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E 'Il Momento Di Scommettere, Scommettiamo Le Nostre Vite [Priv. Magguko Red]

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E 'Il Momento Di Scommettere, Scommettiamo Le Nostre Vite [Priv. Magguko Red]

Mensaje por Cozzato Gagliari el Vie Nov 20, 2015 12:54 am

Una sonrisa traviesa adornaba sus labios, mientras los dados pasaban entre sus dedos. ¿Qué tantas veces había repetido ese mismo truco? ¿Cuántas ocasiones había apostado con aquel ejercicio que otorgaba al azar un atractivo enorme? ¿En cuántas ocasiones lo que había apostado había sido más que dinero? ¿Cuántas veces en ese juego había dejado su vida al límite, al azar, a la suerte? La respuesta a todas esas preguntas era muchas veces… A excepción de la última. La última era nunca. Nunca dejaba nada a la suerte.

Las monedas brillaban reflejando los rayos de sol, reflejando la alegría del día, la seguridad del rubio, la expectación de los curiosos que se habían unido a la partida, el nerviosismo de su contrincante que en esos instantes empezaba a arrepentirse del momento en que había elegido sentarse delante del rubio y apostar su dinero en la “suerte”, solo para darse cuenta de que esa suerte parecía enamorada de las hebras doradas del chico italiano que en ese momento llenaba despreocupado una bolsa con monedas a su lado. Decenas de monedas se amontonaban en la bolsita que bien podría ser llamada un pequeño costal. Uno pensaría que apostar monedas era muy pobre, apenas eran de medio deathdolar o menos, pero eso no parecía importarle al rubio quien era el contrincante a ganar.


-Vamos, pasen y prueben~ una moneda por intento, quien logre ganarme se lleva todo el botín~

Una sonrisa despreocupada se mostraba en los labios del rubio quien, sentado en una silla de piedra en el parque, agitaba en sus manos un par de dados mientras veía al hombre sentado frente suya haciendo lo mismo, con una mesa de igual piedra labrada entre los dos, sirviendo de tablero para lanzar los dados que cada uno tenía un mano y poner las monedas que los participantes, quienes habían formado una pequeña fila, dejaban a modo de apuesta. Todos atraídos por el olor de las apuestas, en especial una que parecía tan sencilla, tan simple de ganar. Solo necesitaban sacar un número más alto que el que lanzara el rubio, ambos jugadores con 3 dados cada uno, el participante podía pedir cambiar de dados, usar los propios, que cambiaran de asiento, inclusive de mesa. Aun así… Aunque lo olían, aunque lo presentían, no entendían el cómo ni el por qué… El rubio seguía sin perder.

¿Era posible hacer trampa? Dados truncados eran usados normalmente, pero el mismo muchacho de ojos bicolores permitía jugaran de cualquier forma, ambos tiraban los dados a la vez delante de mucha gente, era un solo tiro, una sola oportunidad, y aun así… Solo ganaba y ganaba, ante la incrédula mirada de los participantes y curiosos. Eso, lejos de desalentar a los participantes, solo los animaba a probar más. Si no era trampa, debía de ser suerte, y si era suerte… ¿Esta se le debía de acabar tarde o temprano, no? Igualmente de perder, solo se perdían unas monedas, de ganar, se ganaba decenas, tal vez cientos, que todas juntas formaban ya una gran suma, al menos una considerable.

El rubio lanzo los dados de nuevo, mirándose solo las pequeñas figuras rodar por la mesa de piedra hasta detenerse, al igual que las de su contrincante. Cozzato sonrió divertido de lado al mirar como su suma volvía a ser más alta que la anterior, ahora solo por 2 dígitos, sacando su oponente un 13 y el un 15. El perdedor dio paso al siguiente, quien se sentó y aposto, listo para probar su la suerte del italiano se había agotado, aunque no había contado con una sola cosa… Aquello no era suerte.

El rubio empezó a agitar los dados en una de sus manos, mezclándolos con calma, sintiendo su forma, las diminutas marcas de los puntos que indicaban su número contra su palma. Su mente volaba, mirando números, símbolos, ecuaciones. Sonreía divertido y despreocupado, aunque su mente trabajaba a gran velocidad, midiendo la rotación de los dados en su mano y el girar de estos en su palma, su velocidad y su ángulo. Aquello llevaba toda la concentración mental de Cozzato, pero aun así, aquel logro tan único, resultaba ridículo.

Ahí no había trampa, no había engaño, había solo habilidad, una habilidad que rayaba lo inhumano y sería imposible de realizar para la mayoría de las personas. Él estaba calculando el cómo lanzar los dados y cuanto le saldría al lanzarlos, una habilidad, o logro, que solo podía realizar luego de muchos años apostando con dados, a veces para alimentarse, otras para vivir. Tiro los dados, ganando una vez más, sonriendo deseándole mejor suerte a la vez a su contrincante. Su sonrisa era tan franca y amigable que ni siquiera se podían enojar por perder, con esa aura tan tranquila y apacible que poseía el joven Gagliari, solo retirándose para dejar paso al siguiente, aunque esta vez, fue Cozzato quien se levantó, sonriéndoles, recogiendo la bolsa que ya pesaba de tanto pequeño metal comprimido dentro.


-Fue muy divertido, espero vernos otro día

Les sonrió de lado a los que aún quedaban, solo unos 6 o 7 al menos y se retiró con las bolsas en mano. Tranquilamente se alejó del parque, una zona llamativa por si misma pero que el rubio solo usaba para encontrarse o pasar un rato cortó. Llego hasta una esquina a un par de calles, mirando ahí a un hombre que pedía limosna a quien pasara. A algunos metros detrás de él, en el callejón junto donde estaba, vislumbro una figura menuda y más pequeña, posiblemente la de una chica, quien parecía más atenta al hombre que a sus ojos en ella. Supuso seria algún familiar de algún tipo y sin pensarlo más, dejo el dinero junto al humilde hombre, quien tardó en reaccionar, lo suficiente para Cozzato se alejara con las manos ahora vacías, perdiéndose en una esquina.

Él era así, de sencillo y simple. ¿Todo ese dinero? Se sentía bien de podérselo haber quitado de encima, le ponía molesto llevar demasiado, y presumir. Él había retado a todas esas personas, no por efectivo o algún dinerillo suelto, sino por la emoción de ganar, de superar al resto, esa emoción que tantas veces le había motivo a seguir adelante. Ahora, deseaba descubrir que más podría hacer para entretenerse en eso bello día.
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Re: E 'Il Momento Di Scommettere, Scommettiamo Le Nostre Vite [Priv. Magguko Red]

Mensaje por Evangeline Ivanovic el Dom Nov 22, 2015 6:58 pm

Nada más al pisar la entrada del parque sintió algo diferente en el aunque poco después lo ignoro, siguió caminando hasta llegar a una de las bancas que se encontraba en el lugar, se quito su mochila y la dejo en la banca se volteo y a lo lejos miro un tumulto de gente haciendo quien sabe que alrededor de algo o alguien, sintió curiosidad de ir a ver pero sentía que sería una pérdida de tiempo era mejor dejar la tentación de ir a observar, además  sentía que sería aplastada al solo intento de meterse entre la gente, meneo la cabeza y se sentó en la banca, sacando de su mochila un cuaderno y varios lápices, se acomodo en su lugar y se dispuso a dibujar un rato, había llegado un poco antes, ya que había días en los que se quedaba jugando o dibujando con los niños que iban al parque, le parecía bastante lindo convivir con ellos, una leve sonrisa apareció en su rostro solo pensando en ellos.

Escuchaba murmullos de gente que pasaba cerca de ella no les tomo mucha atención pero supuso que sería por el bulto de personas, miro de nuevo hacia donde estaban y miraba como algunas personas se alejaban como si hubieran perdido algo, la curiosidad la invadió de nuevo se levando de la banca dejando sus cosas con cuidado, daba pasos lentos y dudosos, pero al final se acerco decidida al llegar se coló ente las personas apenas alcanzando a ver un poco sin entender  que es,  un hombre la miro con molestia y la empujo, dejándola frente al motivo del tumulto de gente, un joven rubio y  los dados que se encontraban, hizo una leve mueca de molestia- Apuestas…sabía que no debí venir a ver…-murmuro dándose la vuelta pero dándose cuenta que ya no podía salir ya que las personas habían cerrado su única salida, soltó un leve quejido y volteo a ver otra vez el juego y roleo los ojos –No sé cómo pueden seguir jugando esto…se puede notar que hace trampa para quitarles su dinero- dijo entre dientes hastiada-Y aun siguen intentándolo a pesar de que es muy obvio donde va acabar su dinero….- termino de decir para sí misma, volviendo a voltear si podía ver por donde moverse.
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Re: E 'Il Momento Di Scommettere, Scommettiamo Le Nostre Vite [Priv. Magguko Red]

Mensaje por Cozzato Gagliari el Jue Nov 26, 2015 11:52 pm

Los dados seguían girando en la mesa, a veces chocando, otras veces rotando hasta detenerse con una expectación casi ominosa por parte de los espectadores aun reunidos ahí. La masa de personas a su alrededor, mayormente hombres curiosos y algunos jóvenes que encontraban interesante aquel espectáculo de suerte inmensurable, se había reducido luego de pasar ya una cantidad considerable de rondas, aun así, había todavía muchas personas que eran atraídas por las posibles recompensas que había recolectado el rubio luego de todo ese tiempo jugando contra tantos contrincantes. En esos instantes los dados se detuvieron una vez más en aquella mesa de piedra, con un jugador en cada extremos mirando atentos al resultado, junto algunas decenas de pares de ojos tan o más atentos que ellos.

Los labios del rubio se curvearon en una sonrisa pícara, mientras sus dados, un par de dados rojizos con puntos blancos para medir sus valores, se mostraban con un número mayor a los dados de color azulados de su contrincante. Sin muestra alguna de vergüenza o pena por el ajeno, tomo el dinero que aquel chico, poco mayor que él, había apostado para jugar, incluyéndolo en la bolsita a sus pies que ya estaba casi a llenar.


-Oh… ¿Tan segura esta, mi bella signorita?

Con un gesto de la mano detuvo al siguiente jugador que tomar asiento, obstruyendo por primera vez desde que se había sentado ahí casi hora y media atrás, el flujo de los jugadores que habían tomado una seudo fila para tratar de probar su suerte. Sus ojos estaban fijos en la espalda de una chica pequeña, joven, de largos cabellos rojizos. Ante esa visión el rubio ladeo suavemente el rostro, mordiéndose de manera fugaz y pasajera su labio inferior por dentro, admirando la cabellera de la chica. Recordó durante un instante la vez que su compañero Cyrano le había preguntado qué clase de chica le gustaba a él. Recordó que no tuvo que pensarlo mucho, antes de contestar “las pelirrojas tienen algo, que no me permite razonar”

-¿Qué tal si prueba usted?, ya que vino hasta aquí…

La sonrisa de Cozzato se mostró amigable y algo juguetona, invitándola a sentarse frente a él, para que probara una ronda de aquel juego en apariencia sencillo, pero que se entregaba casi completamente a la suerte y el azar. Con calma sujeto ambos juegos de dados, uno en cada mano, tres de cada color. Azul y rojo. Extendió ambas palmas abiertas en dirección a la chica, esperando aceptar su invitación, sonriendo de manera alegre y despreocupada, casi traviesa, observando aun a la chica dándole la espalda, como si su intención, antes de que el rubio le llamara, fuera irse de aquel círculo de gente que se había creado, casi pareciendo le acorralaban para que jugara.

-Puedes elegir los que gustes, si quieres cambiamos de lugar, es a tu gusto, rojita~
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Re: E 'Il Momento Di Scommettere, Scommettiamo Le Nostre Vite [Priv. Magguko Red]

Mensaje por Evangeline Ivanovic el Vie Nov 27, 2015 2:59 am

Se detuvo al escuchar una voz a sus espaldas, pronto sintiendo la mirada de todos ahí frunció el ceño ante eso, le molestaba ser el centro de atención cuando menos lo esperaba, se quedo ahí sin moverse deseando no estar ahí en esos momentos, escucho varios murmureos molestos, supuso que sería de uno de los jóvenes que seguían para hacer una ronda de aquel juego, un hombre la miro con burla y esta lo miro de mala manera y suspiro no había como salirse de ahí.

Pensó en responder o quedarse callada, paso una mano por su cabello pensativa y cerró los ojos por un momento –No vine por gusto, solo fue la curiosidad de que fuera algo más interesante…-dijo con seriedad- Tampoco estoy interesada en probarlo y perder mi dinero, gracias…- se dio la vuelta para encarar al joven rubio mirándolo un poco enfadada y observo los dados, sabía que el chico no desistiría ante su propia propuesta, varios de los jóvenes se reían a sus espaldas y daban comentarios burlones hacia ella, lo que hizo que apretara un poco los puños, dio un paso dudoso hacia enfrente no sabiendo que hacer.

Al escuchar las nuevas palabras del joven y el apodo hizo que se ruborizara levemente acercándose otro poco, mordió su labio, no sabía qué hacer realmente pero otro comentario de alguien hizo que tomara asiento frente al rubio, volviendo a fruncir el ceño y viéndolo de manera decidida –Bien, lo haré…pero solo probare que esto solo es un timo- miro los dados por un minuto, señalando un poco nerviosa los dados rojos, quería que esto acabara pronto y regresar a la banca donde estaba antes y olvidar esta situación.
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Re: E 'Il Momento Di Scommettere, Scommettiamo Le Nostre Vite [Priv. Magguko Red]

Mensaje por Cozzato Gagliari el Mar Dic 29, 2015 11:48 pm

El rostro del pelirrojo mostro una sonrisa juguetona a la vez que miro como la chica se detenía, mostrándole que cualquier intención de irse de ahí había sido obstruida por las acciones del rubio. Sus ojos apreciaron cuando la chica se giró a verle, provocando que de nuevo mordiera su labio por dentro, entrecerrando sus ojos un poco ante la visión de aquellos grandes y expresivos ojos rojizos, además de ese rostro de suaves y bellas facciones. Con un nuevo movimiento de la mano el invito a sentarse frente a él, para que jugaran como era su sugerencia. No era que en realidad necesitara que la chica jugara contra él, podía seguir ganando dinero de los demás, después de todo la fila aún estaba ahí, mas algo en su actitud, en aquella manera de no dejarse taimar o intimidar, lo llamaba.

-Anda, igualmente solo necesitas apostar una moneda, ¿Qué tanto es eso? Lo divertido esta en apostar… Tu perderías una moneda, yo todo lo ganado, ¿Fácil y sin riesgos, no crees?

La sonrisa del rubio se mostraba sincera y hasta cierto punto cautivante. Ese era un juego con un riesgo tan bajo, pero con una recompensa tan alta. Por eso mismo, a pesar de que seguían perdiendo más y más los que participaban, todos seguían ahí, tratando de ganar. Apostaban monedas de apenas un deathdolar o menos, el rubio no había puesto un mínimo, y todo lo que el había juntado era una cantidad que estaría en los 3 dígitos fácilmente, una recompensa demasiado jugosa para ganar, siempre que fuera posible ganarla.

-¡Bien! Gracias por unirte… Mi nombre es Cozzato, ¿me diria el suyo, mi bella signorina?

El rubio le sonrió mientras tomaba los dados rojos de la mesa de piedra entre los dos, jugando un poco con ellos ante la mirada de la pelirroja. El gesto pícaro y travieso volvió a sus facciones mientras soplaba suavemente a los dados rojos que tenía en su palma, aquel gesto que simbolizaba buena suerte en esa clase de juego, dándoselos a la chica frente suya, dejándolos caer en sus pequeñas manos. Tomo los suyos propios y empezó a moverlos en su palma de manera tranquila y calculada, esperando la contestación de la pelirroja antes de empezar a jugar.
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Re: E 'Il Momento Di Scommettere, Scommettiamo Le Nostre Vite [Priv. Magguko Red]

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