho por lo mismo bajo la mirada para ¿Calmarse? No, solo no quería que el chico notase aquello, aunque como si para ella no pudiese ir peor ¿El chico le acababa de hacer un cumplido? No, quizás solo lo hacia para que ella no sintiera más vergüenza de la que ya sentía, aunque aquello solo hizo que gruñera despacio, demonios, realmente debió haberse cambiado su ropa antes de ir al encuentro -Pues te llevo un rato esperando, bastardo, estuve apunto de irme- ¿Mentira? No del todo, pues planeaba volver luego de cambiarse, pero el no tenia porque enterarse de todo de lo que planeaba, aunque luego bufo despacio mientras se cruzaba de brazos y desviaba la mirada como si estuviese indignada que ella tuviese que esperarlo a él.

Claro que se mantuvo hasta que lo escucho nuevamente hablar, pues lo observo de reojo alzando una ceja ¿Una "Noche no tan Especial dentro de su vida"?¿Era una clase de broma o algo así? Bueno, por como la chica era no tardo en formar una leve sonrisa en el rostro de forma ladeada -Pues recuerda que estas usando tu oportunidad, así que sorprendeme, idiota- Musito aquello con una clara idea de picarlo un poco al respecto claro que de hecho la pregunta que le siguió la desconcertó un poco, al punto que se giro para observarlo directamente ¿No iba a decir él que harían? El es quien le había dicho que se juntasen ¿Realmente iba a decidir ella? -Pues -- Y no pudo responder pues rápidamente comenzó a ser llevada por el chico, acto que no hizo más que sorprenderla aunque a pesar de ello seguía manteniendole el paso, pero el hecho de que la arrastrase tomados de la mano hizo que un pequeño rubor se instaurara en su mejillas, era extraño, nunca había sido buena con esa clase de contactos, pero el sentir la calidez del contrario a pesar de utilizar guantes hizo que este se incrementara, por lo mismo desvió su rostro cuando él volteo a verla, observando cualquier lado menos al contrario directamente -Lo entiendo, pe-pero estoy segura que puedo ir a tu ritmo sin problema, idiota, no tienes porque arrastrarme contigo de la mano, no me hagas recordarte quien gano en velocidad la primera vez- Para su desgracia las primeras palabras habían sonado un tanto bajas y quizás en un punto llegaba a parecer que estaba nerviosa o avergonzada, cosa que ella no quería, por lo mismo esperaba que no tomara en cuenta aquello y se centrara en el recuerdo de cuando se conocieron y quizás ese plan hubiese funcionado de no ser ella misma se aferro un poco más fuerte a su mano para no caer por culpa de una masa de gente que se encontraba por el lugar, maldijo antes de elevar la mirada hacia el de ojos sangre, claro que al notar aquella pequeña acción se ruborizo aun más, antes de volver a desviar la mirada, estaba casi segura que hoy no era su día de suerte -Solo fue para no caerme- Murmuro más bajo que antes sin observarlo ni siquiera de reojo, solo rezaba porque siguiese con su andar y pasara por alto toda esa situación.
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Alice Baskerville
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Re: One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Zerick Jericho el Lun Dic 28, 2015 10:41 am

-Oh, pues dije que sería no tan especial, pero eso no quita que vaya a serlo al menos un poco. Así que no te preocupes, vas a sorprenderte y mucho más, ¿O te olvidas con quién estás hablando?- Contesté a su aparente ataque con una respuesta propia de un engreído. Bien, la noche parecía comenzar con el pie derecho y como siempre con uno intentando molestar al otro, cosa que solo me motivaba más a hacer de esa salida junto a la contraria algo único, a mi propio modo. Lo que me llamó la atención, sin embargo, fue que al buscar su mirada como había querido ella simplemente la desvió, lo cual me hizo entrecerrar los ojos un poco mientras mi sonrisa desaparecía. De hecho parecía estar esquivándola además de haber comentado sobre mi acción de tomarla de la mano, ¿Tal vez la había incomodado? Solo esperaba no haber arruinado las cosas tan temprano. Sin embargo, al avanzar entre un grupo de personas bastante grande, los cuales parecían ir o venir de una fiesta de disfraces, sentí como la mano de la chica apretaba un poco más el agarre y por ello alcé ambas cejas un poco sorprendido y sintiendo igualmente como el nerviosismo volvía. Por fortuna pude escuchar sus siguientes palabras a pesar de que las había pronunciado en un tono más bajo que las anteriores. La sonrisa que siempre portaba volvió a mi rostro como si nada antes de devolver mi mirada hacia el frente. Bueno, no estaba muy seguro pero solo parecía nerviosa con aquella acción que me había tomado la libertad de realizar, y no verdaderamente incómoda. Sí, si me ponía a pensarlo tal vez me había apresurado un poco pero no lo había tomado en cuenta de esa manera, solo había sido una acción que mostraba mi ansiedad por empezar con la salida. -Entonces no te preocupes. No te soltaré por nada para que no corras peligro de caerte.- Respondí en un tono juguetón aunque sin voltearme a verla, volviendo aquello un juego para que no se sintiera incómoda, mientras notaba como al final del sendero íbamos llegando a otra de las salidas del parque, justo la que daba a una de las calles céntricas de la ciudad.

Finalmente llegando a la salida admiré por unos pocos segundos las calles aledañas. Nuevamente, el espíritu de aquellas festividades se podía sentir en el aire e incluso notarlo a cualquier lado que vieras. -¿En serio estuviste a punto de irte? De haberlo hecho me habrías roto el corazón, Diosa.- Bromeé mientras devolvía solo por un segundo mis ojos a la contraria, llevando la mano libre a mi pecho en un gesto algo dramático y esperando que no estuviera evitando mi mirada de nuevo, ¿Acaso no entendía cuánto me gustaba apreciar sus ojos? … No, de hecho creo que no lo sabía. En fin, concéntrate, Jericho. Creo que esa frase iba a tener que repetírmela seguido en lo que quedaba de la noche junto a la de ojos amatistas, pero que remedio. Al fijar nuevamente mis ojos en la ciudad reanudé la marcha, en ningún momento mostrando la intención de soltar su mano a pesar de la protesta que había realizado. Pero era solo para poder guiarla mejor. Bien bien, tal vez era eso y también que era muy agradable poder llevarla de esa manera, si es que tan solo por la calidez de su agarre. -¿A ti también te gustan estas fechas?- Era un pequeña duda que tenía pues conocía el carácter algo hostil de la de cabello castaño pero por su vestimenta tal vez estuviera asumiendo cosas muy pronto y en realidad Halloween si le gustara lo suficiente como para ir con las costumbres, en este caso disfrazarse. Por otro lado, finalmente nos habíamos internamos donde quería. Tal vez uno de los primeros destinos si tenía suerte y lográbamos hacer todas las actividades que yo quería. Era una zona que contaba con varias actividades y juegos temáticos de aquel evento, dignos de la grandeza de una verdadera feria basada en Halloween. Era increíble pero me seguía sorprendiendo el ingenio y los ánimos de los ciudadanos para acompañar al famoso mes del terror.

Sonreí orgulloso, primero por no haberme perdido ni equivocado con las direcciones, era un alivio de cierta manera que la noche anterior me hubiera encargado de realizar una búsqueda por cosas que hacer para este momento junto a Alice y segundo, bueno, todo parecía ir marchando bastante bien. Bueno, yo era un hombre preparado después de todo. O algo así. Volteé mi cabeza con la misma sonrisa plasmada en mi rostro mientras elevaba uno de mis brazos y señalaba los posibles juegos. -¿Eliges uno? No creo que tengamos tiempo de probarlos todos…- Comenté todavía sonriente mientras comenzaba a ver las posibilidades. Un paseo por una casa de terror habitada por personajes de las películas más famosas del horror, un laberinto en el que aseguraban que algo te perseguiría si no encontrabas rápido la salida o tal vez solo los juegos de los puestos que estaban en la calle para obtener algún premio o simplemente divertirse, claro que los mismos estaban ambientados con la temática de Halloween. Cualquiera fuera su decisión quería que ella eligiera, pues obviamente quería que se divirtiera con algo que le gustara o llamara su atención.

Aunque había algo que me estaba, ¿incomodando? Sí. Eso. Solo incomodando. Era algo que había comenzado a percibir al momento de haber salido de los senderos del parque y haber entrado en las zonas más transitadas. Era un pequeño detalle en el que ciertamente no había caído al verla con aquel disfraz. Sí, ya lo había pensado, se veía absolutamente hermosa vestida de esa manera pero no era algo que solo yo podía apreciar. Habían ciertas miradas que daban algunos babososimbécilesestúpidos que me estaban sacando cierta molestia. Bueno, tal vez estaba exagerando y no eran tan imbéciles como para estar babeando abiertamente por lo hermosa que se veía mi compañera, en realidad siquiera eran apenas miradas al pasar y nada más, pero aún así… Fruncí el ceño levemente mientras mis ojos se posaban sobre el último que se había atrevido a admirarla de esa manera. Mi mirada afilada, mostrando cierta amenaza silenciosa mientras instintivamente mi agarre en la mano de la bruja se hacia un poco más fuerte y la atraía hacia a mi con cuidado. Curiosamente el tipo pareció entender el mensaje pues inmediatamente desvió su atención a otra cosa y continuó su camino un poco nervioso. Ja, idiota, eso t-… Oh, espera. Tal vez no debía comportarme de esa manera. ¡Zerick malo! Uh, pero en serio no podía a veces con las actitudes de esas personas, era mejor que se buscaran a su propia Diosa. Ella era mía. A-algo así. Aunque hablando de la dichosa chica causante de mis actos algo posesivos, esperaba que no se hubiera dado cuenta de mi pequeña escena. -¿Ya elegiste?- Pregunté volviendo a verla y sonriendo con inocencia, fingiendo que nada había pasado.
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Zerick Jericho
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Re: One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Alice Baskerville el Mar Dic 29, 2015 8:56 pm

Observo al chico de reojo para saber si la estaba mirando o no, y al comprobar que era la segunda opción suspiro despacio aliviada de que fuese como tal, por algún extraño motivo se estaba avergonzando por cosas demasiado pequeñas, es porque no estaba acostumbrada a estar cerca de alguien, solo era eso, no había ningún otro problema, después de todo nadie podía culparla, eran años evitando tener cualquier clase de “amistad” con otras personas, y si, puede que ahora simpatizase con el par de hermanos idiota, pero eso no quería decir que ya se hubiese adaptado a eso, además era claro que el rubio se tomaba bastantes libertades, eso o simplemente el pensamiento de la castaña era demasiado anticuado o al menos eso creía ella. Aunque al escucharlo sintió como nuevamente su rostro se teñía de un leve rosa, gruñendo despacio mientas nuevamente desviaba la mirada pero sin llegar a soltarlo -So-Solo para no caerme por culpa del exceso de gente- Susurro más para ella misma que para el contrario, como si intentase convencerse a si misma que ese era el único motivo por que dejaba que el contrario hiciese eso «Aprovechado, eso es lo que es» Pensó aunque aun así se mantenía aferrado a su mano, era extraño que a pesar de estar usando guantes era capaz de sentir la calidez que desprendía el contrario, más aun el hecho de que de cierta manera le hiciese sentir “segura” ¿Qué había hecho el rubio con ella para que fuese así? No estaba segura, pero aparentemente el ser un idiota masoquista de alguna extraña manera le jugaba a favor «Bueno, si no lo fuera dudo que me hubiese enviado un mensaje para que nos juntáramos» Hizo levemente más fuerte el apretón en su mano, pero al notarlo no dudo en aflojarlo considerablemente, asiendo que prácticamente fuese él el único que hiciese que aquella unión no se eliminase por completo, después de todo ella no necesitaba ser arrastrada de la mano ni quería algo como eso ¿No? Claro que no, como ella a había dicho era capaz de seguirle el paso y no caer, tampoco es que fuese una niña pequeña ¡Era mayor que él aunque no lo supiese!.

«Es indignante que me trate como si fuese una niña» Ignoro por completo el primer comentario del chico al ser capaz de ver como se encontraban las calles adornadas por la fecha, no entendía realmente porque hacían esa clase de cosas, es decir ¡Era Death City! ¡La ciudad donde se encontraban las únicas personas capaces de asesinar a las brujas! ¿Celebraban el día de las brujas? ¡Eso no tenia ninguna lógica! Además tampoco es como si ella amase a su propia raza, no había tenido muy buenas experiencias por lo mismo y ni hablar de las veces que habían intentado asesinarla de pequeña para obtener su alma, por ello ante la pregunta negó despacio con la cabeza -No le veo el sentido, es decir, puede que me guste ver esta clase de cosas… Pero no tiene ningún sentido que ustedes celebren este día ¿No buscan brujas para asesinarlas? ¿Por que celebran su supuesto día?- Volvió a negar con la cabeza despacio, quizás estaba pensando demasiado las cosas, pero aun así tenia un punto y es que realmente no había mucha lógica que un técnico del Shibusen celebrase aquel día como tal ¿No? «Todo el mundo esta loco aquí así que no entiendo que saco intentando le encontrar la lógica al asunto, después de todo estoy en Death City y Shinigami acepta que una bruja este aquí como alumna» Suspiro despacio antes de volver la vista hacia el chico dedicándole una pequeña sonrisa, tampoco quería que pensara que había elegido un mal día, no era tan mala tampoco -Pero e de admitir que es interesante todo lo que hacen… Excepto esto de estar disfrazada, créeme que el estarlo no fue mi idea- El solo recordar a las chicas del dormitorio hizo que gruñera despacio, esas mujeres definitivamente estaban en su lista negra desde ahora, porque no iba a olvidar que por su culpa ella era la única entre los dos que estaba haciendo el ridículo disfrazada de bruja, sin olvidar lo irónico del asunto siendo que ella era una.

Claro que dejo todo eso al ver la aparente feria que había en el lugar y de hecho parpadeo levemente confundida ¿No se suponía que en Halloween solo se pedía dulces o hacían bromas y se disfrazaban? ¿Por que habían atracciones allí? No lo podía entender pero de inmediato comenzó a ver todo lo que había, haciendo su propia lista mental de donde deseaba pasar si o si, de hecho una pequeña sonrisa se instalo en su rostro mientras se alejaba un poco del contrario para ver mejor el lugar y al escucharlo decir que ella podía decidir el lugar hizo que esta se ampliara y se girara hacia él, pero el saber que no serian capaces de pasar por todos los lugares inflo las mejillas frunciendo el ceño, realmente quería ir a todos lados, sin importar cuanto tardaran en eso, quería ser capaz de meterse en cada una de las atracciones y el que le hiciese decidirse solo por una era…. Bueno… Molesto y realmente complejo ¿Cual se supone que debía elegir? «Podría ser algún juego o el laberinto… » Giro nuevamente su rostro para observar el lugar y así tomar su decisión, aunque realmente estaba difícil, prácticamente quería pasar por todos lados a divertirse, nunca la habían llevado a esa clase de lugares, era su primera vez en una feria de hecho, sus padres en su tiempo no habían sido nunca fanáticos de estos y ni hablar de su tío, él entre más lejos estuviese de la gente mejor, era demasiado tranquilo y callado para estar en esa clase de lugares para divertirse, una verdadera lastima considerando que a la de cabellos oscuros siempre le habían llamado la atención esos lugares en especial.

-Podríamos ir al-- Tuvo la intención de estirar el brazo y señalar el lugar al igual que de terminar aquella oración, más no le fue posible por culpa de aquel jalado que sintió por parte del contrario, haciendo que quedara de cierta manera oculta en su pecho, pues la había tomado por completo desprevenida y por lo mismo alzo el rostro para observarlo interrogante ¿Qué diablos le pasaba? ¿Acaso pensó que se iba a ir sola o qué? -¿Ze-- Antes de que pudiese terminar nuevamente se vio interrumpida por las palabras del de ojos sangres aunque negó despacio con la cabeza en respuesta, algo le decía que realmente no quería saber a que había venido aquella acción por su parte «Además él es raro, siempre lo a sido y aveces hace ni siquiera entiendo sus acciones» Se separo un poco para girarse nuevamente a las atracciones, buscando alguna que realmente llamase su atención y de hecho hubo una, aunque no era por el hecho de que se veía atractiva para ella, si no porque había algo en especial que había llamado su atención -¡Vamos allí!- Musito señalando el lugar, aunque no dudo en jalarlo hacia aquel sector, pues aun tenia su mano atrapara, no era más que el típico juego de disparo donde debía botar el premio que deseaba llevar de estante, y de hecho la chica de ojos amatistas ya había decidido que era lo que deseaba llevarse -¡Quiero ese!- Su brazo nuevamente estaba extendido señalando al pequeño ser de felpa con forma de conejo de color amarillo que se encontraba sentado en uno de los estantes del local, pero su rostro se encontraba observando al chico que se encontraba con ella claramente emocionada, casi como una niña pequeña, o incluso la misma expresión que cuando decía que quería carne, quería aquel pequeño individuo para ella por un motivo y ese era porque le recordaba a uno que había poseído de pequeña, realmente lo quería, y por lo mismo comenzó a jalar despacio varias veces la ropa del chico, intentando insistir en que jugaran en aquel lugar para conseguirlo.


Última edición por Alice Baskerville el Lun Ene 04, 2016 1:22 pm, editado 2 veces
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Re: One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Zerick Jericho el Lun Ene 04, 2016 12:28 am

Para mi fortuna la causante de mis continuos conflictos internos no pareció darse cuenta de mi repentino ataque posesivo y, por el contrario, parecía mucho más enfocada a la tarea de que eligiera alguno de los juegos, lo cual me hizo sonreír inadvertidamente, pues eso significaba que había hecho bien en elegir aquel sector de la ciudad y toda la zona festiva como primera parada. Eso sí, me sorprendí un poco al ver que su elección era uno de los juegos más “simples” por así decirlo y no alguno de los otros lugares que parecían más producidos, pero igualmente me dejé llevar hasta el puesto con cuidado de no perder a la contraria ni soltar su mano ya que la calle estaba atestada de gente. Al llegar a destino observé con curiosidad los premios preguntándome que querría la de ojos amatistas y la respuesta vino no mucho después. Sentí su inocente llamado jalando mi ropa y seguí con la mirada donde parecía señalar con su mano. Un conejo de peluche. Sonreí un poco más antes de girar mi cabeza para poder mirarla y al hacerlo me encontré directamente con sus ojos, los cuales parecían brillar por la emoción de conseguir el pequeño animal de felpa. No solo eso, todos sus gestos ahora eran extremadamente inocentes y tiernos por lo cual rápidamente desvié mi mirada hacia el encargado del local, a quien hice el gesto de un turno con el juego. El hombre simplemente asintió y luego de pagarle me dejo el arma con el cual realizaría el disparo, ya liberando el agarre que tenía con la mano de la chica. Me coloqué en posición con el rifle de juguete en mano, apuntando hacia el objeto que deseaba la brujita. Aquella chica que tan hermosa se veía pero ahora estaba actuando completamente tierna y al parecer sin darse cuenta lo cual lo hacía todo peor. Podía sentir claramente como mi pulso temblaba, mi corazón igualmente había comenzado a latir a un nuevo paso acelerado como cuando la había visto por primera vez aquella noche y estaba seguro de que mi rostro se había teñido de un tinte rojo por más que no lo quisiera…

… Así que decidí calmarme. Ciertamente en ese estado no iba atinarle a nada por lo que cerré los ojos y, luego de tomar una bocanada de aire, solté la misma en un lento suspiro. No podía entender porque el comportamiento de Alice tenía que afectarme tanto, de verdad no lo comprendía, pero ella tenía el poder de dejarme por completo fuera de juego y eso sin siquiera saberlo. Yo no estaba hecho para estas cosas. De todas formas, logré tranquilizarme lo suficiente como para estabilizar mi pulso y fijar mi concentración en la misión que ahora tenía en mis manos. Apunté al punto más frágil del inanimado conejo, siendo este su cabeza, para de esa forma hacerle caer en el primer intento. Luego elevé solo un poco más el arma dejando la mira arriba de la cabeza del animal de felpa, pues sabía que esta clase de armas no tenían demasiada potencia, ¿si no que sentido tendría hacer un puesto con ese juego si el reto sería tan fácil? Así es, ninguno. Y con eso disparé. Jalé el gatillo y el proyectil dio justo en el blanco, haciendo que el peluche cayera de su posición y del estante. Con eso terminado me permití volver a sonreír ampliamente mientras devolvía el arma al encargado y hacía un gesto de limpiar mis manos como si desafío hubiera sido demasiado sencillo para mi. -Well, that was easy.- Lo cual lo fue, al menos el disparo, pues prefería no seguir hablando del problema inicial debido a la actitud tan, ¿Cuál era el término en japonés que solía ver a veces? ¿Kawaii? Pues eso, la actitud tan tierna de la chica disfrazada de bruja. No que me estuviera quejando de verla de esa forma, claro, es decir, ahora mismo me estaba considerando como el sujeto más condenadamente afortunado de toda la ciudad solo por poder ver ese lado de ella, aunque solo fuera por ese momento. Sin poder evitarlo desvié mis ojos a la persona en la que estaba pensando tanto, notando como el hombre le entregaba el conejo y esperando poder ver su reacción al recibirlo. Mi mente, sin embargo, me llevó por ese instante a un pensamiento un poco más amargo, y es que me hizo preguntarme si Elizabeth sería igual al tener un regalo así en sus manos. Bajé mi cabeza ante el recuerdo de mi hermana, perdiendo mi sonrisa solo por ese par de segundos, antes de negar levemente con la misma y volver a enfocar mi atención en la de largo cabello castaño, dibujando una nueva sonrisa algo más leve que la que había portado antes, pero igual de sincera. No debía pensar en eso, al menos no ahora que tenía la oportunidad de compartir y disfrutar junto a Alice.

-¿Qué nombre vas a ponerle?- Pregunté con verdadera curiosidad mientras le ofrecía mi mano para que la tomara y poder seguir. Un acto inconsciente, pues luego recordé que ella no querría tal cosa, por lo que solo decidí acercarme un poco más a la chica esperando que así no nos perdiéramos el uno al otro. Fue entonces que rememoré algo relativamente reciente, cuando había mencionado que no tendríamos tiempo de probar todos los juegos la contraria se había mostrado aparentemente molesta con eso, solo tuve que ver su rostro para comprobarlo. Era un momento que igualmente se me hacía tierno, cuando inflaba sus mejillas y ponía este gesto de enojo en su rostro. -No nos tardamos nada con eso, así que seguro podemos visitar algún otro juego, aunque ahora tendrás que cuidar bien a tu conejo.- Miré al mencionado ser de felpa antes de acercar mi mano al mismo y darle una juguetona caricia, sacudiendo su pequeña cabeza al hacerlo. -¿Puedo darte una sugerencia? ¡Elige uno que dé miedo!- Reí levemente antes de ofrecerle una nueva sonrisa, cerrando uno de mis ojos mientras la miraba entretenido, no es que quisiera insinuar nada, pero seguro que Alice Baskerville no le tenía miedo a ninguno de esos monstruos o algo así, ¿Verdad?
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Re: One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Alice Baskerville el Lun Ene 04, 2016 4:50 pm

Al notar que el chico realmente iba a jugar en aquella atracción la de cabellos oscuros no pudo evitar emocionarse aun más, ampliando aquella sonrisa que se mantenía en su rostro y es que ¡Iba a conseguir el conejo por ella! ¡realmente lo haría! No había dudado de ese hecho, porque él poseía una buena puntería ¿No? Si su memoria no le fallaba el intentaba demostrarle eso aquella vez contra el bote de basura, lastima que en aquella ocasión había fallado, aunque ahora le tenia esperanza, realmente deseaba aquel ser de felpa, por ello de hecho observo completamente expectante de lo que sucedía en el pequeño stand de disparo, incluso trago un poco de saliva cuando disparo, pero al ver como aquel objeto deseado era tirado de donde se encontrara su sonrisa volvió a formarse e incluso salto emocionada por aquello ¡Lo había conseguido! ¡El peluche era suyo! «¡Lo logro! ¡Es mío!» Ante ello no dudo en acercarse el chico para abrazarlo, por el simple hecho de haber conseguido ese conejo para ella.

-¡Gracias!- Elevo el rostro para observarlo por culpa de la diferencia de estatura, aunque luego lo soltó para acercarse a aquel hombre que le entregaba el premio, aferrándose al dichoso objeto al tenerlo entre sus manos y de hecho se giro hacia el chico igual de feliz, pero esta desapareció un poco al verlo frente a frente ¿Le ocurría algo? ¿Por qué sentía que algo no andaba bien con él? Antes de notarlo bajo la mirada al suelo sintiendo como realmente iba perdiendo aquella euforia por el premio y pasaba a sentir un pequeño dolor en el pecho «Extraño…. ¿Por qué tengo nuevamente esta opresión en el pecho?» Mordió levemente su labio antes de girarse al stand, notando como el lugar del premio que ganado el contrario estaba siendo ocupado ahora por un conejo idéntico al que tenia en sus manos pero de color negro y por lo mismo aquella sonrisa volvió a formarse en su rostro «¡Quizás el también quiere un premio!» Sin dudarlo, ignorando por completo lo que el chico le decía se giro devuelta al hombre encargado, guiñándole un ojo para darle a entender que ella también jugaría y de hecho el sujeto soltó una pequeña risa antes de entregarle un arma a la susodicha ya cargada, lista para ser disparada «Venga, si él pudo hacerlo yo también» Afilo la mirada justo antes de disparar si titubear, dándole justo donde quería y de hecho logro que este cayera de su lugar, por lo mismo una sonrisa satisfactoria se formo en su rostro antes de entregarle el arma y el dinero al hombre a cambio del otro peluche de conejo, ahora tenia los dos en sus manos, en vista de ello no dudo en girarse hacia el de ojos sangre feliz, antes de llegar frente a él y ponerse de puntitas para llegar cerca de su rostro, siendo a esa altura capaz de morder su mejilla con un tanto con fuerza para luego separarse rápidamente y antes de que pudiese quejarse le tendió el peluche de color negro.

-¡Ten! ¡Para que no digas que soy una mala dueña así que sonríe!- Ella misma tenia aquel gesto en el rostro bastante amplio, para ella la aparente tristeza del chico era solo debido a que no tenia un premio como ella, ¿Que mejor manera que ganar uno para él? «No sé como puede tratarme de Diosa de la tiranía, soy una muy buena dueña» Inflo un poco su pecho ante aquel pensamiento pero luego recordó su cuestionamiento ¿Como se suponía que debía llamar a aquel juguete? Frunció levemente el ceño ante la interrogante, sinceramente era bastante difícil la pregunta, recordaba que antaño su querido amigo había llevado un nombre en honor a su tío, pero eso era porque él se lo había regalado -Zerick...- Susurró por lo bajo aunque luego sonrió nuevamente elevando el rostro que se había desviado al suelo por culpa de lo que pasaba por su cabeza -Se llamara… Zeni- Musito antes de asentir despacio, era algo similar a lo que había hecho con el nombre de su otro peluche, tenia un nombre similar a quien se lo había regalado más no llegaba a ser el mismo para que no pareciese que realmente apreciaba aquel gesto y solo les ponía aquel nombre para recordarlo «Espero que ahora sea feliz» Pensó antes de girarse hacia las atracciones nuevamente, buscando que podrían hacer ahora, después de todo el contrario le había dicho que quedaba tiempo para poder ir a otro “juego” ¿Pero cual se suponía que debía elegir? Mordió levemente su labio mientras lo meditaba, si no mal recordaba el chico quería un juego que diese miedo y por ello al localizarlo no dudo en tomarlo nuevamente de la mano como si fuese la cosa más normal del mundo y de hecho solo había actuado por instinto, ella realmente no solía meditar bien sus acciones, a excepción de la “mordida” en la mejilla ajena, un día revisando un libro había visto que haciendo un chico se alegraba ¿Serviría con el rubio además del peluche? Eso esperaba porque por algún extraño motivo no le gustaba verlo desanimado o algo similar.

-Vamos allí- Musito con la vista sobre la casa embrujada, después de todo no podía señalarla pues una mano se encontraba ocupada cargando a Zeni y la otra se encontraba arrastrando al rubio donde ella quería ir, quería que se alegrase y dejase cualquier cosa que le entristeciese de lado, estaba con ella ¿No? ¡Entonces no tenia porque diablos ponerse triste! ¡No tenia que pensar en otra cosa! Ella como buena dueña que era lo haría feliz, era lo mínimo que podía hacer por su…. ¿Mascota? ¿Esclavo? No, por lo que era simplemente suyo, además ella era la gran Alice Baskerville y nada que fuese suyo tenia porque estar bajoneado, claro que también estaba el hecho que con simplemente verlo de esa manera sentía aquella opresión en el pecho, definitivamente el rubio tendría que tener prohibido el hecho de dejar de ser un idiota como siempre, pero ¿Por que no simplemente le preguntaba que le ocurría? Por que con el tiempo había aprendido que en ocasiones el preguntar solo empeoraba las cosas, le recordaba a las personas el porque de su tristeza y se ponían peor, por eso ella simplemente hacia todo lo posible porque dejase todo eso de lado y se divirtiese con ella, porque ella en ese minuto tenia que ser su centro de atención, por eso la invito ¿No?.

-Espero que no seas un cobarde y huyas a la primera- Musito buscando picarlo ya frente a la dichosa casa, observándolo de reojo con una sonrisa arrogante, era el minuto de la verdad de cierta manera ¿Quien seria el primero en asustarse? Era una clase de apuesta silenciosa que hacia la chica con él contrario solo con mirarlo, porque así era más divertido, o al menos eso creía ella.
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Re: One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Zerick Jericho el Lun Feb 22, 2016 4:24 pm

Estaría mintiendo si dijera que el abrazo que recibí de parte de Alice no me sorprendió. De hecho eso sería demasiado poco descriptivo para lo que había sentido pues, en realidad, el nerviosismo había vuelto y con él aquellos latidos acelerados de mi corazón, como si fuera una ansiedad por algo que todavía no lograba comprender bien. Sin embargo logré controlarme lo suficiente, o al menos eso creo que hice, como para no demostrarlo abiertamente cuando ella me observó todavía estando unidos por el abrazo. Simplemente le ofrecí una pequeña sonrisa mientras negaba levemente con la cabeza ante su agradecimiento. Cuando finalmente se separó para recibir su premio solté un pequeño suspiro y en mi cabeza, solo durante ese par de segundos en el que veía su aparente felicidad, el recuerdo fugaz de mi hermana menor regresó. Solo durante ese instante, pero fue suficiente para hacerme desviar la mirada hacia otro lado nuevamente. No quería eso, no esta noche, no estando junto a ella. Sin embargo, al devolver mi mirada a la chica me la encontré nuevamente en el puesto de disparo. Alcé las cejas al verla apuntar hacia un nuevo conejo, ¿Tal vez quería otro? Una sonrisa ladina se formó en mi rostro ante aquel pensamiento y esperé a ver el resultado. -Bien hech-…- Esperaba felicitarla al verla regresar pero nuevamente me vi sorprendido ante un nuevo gesto. Esta vez una mordida en mi mejilla. Fue entonces, cuando comencé a sentir como la sangre afloraba en mis mejillas posiblemente pintando las mismas de un nuevo rojo, que me pregunté si no estaba actuando así a propósito, ¿S-se estaba metiendo conmigo? Si era así juraba por Shinigami que-… -¿Eh?- Recibí el conejo negro de peluche en mis manos y lo observé todavía confundido, antes de devolver mi mirada a ella al escucharla hablar. Oh, era para mi. ¿Acaso era para quedar en igualdad de condiciones? Tal vez ella estaba yendo contra esos clichés clásicos del chico consiguiendo regalos para la chica, o tal vez era algo más. Por alguna razón yo sabía que era algo más, y para mi suerte sus siguientes palabras lo confirmaron. Tragué saliva mientras sentía cierto calor invadir mi pecho, tal vez mi propia alma. Si alguna vez había pensado en ignorar u olvidar aquellos sentimientos que sabía que tenía por la de ojos amatistas creo que ya no tendría oportunidad de hacer eso, no cuando ella iba a mostrarse de esa forma. Así que hice lo que me pidió, volví a sonreír. Tenía un motivo de sobra para hacerlo y además ella era mi dueña, no podía desobedecerla.

-Gracias.- Pronuncié en voz baja, ahora observando al pequeño regalo en mis manos, todavía con aquella sonrisa adornando mi rostro. Lo moví un par de veces en mis manos para analizarlo mejor antes de alzar mi cabeza y llevar mi mirada a la contraria al escuchar como pronunciaba mi nombre. Y al escuchar el nombre de su conejo no pude evitar que mi sonrisa se ampliara un poco más. Zeni por alguna razón me sonaba como un muy buen nombre, puede que porque se parecía mucho al mío. Por mi parte ya decidiría que nombre darle al mío. La observé en silencio meditar sobre el siguiente juego, una vez más sintiéndome inevitablemente atraído a lo hermosa que se veía. Sin embargo pude espabilar y reaccionar en cuanto la sentí jalar de mi mano y comenzar a guiarme hacia la casa embrujada, según sus palabras. Me llamó la atención que uniera su mano con la mía una vez más, pero preferí no decir nada y simplemente disfrutar del momento, dejándome llevar todavía con aquella sonrisa que había portado desde su orden. Sus palabras al estar frente a la atracción me hicieron negar con la cabeza, mientras alzaba con mi mano libre al conejo. -Tengo al regalo que me dio mi dueña, es imposible asustarme ahora.- Moví al peluche haciendo que asintiera a mis palabras antes de dejar al mismo sobre el brazo de la contraria, donde ella también estaba sosteniendo al peluche. -Cuídalo un momento.- Sin más me acerqué al encargado de la casa y pagué las entradas antes de girar mi cabeza y hacerle una señal a la de cabellos castaños de que podíamos entrar. En ningún momento había soltado su mano, de hecho al pagar podría haber hecho eso antes que dejarle el peluche pero… Realmente no quería. Era una sensación extraña pues tenerla de la mano me traía el mismo nerviosismo de momentos anteriores, pero por otro lado también me daba cierta paz. Sé lo loco que suena eso pero, bueno, ya había dicho que ni yo mismo entiendo estos sentimientos del todo.

Al ingresar a la atracción a través de sus enormes puertas abiertas de entrada, lo primero que podías notar era que la poca iluminación que había era dada por unas cuantas velas postradas en candelabros. Velas artificiales, curiosamente, tal vez para cuidar de que nadie por error volteara una y la casa embrujada se volviera la casa quemada. Lo primero era pasar por un pasillo algo más angosto de lo preferible, cuyas paredes estaban adornadas por extrañas pinturas y deformes espejos. De ambientación podías escuchar una lluvia exterior aunque claramente eso era falso, además de algunos gritos de susto o dolor vez en cuando, aunque seguramente más de uno de esos fuera a causa de otro visitante asustado. Al terminar el recorrido del pasillo llegabas a un gran salón con un piano en una esquina, varios maniquíes repartidos por todo el lugar, y lo que parecían ser… ¿Cuerpos? Tal vez muñecos de tamaño real, que estaban tirados en el suelo. El piso de madera crujía a cada paso que dábamos, pero hasta ahora me agradaba la ambientación, sin tener que hacer uso de los típicos sustos de salto o screamers. O eso fue hasta que uno de los cadáveres en el suelo se levantó y pareció querer sujetar la pierna de la brujita que me acompañaba, haciendo gemidos como si de un zombie se tratara. -¿Estás bien, Diosa?- Pregunté con cierto tono de burla antes de mirarla fugazmente y notar mi peluche todavía en sus manos. -¿Me devuelves mi regalo? Le necesito para un abrazo.- Pregunté mientras continuábamos avanzando por lo que me imaginaba era el recorrido que había que hacer, pues estaba discretamente señalado. Había que llegar hasta una puerta del otro lado del cuarto. Y una vez cruzada, otro pasillo. Solo que este tenía puertas abiertas a los lados, seguramente las habitaciones. La primer puerta abierta, que estaba de mi lado, daba a un cuarto vacío con escrituras rojas y mal hechas por todo el lugar. Lo que parecía ser una chica, por su largo cabello negro y su camisón de dormir blanco, aunque manchado con el mismo líquido con el que estaba escribiendo en la pared, estaba de espalda a nosotros y arrodillada en el suelo. Parecía murmurar algo mientras escribía, o tal vez solo gruñía. -¿Será sangre o salsa de tomate?- Me habría gustado entrar a saludarla y preguntarle personalmente pero la entrada estaba tapada con cintas de Keep Out, esas usadas por la policía. Aunque antes de seguir avanzando la chica se volteó y avanzó a nosotros andando sobre sus cuatro extremidades y con la cabeza ladeada y cubierta por su cabello. Mi sonrisa se amplió solo un poco más, sin llegar a asustarme.
La siguiente puerta abierta estaba del lado de Alice, y esta vez era el cuarto del bebé. Una cuna al fondo y algunos juguetes decapitados repartidos por el suelo y otros, curiosamente, flotando y con sus brazos extendidos hacia nosotros. El bebé estaba llorando en la cuna, aunque no podías verlo y solo era hasta al final, cuando ibas a continuar, cuando te dabas cuenta por el movimiento de que el bebé en realidad estaba en el techo del cuarto, comenzando a gatear hacia donde estabas mientras su llanto se convertía en gritos aterradores. Así era todo ese pasillo, con puertas abiertas que daban hacia alguna escena típica sacada de un libro o una película, y luego llegabas al final de la atracción, extrañamente saliendo por el mismo lugar por el que entrabas aunque eso no tuviera sentido. Después de todo no parecía como si hubieras recorrido un camino de regreso al mismo lugar. Todavía sonriendo me incliné y un poco y me colgué del brazo de la de ojos amatistas. -Lo siento, tú ganas. Tengo miedo…- Expresé infantilmente mientras salíamos nuevamente a la calle con todas las atracciones. Una vez me separé de ella, estiré un poco mis brazos, pues lo que realmente me había afectado de la casa embrujada era su efecto de claustrofobia.

Una vez terminé de hacer mis exagerados movimientos me volteé hacia la bruja sonriendo ampliamente. -¿Lista para continuar? El miedo me da hambre, ¿Sabes? ¿Te gustaría ir a comer algo?- Pregunté con más alegría de la que quería mostrar, pues no quería asustarla pareciendo tan ansioso o feliz. -Conozco un buen lugar y no está lejos, en el camino podemos seguir viendo los adornos y tal vez encontremos algo bueno…- Comenté, ahora dándome cuenta de cierto detalle. Ella estaba vestida para la ocasión, con su disfraz de bruja con el cual resultaba tan jodidamente herm-… Bueno, ya saben. Pero yo, por otro lado, estaba con mi ropa de calle. Con suerte la tienda de disfraces en la que tantas veces antes había comprado por motivo de mis bromas y demás excentricidades estaría abierta y tendría algún traje para mi. ¡Yo era su cliente preferido después de todo! Y lo mejor es que estaba de camino al local donde quería llevar a comer a mi dueña.

Llevarla a comer... Me pregunto si esto estaba resultando más obvio de lo que esperaba.
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Zerick Jericho
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Re: One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Alice Baskerville el Sáb Mayo 07, 2016 7:17 pm

Se sentía bien. La de cabellos castaños no podía evitar sentirse realmente bien después de haber visto al contrario sonreír, aquel dolor que antes se había instalado en su pecho había desaparecido instantáneamente luego de aquello. Incluso se atrevía decir que ahora sonreía aún más que antes solo por ese simple hecho. Al parecer que el contrario fuese feliz hacía que ella también lo estuviese ¿Se estaba tomando demasiado en serio eso de ser la dueña del rubio y por eso se sentía así? No estaba del todo segura con ello, pero prefirió dejarlo de lado simplemente para seguir con su plan de adentrarse a aquel lugar aparentemente tenebroso, aunque para ella no era más que una casa normal ¿Olvidaba todo el tiempo que había vivido? De hecho, casi podía llegar a decir que le recordaba a uno de los lugares en los que se había quedado con su tío mientras viajaba con él o incluso podía llegar a decir que le recordaba al mismo lugar donde se había criado… Claro que aquello sería una gran mentira, aquel lugar donde había comenzado su vida era realmente enorme. No estaba segura de cómo se encontraría actualmente, aunque eso no iba en el tema, sino más bien el hecho de que tenía cierto aire a aquella época ¿Nostalgia? Se podría decir que sí, pero la bruja prefería evitar esa clase de pensamientos, después de todo hacía cinco segundos se había quejado de que el contrario anduviese pensando en otras cosas.

-¿Estás seguro que no te asustaras, idiota?- Alzo levemente una ceja solo para buscar picarlo, aquello era divertido, más que cualquier otra cosa, claro que no pudo seguir debido a que depositaron el conejo en su brazo, haciendo que tuviese que dejar eso para después y preocuparse en atraparlo. No iba a dejar que aquello que se había esmerado en conseguir se cayese o ensuciase «Parece un niño.... No niego que es mejor a que como antes y bueno... Realmente es un niño» Ni siquiera había alcanzado a reír por su pensamiento puesto a que había sido arrastrada por el contrario siendo tomada por completo desprevenida. No estaba segura de lo que estaba ocurriendo, pero el estar de esa manera le era grato ¿Hace cuánto no se sentía de esa manera? Fácilmente podía llegar a aquella respuesta. Años. «Cálido. Es muy cálido» Una leve sonrisa se formó en su rostro mientras se aferraba aún más a aquellos seres de felpa. No sabía qué rayos había hecho el rubio, pero no podía dejar de sentirse de aquella manera cuando estaba a su alrededor ¿Podía ser capaz de aferrarse a aquella calidez? No quería volver a estar sola luego de volver a sentirse así, le gustaba lo que sentía estando cerca de él, todo mientras el idiota mantuviese su estúpida sonrisa de siempre.

Dejó todo aquel hilo de pensamientos de lado para ser capaz de acostumbrarse al ritmo del contrario, después de todo no quería pasar toda la noche siendo llevada como una muñeca. Avanzó tranquilamente por el lugar observando todo con cierta pizca de curiosidad ¿Esa clase de cosa le daba miedo a los humanos? Sinceramente no le veía nada demasiado relevante o tenebroso ¿Era porque aún no comenzaba lo que "asustaba"? Quizás, pero a pesar de ello no le gustado mucho aquel pasillo, demasiado estrecho para su gusto, odiaba aquella sensación de encierro y de hecho por lo mismo agradeció mentalmente cuando llegaron a la nueva “parte” de la mansión aunque al mismo tiempo otra vez comenzó a ver todo con curiosidad por dos motivos especiales; Primero, porque nunca había entrado a una “casa embrujada” y segundo porque realmente tenía un aire familiar a los lugares que antes había vivido, después de todo aquel ambiente de “mansión antigua” teniendo ella ya varios años podría decirse que incluso era tan “antigua” como ella o posiblemente la chica poseía más años que ella, aunque claramente no fuese visible para las personas, todo era demasiado similar para ella... Ah excepción de los supuestos “cadáveres” que se encontraban desparramados por el piso. «Esto es de cierta forma estúpido» ¿Cómo podía asustarse de un lugar que se parecía al que en antaño había sido su hogar? Era ridículo y por lo mismo se cuestionó si aquello realmente había sido una buena idea, claro que la idea de ver al rubio asustado hizo que una pequeña sonrisa se formase en su rostro, pero para su desgracia esta solo duró hasta que el aparente cadáver se moviese, puesto a que hizo que la bruja retrocediera de la sorpresa. Claro que al escuchar la burla de su acompañante no dudo en girarse frunciendo el ceño ¿Se estaba burlando? ¿De ella? Esperaba que no, porque no le iba a ir bien de ser así.

-Estoy bien- Su voz había salido bastante cortante por culpa de el mismo pensamiento y de hecho no había dudado en separarse un poco antes en un gesto bastante brusco. Nadie se burlaba de ella menos alguien quien decía ser de su propiedad «Debería sentir vergüenza de osar burlarse de mí. Soy la gran Alice Baskerville, un zombi no me hará nada» Aquello hizo que inflase levemente su pecho, llena de orgullo y ego como siempre, aunque al mismo tiempo el chico la sacaba de su cabeza para hacerla nuevamente concentrarse en él. Por un momento se había olvidado que tenía aquel ser de felpa aun en su poder, y por lo mismo inflo levemente las mejillas antes de desviar la cabeza sin dejar de avanzar, pero al mismo tiempo sin observarlo -No veo que te lo merezcas, Bastardo, me quedare con esto hasta que realmente crea que lo mereces- Al decir eso lo observo de reojo antes de sonreír. Si, le gustaba poder ahora tener algo en su poder con lo que podía amenazarlo, claro que se trataba de algo que ella misma consiguió para él, no es como si le fuese hacer algo, no era una maldita que le regalara algo y luego destruirlo o algo similar, claro que no, pero podía hacerlo sufrir al menos por un momento por su (según ella) atrevimiento.

Volvió su vista al frente para dejar el tema de lado, haciendo que comenzase a avanzar en la atracción tranquilamente. Sinceramente esa clase de lugares no podían terminar de convencerle del todo ¿Por qué las personas buscaban el miedo? Desde su punto de vista era estúpido, pero bueno, los humanos sinceramente en ocasiones estaban fuera de su completo entendimiento, por lo mismo al ver el cuarto con la mujer de cabellos oscuros simplemente alzo una ceja, negando despacio con la cabeza. -Debe ser salsa de tomate o algo artificial- Murmuro en respuesta antes de seguir caminando, notando que a su lado ahora se encontraba “la diversión” claro que solamente pudo bufar por lo bajo ¿Qué diablos había de aterrador en el cuarto de un bebé? Estuvo a punto de mofarse de ello cuando noto aquel pequeño ser en el techo y solo pudo retroceder un paso por la impresión, no es que le diese miedo en si la escena, más bien era por el simple hecho que esa clase de cosas… En realidad le recordaban a su hermana, era la clase de juguetes a los que gustaba de darle vida para jugar y no iba a negar que la susodicha era algo tétrica para sus cosas, claro que eso era algo que jamás admitiría en voz alta y menos al rubio. No quería burlas de su parte, gracias.

Del resto de la casa no mucho había que decir, demasiado cliché, pero no negaría que a pesar de todo había sido bastante divertido ¿Era porque nunca había entrado a una o simplemente porque estaba con el contrario? No lo sabía y tampoco quería indagar demasiado en el tema, como tampoco quería intentar saber cómo diablos habían terminado saliendo por donde mismo habían entrado ¿Acaso usaban magia? Lo dudaba, Death City no era un lugar en el que una bruja se arriesgaría a hacer magia, menos por algo tan ridículo como por una atracción de Halloween. Aunque mucho esfuerzo no había tenido que hacer en pensar como lo habían hecho, puesto a que nuevamente sus pensamientos quedaron de lado al sentir como el chico se colgaba de su brazo, haciendo que ella parpadease levemente confundida ¿A qué rayos había venido eso? ¿Por qué de la nada sentía su corazón algo acelerado? Quizás miedo retardado… Si, debía tratarse de ello. -Eso no te lo crees ni tú, idiota- Murmuró antes de rodar los ojos estirándose un poco al igual que él. Sinceramente ella tampoco era muy amante de los lugares cerrados, de hecho, podría considerarse una fanática del cielo y los lugares abiertos “Lugares donde uno puede sentirse libre” había dicho en más de una ocasión.

Sus ojos volvieron a posarse en su acompañante al escuchar la palabra “Comer” y “conozco un buen lugar” de hecho solo esas palabras bastaron para que una amplia sonrisa volviera a formarse en su rostro mientras alzaba los brazos aun con los pequeños seres de felpa entre sus manos, como si se tratase de una niña pequeña. Porque no había nada que hiciese más feliz a la de ojos amatistas aquellas palabras. -¡Comida!- Gritó antes de acortar la distancia con el chico, tomando ambos peluches con un brazo para arrastrarlo con la otra aunque no supiese donde quedaba el local del que él hablaba, simplemente quería llegar pronto, mentiría si dijese que ella no tenía hambre, de hecho, en cualquier momento del día lo tenía… Aunque ese era un tema completamente aparte.

-¡Apresúrate Zerick!- Aparentemente el control de volumen vocal de la chica hoy no estaba funcionando del todo bien puesto a que nuevamente lo había dicho bastante alto, girando su rostro para verlo y dedicarle una amplia sonrisa, demostrando con ello que realmente estaba emocionada y feliz. Por algún extraño motivo a pesar de su común mal humor el solo hecho de estar con el rubio dejaba salir una parte de ella más infantil ¿Por qué seria aquello? Quizás porque él era igual o peor que ella en ese momento o simplemente porque se sentía cómoda a su lado… No estaba segura realmente del motivo, pero solo tenía una cosa clara en su cabeza… Y eso era que definitivamente deseaba que ese momento jamás terminase, no solo se refería a aquella noche en especial, sino más bien al hecho de poder estar junto al rubio de ojos sangre, porque sabia que su "raza" le condenaba a ser dejada de lado por él cuando se diese cuenta, porque Zerick era un técnico del Shibusen y ella.... Ella era una bruja, aunque en ese momento nada de eso le importaba, solamente estaba disfrutando del momento.
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Re: One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Zerick Jericho el Jue Mayo 12, 2016 7:13 pm

No pude hacer más que soltar una animada carcajada al ver la reacción de felicidad de la contraria ante la mención de comida. Y, de hecho, por mi propia parte también me encontraba algo hambriento así que era una situación de ganar o ganar para mi, es decir, además de la comida claro, ahora también podía presenciar de nuevo uno de los gestos tan infantiles pero adorables de la de ojos amatistas. Y a pesar de todo igualmente me tomó por sorpresa cuando la sentí sujetarme del brazo solo para comenzar a caminar con apresuro en una dirección cualquiera. Por suerte aquel nerviosismo al que tan poco acostumbrado estaba no había hecho acto de presencia con aquella acción, eso era bueno. Estaba por cambiar el trayecto hacia la dirección correcta, pues actualmente estábamos alejándonos del local más que acercarnos, pero su llamado por apresurarme me hizo soltar una nueva risa antes de negar con la cabeza. -El local no va a ir a ningún lado, además si vamos en dirección contraria jamás llegaremos, a no ser que quieras darle la vuelta al mundo.- Sin más apoyé mi mano sobre su cabeza con suavidad y sutilmente le hice dar una vuelta para encaminarnos, esta vez sí, hacia el lugar correcto. De todas formas, esa sonrisa con la que se había volteado a verme casi me hace perderme de nuevo en pensamientos, pero había logrado controlarme a tiempo para no hacerlo. De verdad no estaba acostumbrado a estos sentimientos y, por otro lado, sí que me alegraba que estuviera pasando un buen rato conmigo. Ah, malditos conflictos emocionales.

Mientras el tramo entre nosotros y el pequeño restaurante al que nos dirigíamos se hacia cada vez más corto, giré mi cabeza solo un poco, apenas lo suficiente para darle una mirada de reojo a la “bruja” que caminaba a mi lado, antes de devolver mi mirada al frente tan rápido como hubiera terminado de apreciarla con aquel vestido, -Hey, antes dijiste que ese disfraz no había sido tu idea, de hecho ni siquiera pareces entender por qué se celebra Halloween…- Me detuve al darle un análisis a lo que estaba diciendo. Y, de hecho, tenía que darle de cierta forma la razón a la de cabellos castaños, ¿Por qué rayos esta ciudad había tomado una costumbre como esa cuando Shibusen era un enemigo declarado de las brujas? Hm, estos locales sí que podían ser extremadamente extraños y excéntricos cuando se lo proponían, pues bien podría decir que aquí La Noche de Brujas se celebraba como en ningún otro lugar. -… Y, eh, bueno. A lo que quiero llegar es, ¿Te obligaron a estar vestida así o algo parecido?- Pregunté con sincera curiosidad, pues realmente la idea de que alguien pudiera obligar a la grandiosa Alice Baskerville a hacer algo así se me hacía ciertamente difícil de creer. Y de hecho aquello me hacía recordar que yo estaba vestido como siempre, lo cual me llevó a cuestionarme de nuevo si detener el recorrido al local de comida solo para que yo tomara un disfraz propio. No quería ser menos que Alice, eso nunca, además había tenido la intención de conseguir un traje de algún estilo, pero con lo de mi retraso al encuentro con ella y otras cosas se me había pasado por completo. Pero, de nuevo, solo tenía que mirar a la contraria para ver lo feliz que parecía al dirigirnos a comer algo, por lo que el detenernos no me parecía lo mejor…

… Y además aún tenía que recuperar a mi condenado peluche. Di una disimulada mirada a los seres de felpa que mi dueña llevaba abrazados contra ella, en especial al que me pertenecía pero que no me habían devuelto por no merecerlo, a palabras de la propia Alice. Probablemente eso tenía algo que ver con el hecho de que me había burlado un poco de ella dentro de la mansión, lo cual me hizo sonreír de lado de solo pensarlo. Estaba pasando uno de los momentos más geniales de mi vida, eso sin ninguna duda. Era como una… ¿como una primera cita? No me atrevía a definirlo de esa manera pues ciertamente yo no había declarado la salida como tal. De hecho ni siquiera lograba de entender del todo qué era exactamente lo que sentía por ella. Pero de todas formas aquel nerviosismo, aquella felicidad, aquel sentimiento tan cálido y extraño que me llenaba el alma con solo verla sonreír de felicidad, todo eso era suficiente para dejar de lado cualquier duda o conflicto que tuviera. Porque, si podía ser tan dichoso con solo compartir momentos así junto a ella, ¿qué más podía importar? Por el momento, durante todo lo que había transcurrido de aquella noche, todavía no tenía una respuesta a esa pregunta. Y tal vez nunca la encontraría.

¿Podría haberme imaginado días, meses atrás, cuando me la crucé en las escaleras vestido como un condenado santa, o un viejo loco para ella, que estaríamos de esa forma? Probablemente si alguien me lo hubiera asegurado en ese entonces solo habría reído y negado con la cabeza, pero ahora todo me parecía tan real y a la vez, curiosamente, tan especial que probablemente todavía no había terminado de caer en cuenta de lo que me estaba pasando. Tal vez por eso no podía llegar a comprender del todo o siquiera poner con palabras qué es lo que realmente siento por ella. -Hey, ¡Allí está el lugar!- Señalé haciendo uso del brazo libre hacia un lado de la calle por la que caminábamos. Y por la cual tantas otras personas transitaban. Un iluminado y decorado restaurante con grandes ventanales hacia la calle, no demasiado lujoso pero sí con un aire acogedor y confortable, con alguna que otra pareja comiendo sus platillos mientras los camareros atendían a alguna familia recién llegada. Su luminoso nombre, Death City's Pleasure se alzaba sobre el frente en luces naranjas y violetas. Había decidido dejar atrás a la tienda de disfraces, sin hacer mención alguna a ella al menos por el momento. La Diosa de la Tiranía probablemente estaba tan hambrienta como yo, -Yo invito, ¿está bien? Si la comida es lo suficientemente buena para mi dueña, entonces me devolverás mi peluche.- Giré mi cabeza para verla con una encantadora sonrisa, mientras me adelantaba unos pasos solo para abrir la puerta de entrada para ambos y esperaba a que ella ingresara, antes de yo mismo entrar buscando la mejor mesa libre. -No me falles Pleasure, ya suficiente tuve con que no se asustara en la mansión.- Murmuré aunque todavía con aquella sonrisa, más para bromear que otra cosa. Pero, en serio, no podías fallarme, mi conejo de felpa estaba en juego.
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Re: One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Alice Baskerville el Vie Jun 03, 2016 10:13 pm

Quería llegar lo antes posible al dichoso local y por lo mismo realmente ni siquiera había considerado el hecho de que su dirección no era la correcta, solo sonreía ampliamente intentando que el chico fuese más rápido ¿No se había mofado cuando lo había conocido de lo rápido que era? ¿Por qué ahora solo reía y no avanzaba? «Seguro el muy idiota quiere molestarme» Con aquella idea en la cabeza lo jalaba con más fuerza, o eso fue hasta que lo escucho reír, haciendo que se detuviese para girase para observarlo con el ceño fruncido, lista para quejarse y preguntar el porqué de su actitud cuando lo escucho, haciendo que su rostro se relajase y se mostrase completamente confundida por lo mismo ¿Había tomado la dirección equivocada? Tan sorprendida estaba que simplemente se dejó hacer por el contrario, cambiando de dirección en cosa de segundos, no iba a admitir su equivocación y por lo mismo inflo las mejillas antes de desviar el rostro, intentando mantener un poco de su orgullo intacto por aquel “vergonzoso” error —Y-Ya lo sabía, era para ver cuánto te demorabas en darte cuenta— Fue lo único que dijo antes de seguir el trayecto, esta vez no arrastrándolo, pero sin dejarlo en completa libertad, aun se mantenía agarrada a su brazo mientras se aferraba a los premios anteriormente ganados aun con las mejillas infladas para demostrar su “molestia” por qué el chico no le señalo antes su error ¿Por qué había esperado tanto para decirle que no tenía que ir para allá sino que era para el otro lado? Seguramente luego se burlaría de ella por lo mismo y la sola idea hacia que frunciera levemente el ceño, jamás había sido de su gusto que se burlaran de ella y menos el rubio, después de todo él era un especialista en molestarle y picarle su gran ego que tanto la caracterizaba «No permitiré que lo haga» Mordió levemente pensando en ello cuando las palabras del mismo la sacaron de su pensamiento, haciendo que inclinase levemente la cabeza puesto a que no había entendido del todo el comienzo de la plática.

—¿Ah?— Aquella fue una clara muestra de que le pedía algo de “especificad” hacia donde quería llegar, creía ya haberle dicho bastantes veces que no le gustaban los rodeos, claro que cuando escucho la pregunta pudo sentir como su rostro se teñía de un leve rosa ¿Era por la vergüenza de tener que admitir que había sido dominada por un grupo de mujeres que aparentemente lo único que tenían en su cabeza era cosas relacionadas con el amor? Realmente no quería tener que contestar a eso, pero tampoco podía dejarlo al aire puesto a que ella había dicho que no entendía la dichosa celebración, sin olvidar el que tampoco quería que pensara que ella había decidido vestirse así por voluntad propia…. Además, si mal no recordaba ella misma había expuesto el hecho de que todo eso era molesto y que no había sido su idea. —Todo es tu culpa— Musitó sin detener su andar y sin mirarlo por lo que estaba a punto de decir ¿Cómo rayos se lo iba a tomar el contrario? Después de todo las chicas de su dormitorio habían pensado que ella iría a una... —Cita— Al notar lo que había dicho al aire se giró hacia él rápidamente intentando corregirse —Digo, las chicas del dormitorio pensaron que iría a “una cita” así que dijeron que iban a “ayudarme” y como puedes ver… Las mujeres son seres de temer— Hizo una pequeña mueca antes de señalarse y reír despacio, tomando aquello como una mera broma porque… ¿Ella y Zerick en una cita? No sabía si considerarlo como tal puesto a que posiblemente el chico era lo suficientemente idiota como para no notar lo que parecía aquella salida y ella sinceramente ni siquiera entendía que era querer más allá de algo fraternal, posiblemente lo sentía, pero de allí a que notara de lo que se trataba era un tema completamente distinto —Aunque sinceramente… Aprecio que haya sido el de bruja, es mejor que el de gato o el de vampiro— Tembló despacio ante el recuerdo de dichas prendas ¿Cuánto tiempo habían estado decidiendo por cual traje hacer usar a la de ojos violetas? Ya lo había olvidado, pero para ella había sido una eternidad, una eternidad siendo torturada por mujeres hormonales, no había nada peor que eso, al menos para ella. —Así que por ello más te vale darme algo delicioso para comer en compensación por tener que estar así por ti— Sonrío ampliamente olvidando su anterior molestia y preocupación, ahora solo podía preocuparse por cómo hacer pagar al contrario por todo ese tiempo perdido por él y solo por él y su mensaje en un mal momento. Aunque en realidad lo dejo de lado aún más al escucharlo decir aquello, haciendo que se girase al local completamente emocionada y que nuevamente aquella sonrisa infantil y llena de felicidad se formara en su rostro por notar la veracidad de sus palabras.

—¡Comida! ¡Apresúrate Zerick!— Nuevamente como antes había comenzado a arrastrarlo para que fuese más rápido, quería llegar lo antes posible, aunque eso no haría ninguna diferencia con entrar después, simplemente la castaña era una apresurada cuando el objetivo involucraba comida, más aún si este posiblemente podía involucrar carne, porque vamos… Era claro que la debilidad de la bruja era aquel alimento y de hecho por lo mismo sus ojos parecieron brillar aún más que antes debido a las palabras del rubio ¿La estaba invitando a comer para que le devolviese aquel conejo de peluche? Pues la chica realmente no tenía ningún problema con ello y por lo mismo sonrió levemente antes de asentir con la cabeza —Muy bien, si es lo suficientemente buena te lo devolveré, lo prometo— Realmente lograr aquello no era demasiado difícil, Alice no tenía las papilas gustativas más finas del mundo, mientras le prepararan una buena carne todo estaría dado para el éxito del técnico, pero tampoco lo diría en voz alta, no iba a perder la oportunidad de que le dieran comida gratis, además como había dicho antes era lo mínimo que podía hacer para compensar el hecho de que estuviese usando prendas tan vergonzosas en la calle.

La chica no tardo en entrar al dichoso lugar y dirigirse a una de las mesas desocupadas, sentándose en ella y dejando los peluches en sus piernas para que no incomodasen en la mesa, pero tampoco podía permitirse dejarlos en el suelo para que se ensuciasen, puesto que, aunque no lo pareciera la chica poseía increíbles modales en la mesa. Años viviendo en Inglaterra y siendo criada por familia no habían sido en vano, después de todo el apellido Baskerville en su tiempo había sido bastante reconocido, lástima que eso ya hacía mucho y de hecho así lo prefería ella, no le gustaba que le recordaran eso en especial.

—Dejare que tu decidas por mí, será tu “reto” para que te devuelva tu premio— Musito la chica antes de sonreír, no iba a dejársela fácil, si quería el conejo de vuelta tendría que ganárselo como corresponde y eso sería eligiendo un platillo que ella disfrutara ¿Cuántas posibilidades tenia de acertar? Bastantes tomando en cuenta el incidente del comedor, claro que tratándose de él también podría presenciar un gran margen de error por sus bromas o idiotez del momento, pero si de algo estaba segura es que de alguna u otra forma se divertiría con eso porque….

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Re: One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Zerick Jericho el Jue Jun 09, 2016 1:20 pm

Había alzado ambas cejas en el momento en el que escuché la palabra Cita salir de la boca de la contraria, un gesto de ligera sorpresa instándose en mi rostro, antes de escuchar en silencio su explicación, finalmente entendiendo la razón de aquel vestido que llevaba. -Ooh.- Asintiendo con la cabeza despacio, de cierta forma comprendiendo por qué me estaban echando la culpa en un principio, aunque a pesar de todo no pude reprimir una pequeña risa que terminó escapándose, y a pesar de que todo el asunto de si aquello era realmente una cita o no había estado zumbando por mi cabeza durante el último tiempo de aquella salida, decidí dejarlo de lado. La cosa era solo disfrutar, ¿no? Además si no había tenido el valor o la astucia de definirlo como cita cuando la invité no creo que tuviera el derecho de empezar a llamarlo así ahora. -La comida será deliciosa, lo aseguro, pero espero que tus compañeras igual hayan guardado los otros disfraces. ¡Para cuando tenga el valor de invitarte a una cita de verdad!- Dejé escapar una nueva carcajada sabiendo de antemano que la contraria jamás se prestaría para algo así de nuevo.

De todas formas y volviendo al presente, seguí a la castaños cabellos hasta una de las mesas libres, alzando mi brazo en señal de festejo al escuchar que me estaba concediendo la oportunidad de recuperar a mi conejo si la cena iba como esperaba, una gran sonrisa formándose en mi rostro. Tomando asiento frente a ella mientras miraba como acomodaba a los peluches en sus piernas, dirigiéndole un pequeño saludo con mi mano al conejo que me pertenecía. -Pronto volverás a ser mío, pequeño~- Murmuré lo suficientemente alto como para que Alice me escuchara, aunque me enderecé al instante al escucharla hablar de nuevo, asintiendo como oficial ante una orden a sus palabras. Así que debía elegir por ella, ¿eh? Para mi suerte recordaba bastante bien el día que me había encontrado con mi hermano y ella en la cafetería, por lo que esa era una gran pista para saber lo que le gustaba.

Una de las meseras se nos acercó al vernos, saludando cordialmente y con una sonrisa en su rostro. Devolví la misma mientras agradecía al ver que me dejaba el menú, pero deteniéndola con la mano cuando iba a hacer lo mismo con mi acompañante. -Ella no necesita, señorita. Yo pediré por la dama.- Mencioné sonriendo abiertamente, casi como un niño al que se le hubiera regalado un dulce. Abrí la carta observando todo lo que tenía para ofrecerse rápidamente, hasta que lo cerré de improvisto. -¡Listo! Que sean dos de su Especial de asado agridulce con ensalada de verano y, uhm, para tomar…- Lamentablemente hasta allí fue donde llegó mi seguridad, pues no sabía que fuera a gustarle a mi dueña en ese aspecto, por lo que dirigí una mirada inocente hacia ella esperando que completara el pedido con algo que le gustara. -Para tomar yo pediré lo mismo que ella…- Hablé por lo bajo, mirando ahora de reojo a la mesera antes de devolver mi mirada de pedido de auxilio a la chica frente a mi. La mujer que nos atendía solo rio despacio antes de mirar con la misma curiosidad a Alice, esperando que eligiera. A- Al menos había elegido bien el platillo, ¿no? ¡E-eso era lo que realmente importaba!

Así fue como luego de tener los pedidos ya hechos la mesera marchó mientras yo rascaba mi mejilla un poco nervioso, esperando que a pesar de ese pequeño error igual fueran a devolverme al conejo negro que me pertenecía. -Hm, Alice…- Llamé su atención luego del tranquilo silencio que se había formado, dejando de lado el tema anterior, tomando una de las servilletas que me pertenecía y tan bien ordenada estaba frente a mi. -¿A ti no te gusta el Shibusen, verdad? O eso me dio la impresión cuando nos conocimos... ¿Por qué vas entonces?- Hice la pregunta sin mirarla, fijando mi atención en comenzar a jugar con el papel en mis manos, haciendo lo que parecía ser una grulla con el mismo. Una vez estuvo listo, dejé la pequeña figura de papel en la mesa y, usando mis dedos como “resorte” lancé el ave de papel hacia la de ojos amatistas, sonriendo apenas por mi infantil acto. Tal vez fuera algo que no me incumbiera, pero quería saber más de ella. Aunque mi lectura de la situación ahora me hacía pensar que tal vez yo debería haber dado mi motivo primero. Por lo que rápidamente agregué esperando no interrumpirla de paso. -Y-yo voy porque, bueno… De hecho mi hermano y yo vamos porque queremos ganar la fuerza para-… - Me detuve, una fugaz imagen del rostro de Elizabeth cuando bebé formándose en mi cabeza. -… Queremos ganar la fuerza para encontrara a un ser querido para nosotros.- Finalicé, haciendo una pequeña mueca al no haber tenido el valor suficiente de confesarle la historia por completo.
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Zerick Jericho
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Re: One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Alice Baskerville el Vie Jun 17, 2016 10:00 pm

Realmente Alice estaba bastante curiosa porque rayos seria lo que el rubio pediría para ambos y era por lo mismo que por debajo de la mesa se encontraba moviendo las piernas de atrás hacia delante, tal y como si se tratase de una niña pequeña. «Ojalá no sean verduras o juro que me llevare el conejo a mi habitación» No mentía al pensar aquello, la comida era un tema completamente delicado para ella y si realmente intentaba que le devolviera el ser de felpa dándole de comer lechuga…. Pues se lo tiraría en la cara ¿Dieta? Hablábamos de Alice Baskerville, para ella la carne era lo más fundamental en una buena alimentación, claro que no tenía nada que ver su fascinación por este tipo de comida en especial, claro que no. «No creo que sea tan idiota como para olvidar lo que compro aquella vez en la cafetería…» Al recordar aquel episodio en su vida sintió tanto como un sabor agrio como dulce en la boca, había sido divertido y no lo negaba, haber conocido a Alan había sido realmente genial, pero el recuerdo de aquel sentimiento de rechazo le molestaba considerable, aunque jamás olvidaría el hecho de que él había pedido volver a ser de ella ¿Quién en su sano juicio pediría volver a pertenecer a alguien como ella? Era ridículo, nadie con medio cerebro dentro del Shibusen lo haría… Nadie a excepción del rubio de ojos sangre que tenía sentado frente a ella.

«Tiene algo mal en la cabeza» Fue lo último que paso por su cabeza antes de girar su rostro hacia la mujer que les entregaba la carta, observándola con cierta curiosidad, pero volvió a fijar toda su atención en el contrario al escuchar que sería él quien pediría ¿Haría una buena elección? Eso esperaba, estaba algo muerta de hambre y definitivamente ver a la de cabellos castaños con hambre… No era algo que una persona normal quisiese ver, si su personalidad ya era lo suficientemente desagradable cuando tenía hambre era prácticamente mil veces peor. Claro que todo eso quedo de lado cuando escucho la parte de “Especial de asado agridulce”, casi parecía que sus ojos habían brillado por un segundo, pero claro, ante aquello de “Ensalada” hizo una pequeña mueca, definitivamente ella y las verduras jamás serian amigas… La fruta podía pasarla, pero ¿No era eso irónico? Su animal siendo bruja no era otro que un conejo negro ¿No debía tener cierta preferencia por los vegetales como las zanahorias? Para nada, incluso ella se consideraba como una persona carnívora, ella era “un conejo carnívoro”, a la mierda la cadena alimenticia.

«Al menos no pidió algo ridículo como lechuga con tofu» Cerró los ojos por un momento ante ello, era verdad, debía darle créditos al chico por la carne asada, por ello, solo por ello le perdonaría el hecho de que la hiciese elegir lo que tomar ¿Pero que rayos elegir? Tomó la carta para observar curiosa que era lo que poseía aquel lugar, notando como tenia aquella bebida clásica estadounidense… Coca-Cola, no es que fuese una adicta a dicho bebestible, pero por lo que tenía entendido era de gusto generalizado y tomando en cuenta que debía pedir por ambos asintió despacio antes de devolverle el objeto a la mesera —Dos Coca-Cola, por favor— Musitó, observando como la mujer anotaba antes de alejarse de la mesa, dejando está en un pequeño silencio que la chica decidió disfrutar por un momento hasta que el contrario la llamo, haciendo que fijase su amatista mirada en el expectante ¿Seguiría insistiendo por que le devolviera el conejo? No pareciera que la conversación fuese por ese lado y por ello simplemente espero que volviese a hablar, aunque grande fue su sorpresa ante esta ¿Realmente le estaba preguntando él porque estaba en el Shibusen? Bueno, después de que siguiese hablando era obvio por qué lo hacía.

Pero... ¿Por qué estaba en el Shibusen? Recordaba el porqué de esa pregunta, pero antes de que siquiera pudiese el plantearse el responder escuchó los motivos del rubio del porque iba a aquella institución, sonriendo levemente ante ello, por muy idiota que fuese ese par se notaba que eran buenas personas “encontrar a alguien” era un gran deseo, pero ¿Y ella? No, ella no estaba allí para eso, en el Shibusen jamás encontraría a la única persona que importaba en su vida, la única persona para la que había sido importante en algún punto de su vida, su tío —Seguro lo lograran— Murmuro despacio mientras acercaba su mano para tomar la grulla, sonriendo para darle de cierta forma seguridad con ello, podía que muchos dudaran de ellos, pero la de cabellos oscuros podía estar segura que por lo mismo lo lograrían. —¿Yo? Se podría decir que fue un intercambio… Vida por “trabajo”— Hizo una pequeña mueca por sus palabras, realmente ¿Por qué había aceptado aquel trato con el Dios de la muerte? ¿Por qué realmente le aterraba el ser comida por alguna arma y tener el mismo final que sus padres? En realidad, ni siquiera podía estar segura de ello —Solo estaré a servicios de Shinigami un par de años y luego me esfumare de aquí— Sintió una pequeña opresión al decir aquello, antes de conocer al rubio su libertad era lo único que le importaba, casi podía asegurar que contaba los días para poder irse ¿Qué rayos lo estaba volviendo diferente? Oh, claro, sin el rubio definitivamente volvería a estar sola.

Aquella idea hizo que su estómago se revolviera y perdiese el apetito de repente, un nuevo sentimiento incomodo se había instalado en su corazón y por lo mismo sacudió un poco su cabeza antes de sonreír de lado —Básicamente soy lo suficientemente grandiosa como para tener un trato con Shinigami— Inflo su pecho pareciendo orgullosa de sí misma, aunque era más bien para olvidar lo anterior, no quería pensar en cosas molestas aunque ante una nueva idea simplemente se reacomodo en su silla con bastante seguridad —Pero tranquilo idiota, aun cuando me vaya siempre serás de mi propiedad, yo no olvido lo que es mío— Ahora una sonrisa se había instaurado en su rostro, porque si, no porque dejase el Shibusen significaba tener que dejar de verlo y por lo mismo le volvió a lanzar la pequeña ave de papel en una especie de “juego” mientras esperaban la comida.
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Re: One (not so) Special Night [Privado]

Mensaje por Zerick Jericho el Sáb Jun 18, 2016 2:46 pm

Asentí despacio, no pudiendo hacer más que aceptar sus palabras y devolver la pequeña sonrisa que me había dedicado, agradeciendo de esa forma la confianza que me dedicaba. Se sentía bien, de cierta forma, confesarle al menos una pizca de lo que era mi historia a otra persona, siendo esta la primera vez que había decidido hablar del tema con alguien más que no fuera, claro, mi hermano. Pero dejé aquel sentimiento de lado al escucharla hablar de nuevo. Arrugué tan solo un poco el ceño con su respuesta, ¿vida por trabajo? Inevitablemente mi mente comenzó a formular toda clase de teorías con respecto a lo que esas palabras ocultaban, ¿Había entrado a la escuela por alguien más, para salvarle? ¿Por ella misma? La sola idea de que ella se encontrara en algún tipo de peligro me puso en alerta al instante y pude notar como mi mano se había cerrado en un puño por sí sola cuando ese pensamiento cruzó mi mente. Y sin embargo tuve que dejar eso de lado cuando escuché sus siguientes palabras. -¿Sólo un par de-…- Apenas un susurro que se escapó antes de que me detuviera, mientras mis ojos se plantaban en los de la contraria. Una vaga sensación de vacío instalándose en mi pecho. No, no vaga para nada, de hecho se sentía demasiado real. Demasiado agobiante.

Así que inmediatamente desvié mi mirada de sus ojos amatistas, dejando que una pequeña risa enmascarara lo que realmente sentía, como si no me lo hubiera tomado más que una broma. Porque si seguía mirándola a los ojos sabía que ella sacaría la verdad de los mismos. Que aquello me molestaba más de lo que debería. -De alguna forma no me sorprende, la gran Alice Baskerville en un trato con el mismísimo Shinigami-sama, al cual muchos llaman dios.- Tragué saliva, rascando mi mejilla y mostrándome lo más tranquilo, lo más natural que podía. No iba a arruinar esa noche solo por sentirme amargado en aquel momento; no, ya lo había dicho cuando el recuerdo de Elizabeth se había hecho presente en el juego donde habíamos ganados los peluches. Así que volví a mirarle, dedicándole ahora una sonrisa tan sincera como las de antes, en especial ante lo último que había dicho. Era curioso pero ella parecía percibir mis cambios de humor como si nada, y con que sólo dijera eso era suficiente para que terminara por calmarme. -¡Bien! Porque tampoco te iba a dejar olvidarte de mi, debes hacerte cargo de tus pertenencias y definitivamente no puedes hacerme a un lado...- Reí despacio al recibir la figura de papel que antes le había lanzado, tomándola con mis manos mientras mis ojos se posaban en la misma por un instante, intuyendo enseguida que aquello se volvía un juego de la nada. Realmente Alice parecía haberse acostumbrado a mi propia naturaleza infantil y juguetona…

… Así que supongo que era hora de volver a meterme con ella. -Ups, ¡lo siento!- Le ofrecí un pequeño gesto de disculpa con mi rostro luego de que lanzara el ave de papel, pero no hacia ella, sino a su lado, donde fue a parar al suelo junto a la de cabello castaño. -Sabes que no tengo muy buena puntería.- Mencioné, recordando la forma en la que había fallado al lanzar la lata vacía contra el cesto de basura aquel día nevado. Esperé a que la de ojos amatistas se inclinara para tomar la grulla de papel y fue entonces cuando saqué mi móvil. Solo necesité tocar un par de veces la pantalla para que se activara la cámara en el mismo y, cuando la contraria volvió a acomodarse en su asiento luego de levantar el papel plegado en sus manos, -¡Sonríe!- fue que disparé la foto, capturándola en aquel pantallazo con mi celular, el clásico sonido de cámara fotográfica resonando en el pequeño momento de silencio. La imagen intacta de ella, luciendo tan única, tan diferente a mis ojos, irradiando un aura especial en contraste con el fondo de colores cálidos del que constaba el restaurante, como si su belleza fuera más allá de lo que hubiera visto antes en otra mujer, lo cual no debería ser del todo errado, tomando en cuenta que nunca me había fijado en nadie más de esa forma y ahora parecía que cada rasgo o facción de Alice parecía cautivarme más y más. Sí, nunca olvidaría lo hermosa que se veía con aquel vestido, pero nadie podría culparme por querer al menos una imagen, ¿verdad? -Perdón, pero tenía que hacer eso, ¿te puedo poner como fondo de pantalla?- Supliqué cual niño, bajando el aparato para poder mirarle nuevamente, ya no a través de la cámara, ofreciéndole una enorme sonrisa luego de aquel acto y esperando haberla tomado por sorpresa con mi falta de modales. Tal vez podría haberle pedido una foto, sí, pero no estaba seguro si aceptaría tomando en cuenta que no parecía gustarle mucho el disfraz y, además, ¡vamos! No sería tan divertido si lo hiciera de esa forma tradicional y aburrida.

Y como si la suerte esta vez estuviera de mi lado, no pasó mucho tiempo antes de que dos personas se acercaran a nosotros. Uno de ellas la misma mesera de antes, el otro un hombre el cual traía en una gran bandeja y haciendo uso de una sola mano los platillos que habíamos ordenado junto a las bebidas. La mujer por su parte pasó a dejar en el centro de la mesa una curiosa vela con la forma de una calavera como las que se solían ver en el Shibusen, protegida por un envase de cristal a medida. Luego de encender la misma mientras el mozo nos dejaba los platos, vasos y bebidas servidas, los dos se inclinaron como saludo, deseándonos buen provecho antes de retirarse. Les agradecí con una gran sonrisa y entonces mi atención se fijó un momento en la comida, se veía deliciosa y no tardé demasiado en sentir la básica necesidad de comer, pero antes de comenzar a hacerlo saqué de nuevo mi celular. Claro, no apunte de nuevo con mi cámara hacia la de ojos amatistas, hasta yo podía asumir que molestarla cuando estaba por comer era mala idea. -Apuesto a que ustedes también quieren un bocado, lástima que sean conejos~- No, a quienes les saqué una foto fue al par de peluches que estaban juntos a un costado de la mesa. De alguna forma aquella imagen se me había hecho lo suficientemente linda como para que también se merecieran una foto propia.
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