Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 3 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 3 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 41 el Vie Feb 28, 2014 1:16 pm.
Últimos temas
» Very Good Night... [Priv. Girm Jr.]
Mar Nov 14, 2017 3:37 pm por Misogi Kumagawa

» Problemas de direcciones [Priv. Harley Quinn]
Mar Nov 14, 2017 3:28 pm por Silver / Albert Froste

» Sunflower [CAMBIO DE BOTÓN - hermanos]
Lun Jul 24, 2017 12:09 pm por Invitado

» Oliver RobertS
Miér Jul 19, 2017 7:15 pm por Oliver Roberts

» Kaihy Netsuke(W.I.P)
Lun Jul 10, 2017 8:44 am por Kaihy Netsuke

» ASTER 「Afiliación Élite」
Jue Jul 06, 2017 7:42 am por Invitado

» Cierre de Temas
Sáb Jul 01, 2017 8:33 am por Rugi

» Ichizoku Kurashu (Afiliación Normal)
Vie Jun 30, 2017 4:51 pm por Invitado

» Stray Dogs {Normal - Cambio de botón}
Jue Jun 22, 2017 11:10 pm por Invitado

Crear foroUnderworld warDetermination (Undertale)Project Fear.less
El skin y tablas del foro han sido tomados de The Captain Knows Best y modificados para su uso en este foro. Las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos creadores. La ambientación, grupos, sistemas y descripciones narrativas son propiedad del staff de este foro. Soul Eater pertenece a Atsushi Ohkubo, SQUARE ENIX, TV TOKYO, MEDIA FACTORY, BONES, DENTSU.

Día de las bromas [Priv. Zerick]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Día de las bromas [Priv. Zerick]

Mensaje por Alan White el Dom Ago 02, 2015 4:34 pm

Inhalo el fresco aire de la mañana, el cómo atravesaba su garganta hasta llegar a sus pulmones, una sonrisa paso por su rostro y un montón de energía recorriendo su cuerpo, este día se sentía como que cosas buenas iban a pasar, aunque tenían que ir por un montón de cosas para subsistir, y después de eso quería ir a shibusen para saber cómo inscribirse en la escuela.

Se levantó como siempre más temprano de lo normal, tenía demasiada energía corriendo por su cuerpo, tomo un vaso con leche y como algunas galletas antes de salir a correr por un rato. Anduvo por el parque corriendo por un lado y después yendo a jugar con los niños del parque a la pelota, después de eso comenzó a caminar por su calle, estaba a punto de pasar al minisúper por unos huevos cuando su vecina se ofreció a darle algunos. —Lo siento pero no puedo aceptarlos gratis, al menos déjeme pagar por ellos. — a pesar de que se negó en primera instancia, su vecina lo termino convenciendo, inclusive había prometido que él y su hermano irían a comer con ella y su familia más tarde.  

Regreso después de una hora, eran cerca de las ocho de la mañana, traía consigo bolsas llenas de fruta, carne, quesos, y algunas bebidas, a pesar de que él quería pagar por todo ello los vecinos se lo habían regalado poco a poco mientras iba pasando por las diferentes casas de estos. Alan estaba acostumbrado a que siempre quisieran pagarle, así que el prefería que le dirán un poco de comida en lugar de dinero, primero porque no se atrevía a negar la amabilidad de los demás, y segundo porque sabía que cuando llegara Zerick estaría molesto pidiendo el desayuno, pero sorpresa, sorpresa la que se llevó al encontrarse con el mismo durmiendo a un en su cama. Sonrió con maldad y corrió a la cocina por dos sartenes, se colocó a un lado de él y comenzó a golpear ambos trastos uno con otro.

Sal de la cama, anda ¿Es que quieres morir? Estamos en peligro —. Grito contra el oído ajeno, después echo a correr lejos de él antes de que se despertara malhumorado, corrió hacia la cocina y coloco las cosas donde antes habían estado y comenzó a sacar un par de huevos y tocino.  

Se escuchó un golpe en el cuarto contiguo, algunas cosas cayeron al suelo y un sonido extraño provino de la garganta de su hermano, lo cual hizo que Alan se partiera en dos de risa.  Molestar a su hermano era demasiado agradable y uno de sus hobbies preferidos, después del básquet por supuesto. Continúo preparando el desayuno antes de que su hermano apareciera molesto y gritando un montón de cosas.
avatar
Mensajes : 48
Fecha de inscripción : 08/06/2014
Puntos : 290
Localización : Por aquí o por allá
Ver perfil de usuario

Alan White
Cuatro Estrellas

Volver arriba Ir abajo

Re: Día de las bromas [Priv. Zerick]

Mensaje por Zerick Jericho el Miér Ago 05, 2015 2:43 pm

Z flotaba con mirada soñadora por un infinito de mundo de felicidad absoluta, rodeado de todas las cosas que le gustan y gustaron alguna vez, mientras una melodía angelical le guiaba en un paseo de ensueño del que nunca querría despertar. Sus ojos se paseaban de una parte de su placer a otra, la enorme sonrisa de satisfacción siempre adornando su rostro. Sin embargo, algo captó su atención y la sonrisa, junto con su rostro entero, se transformaron a un gesto de sorpresa y ansiedad. A lo lejos había una luz brillante, casi cegadora, pero que de cierta manera cautivaba al rubio y le hacían ansiar llegar con ella lo antes posible. Extendió ambos brazos, como intentando hacer notar su deseo, y fue recompensado. Comenzó a flotar hacia esa fuente de luz que se le hacía tan familiar pero a la vez tan lejana, como si alguna vez hubiera sido su fuente de calor, como si fuera lo más cercano y familiar que pudiera tener. Pero entonces, una oscuridad abrumadora comenzó a invadir su mundo de felicidad, y a extenderse a lo largo y a lo ancho de esa dimensión. Sus intenciones parecían claras, ya que la oscuridad comenzó a abrirse paso hasta la fuente de luz que parecía darle vida a todo. Una desesperación enorme comenzó a sentir el joven rubio al presenciar esto, sin poder hacer absolutamente nada. Aquella masa de oscuridad rodeó y consumió a la fuente de luz, y con ello aquel mundo de felicidad primero se quebró, como si hubiera sido duramente golpeado, para luego comenzar a caerse a pedazos.

-o-

-Sal de la cama, anda ¿Es que quieres morir? Estamos en peligro- Pegué un salto de la cama, abriendo los ojos y sintiendo como el corazón casi se me salía del pecho, tal vez por aquel extraño sueño, pero seguramente culpa de los horrorosos estallidos de metal que había escuchado demasiado cerca para mi gusto. Mi movimiento fue tan brusco que me hicieron enredar con las sábanas y terminé por caer duramente al suelo, envuelto entre las cubiertas de mi cama. -¡MHGHALAN!- El grito de profundo rencor fue entorpecido por parte de la sábana que cubrió mi boca.

Cuando finalmente pude salir de mis ataduras, me dirigí al baño pisando lo más fuerte que pudiera el suelo de madera con cada paso. Ingresé al baño y cerré de un portazo para luego comenzar la rutina de asearme. Una vez salí del cuarto de baño, aquel gesto de indignación no había abandonado mi rostro. Ingresé a mi cuarto nuevamente y me vestí en algo más adecuado que mis ropas de dormir. Al salir llevaba unos jeans negros, mis zapatillas y una sudadera azul con el logo de Superman en el pecho. No era muy fan de los comics, principalmente porque nunca me había tomado el tiempo de leer alguna de sus historias, pero aquella prenda había sido un regalo de mi querido hermano y, como no había tenido la oportunidad de usarla antes, supuse que ahora sería un momento tan bueno como cualquier otro.

Al ingresar al pequeño comedor, mi rostro se había relajado un poco, esta vez teniendo un gesto más parecido al fastidio y la indiferencia. Para la fortuna de Alan, el desayuno ya estaba preparado y servido en la mesa, lo cual le ahorró recibir una bronca y seguramente un ataque por la espalda de mi parte... aunque todavía estaba por verse. Comencé a comer en silencio, todavía indignado y dispuesto a no dedicarle palabra alguna al Golden Boy, pero luego de dos o tres bocados de su delicioso desayuno, solo pude suspirar y mirarle de reojo. -¿Otra vez te andan dando comida gratis?- Pregunté como si nada, mientras untaba mi pan en uno de los huevos fritos de mi plato y luego le daba una mordida. Alan siempre había sido ingenioso para hacer de unas pocas y contadas provisiones una comida genial, principalmente en el orfanato. Pero desde que la comunidad de Death City llegó a conocerle, todos lo habían recibido con los brazos abiertos, seguramente por la buena voluntad y característica amabilidad del de cabellos azules.

Mi mente, sin embargo, se mantenía de alguna forma fijada en aquel sueño mientras mi cuerpo pasaba a modo automático y comía nuevamente en silencio. Tal vez fuera una pesadilla, o algún simbolismo extraño de mi subconsciente que quería darme un mensaje. Negando con la cabeza levemente, devolví mi atención al mundo real y dirigí una mirada hacia mi hermano. Era una mirada fija pero tranquila, básicamente preguntándole que haríamos ese día.
avatar
Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 25/05/2014
Puntos : 666
Localización : Walking, searching, finding.
Ver perfil de usuario

Zerick Jericho
Cinco Estrellas

Volver arriba Ir abajo

Re: Día de las bromas [Priv. Zerick]

Mensaje por Alan White el Miér Ago 05, 2015 8:38 pm

Se puso rápidamente a hacer todo tipo de comida, rollos de huevo, y una sopa. Dejo algunos panes en un canasto y comenzó a rebuscar algunas cosas que necesitaba para el día de hoy, normalmente Alan era un tipo demasiado tranquilo, demasiado agradable con la gente, pero aquel día tenía que buscar venganza contra los chicos de otra calle, desde hacía unos días algunos chicos se habían estado metiendo con los niños de su calle y eso no lo podía soportar, pero como no quería verse demasiado obvio, para ello necesitaba que su hermano le ayudara, estaría vengándose juntos, pero cuando este llego a la cocina y no le hablo en ningún momento decidió que esperar hasta que él se calmara.

Cuando este pregunto por la comida se giró en su dirección. –Yes , but free food, really wanted to refuse , but would not allow it , after that the neighboring department 108 invited us to eat this evening at home , so we have all morning to do some things. –Comento emocionadamente que termino hablando en ingles por un momento. Fue entonces que por fin miro a su hermano a los ojos y sonrió de manera sorprendentemente grande. –Hare que puedas soltar toda tu ira retenida por tu forma de despertar esta mañana, además de que nos vengaremos por los pequeños que no han podido ir a jugar al parque de la esquina por su culpa. –Comento Alan con los ojos llenos de confianza después de eso miro a su hermano y sonrió mientras colocaba, globos, harina, un colador, algunos petardos y un encendedor sobre la mesa.

Dime hermano ¿Estás dispuesto a hacer que esos niños malcriados de la otra calle paguen por sus pecados? –Pregunto sonriendo, a pesar de que su hermano había estado molesto observo como un atisbo de sonrisa salía de su rostro. –Por cierto, cuando vayamos con la señora Leslie no quiero que hables acerca de los gatos, no los menciones, la última vez casi nos metes en problemas si ella quiere mantener a sus gatitos disfrazados está bien. Y antes de que te quejes de que les llame bebes o linduras, todos llaman a sus mascotas de manera cariñosa. –recrimino el peliazul recordando la vergüenza por la que su hermano le había hecho pasar la última vez por no haberse guardado sus opiniones. En serio los inquilinos solo los soportaba debido a lo agradables que solían ser aquellos dos chicos.

Corrió a su cuarto y tomo un par de mapas del vecindario y lo puso en la mesa marcando los puntos donde los chicos solían estar los días de juegos, y después fue colocando piezas de monopolio. –Entonces hermano ¿Por dónde quieres comenzar? Dejare que decidas el orden de la gira de bromas, no debemos dejar ningún lugar sin tapizar. Además te dejare los blancos que quieras. –Alan sonreía mientras miraba el mapa y esperaba porque su hermano se decidiera a alguna táctica.  
avatar
Mensajes : 48
Fecha de inscripción : 08/06/2014
Puntos : 290
Localización : Por aquí o por allá
Ver perfil de usuario

Alan White
Cuatro Estrellas

Volver arriba Ir abajo

Re: Día de las bromas [Priv. Zerick]

Mensaje por Zerick Jericho el Jue Ago 06, 2015 6:51 pm

Continué comiendo, sin embargo, al observar la enorme sonrisa con la que mi hermano comenzó a hablar, sabía que tramaba algo más grande que una comida con la vecina. Claro, todo lo confirmó cuando mencionó a los niños de la otra calle que molestaban a nuestros protegidos. -No es por ofender a nadie, en serio. Pero esa señora está loca. Más loca que yo, incluso.- Comenté como respuesta a su reprimenda por mi comentario de los gatos, y desviando la mirada indignado, algo molesto de que mi hermano se pusiera del lado de la señora y no el mío.

Por suerte, toda la molestia que había sentido al despertar se esfumó al ver a mi hermano sacar las armas que utilizaríamos en nuestro ataque contra los malcriados de la otra calle. A veces me agradaba su forma de pensar, no siempre siendo tan recto como muchos le creían. Miré con cuidado todas las provisiones, tomando nota de qué teníamos. Sería algo glorioso, sin dudas, y me daba un poco de nostalgia al recordarme los juegos que solíamos hacer en el orfanato. -Ahí tienes suficientes armas como para armar a un ejército, brother.- Mi sonrisa se amplió aún más, ya sabiendo de antemano lo que pensaba mi hermano.

Una vez él sacó el mapa junto con las fichas, me le quedé observando en silencio mientras escuchaba al Golden Boy hablar. Al parecer me estaba dando el mando de la misión, lo cual me alegró. Se veía que quería arreglar las cosas y hacerme desquitar por el enfado de la mañana. Y por Shinigami-sama que lo haría. -Tenemos que hacer esto bien y el primer golpe será esencial.- Señalé un par de fichas negras de monopolio colocada en el parque que se dibujaba en el mapa. -Ya sabes que el enemigo tomó esta zona de nuestros muchachos. Los miserables ahora usan el parque por completo y no quieren compartirlo, incluso sabiendo que ese parque le pertenece a nuestro barrio por derecho.- Mis palabras salían con un tono serio que, de no ser por el ámbito en el que estábamos hablando, seguramente serían tomadas como algo crítico y viniendo de algún rey o comandante de antaño. -Ahora mismo nuestros chicos se juntan en esta esquina a jugar, muy pequeña.- Continué, ahora señalando una ficha blanca que estaba ubicada en una calle aledaña al parque.

-Este es el plan.- Ahora mi mirada completamente seria se dirigió a mi hermano. -Vas a ir a la esquina en la que están nuestros chicos y allí prepararán juntos nuestras armas, llenanado globos con agua y pintura y preparando los petardos. Quiero que te quedes con ellos y les expliques que el ataque será al parque, y que tú y yo estamos al mando.- Con eso dicho moví una ficha azul que se suponía era Alan, y la llevé junto a la ficha blanca que estaba en la esquina de la calle. -Por mi parte,- Tomé una ficha roja, que me representaba a mi, y la deslicé hacia un punto cercano al parque en el que ocurriría la batalla. -... Como sabes, aquí está la tienda de bromas y suplementos, iré allí primero para comprar algunas provisiones más. Nos servirán para que, luego del ataque inicial, podamos emboscar al enemigo cuando se esté retirando del parque. Así sabrán que no deben volver nunca más. Y luego...- Ahora moví la ficha roja hasta el parque. -Iré a reconocer al terreno y al enemigo solo por uno o dos minutos. Tenemos que saber con cuántos hombres contarán para el combate, y si es que tienen algún arma.- Solté un suspiro para tomar aire y dar las órdenes finales.

Moví las fichas blancas junto con la Azul de Alan y la ficha roja que me representaba a mi, reuniendo a todas en un punto medio entre la esquina y el parque. -Finalmente nos reuniremos aquí y avanzaremos hacia el parque. Quiero que les digas a los chicos que no ataquen a la primera que vean y esperen nuestras órdenes. Necesitamos estar escondidos y protegidos para el primer ataque.- Con eso abandoné mi mirada seria y sonreí a mi hermano. -Iré saliendo, hay que apurarse si luego vamos a ir a comer a lo de tu querida novia Leslie.- Saqué la lengua ante mi burla y caminé hasta la entrada, donde tomé una mochila que estaba colgada y me la coloqué en la espalda. -No lo arruines, Golden boy, ya que eres mi mano derecha en todo esto. Confío en ti.- Con eso dicho, salí afuera en dirección a la tienda primero, sonriendo confiadamente. Una vez comprara las cosas que necesitaba iría hasta el parque y, finalmente, me reuniría con los demás en el punto acordado. Esto iba a ser divertido, sí señor.
avatar
Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 25/05/2014
Puntos : 666
Localización : Walking, searching, finding.
Ver perfil de usuario

Zerick Jericho
Cinco Estrellas

Volver arriba Ir abajo

Re: Día de las bromas [Priv. Zerick]

Mensaje por Alan White el Jue Ago 06, 2015 10:20 pm

Escuchaba atentamente las instrucciones que le daba su hermano, al parecer ya había decidido todo lo que se tenía que hacer, sabía que el otro adoraba aquellos juegos de guerra, aun lo había recordado debido a las múltiples emboscadas que había sufrido por parte del mismo cuando se encontraban en el orfanato, una y otra vez siendo atacado por sorpresa escuchaba los reclamos de su hermano diciendo que él era el nuevo dueño de cada uno de los juguetes de casa, pues al parecer esa era la mejor forma de jugar para su hermano desde la infancia. Asintió a todo lo que este decía y levanto la vista cuando hizo su comentario final. – ¡Ella no es mi girlfriend, además está casada! –soltó riendo y después fue a su cuarto a tomar la mochila donde comenzó a meter todo el repertorio de armas que ahora tenía.

Al salir del departamento se aseguró de llevar la llave y cerrar todo adecuadamente, aunque no había muchas cosas de valor que pudieran ahí robar así lo hizo. Tomo algunas cubetas y se llevó un embudo, después de eso comenzó a tocar en las casas de todos y cada uno de los niños de su calle, quienes al escuchar la tonada secreta comenzaron a salir. Y fueron poco a poco siguiéndole todos preguntando un montón de cosas, pero Alan solo sonreía para todos y cada uno de ellos. Una vez que llegaron a su esquina de juegos comenzó a hablar con ellos.

-Muy bien escuchen. El día de hoy vamos a recuperar lo que es nuestro, porque los chicos de la otra cuadra se apoderaron de nuestra zona de juegos y eso no lo podemos permitir. –uno de los niños levanto la mano agitándola con rapidez. –Muy bien Aron habla.
-¿Dónde está Zerick?
-Eso es a lo que voy, el estará en el frente, ira a hacer un recorrido por los terrenos enemigos, así que será mejor que escuchen atentamente a cada cosa que les diré. Primero, Aron, Iván, Donie y Lía todos ustedes llenaran los globos de agua y se posicionaran detrás de los matorrales que están frente a la caja de arena, ahí es donde esperaran a que los chicos de la otra calle comercien a irse, después de eso lanzaran los globos. Por otro lado, John, Frida y Fernando ustedes se encargan de los globos con pintura por ser los mayores, así que por favor hagan lo mejor que puedan, ocúltense sobre el árbol de mil años de edad, ahí jamás los descubrirán y los demás me seguirán.

Alan les explico paso a paso el plan de Zerick para aquel ataque, una vez que hubo hecho la repartición del trabajo y entrego los petardos a aquellos que sabía eran más cuidadosos comenzó a avanzar hacia el parque de manera lenta pero organizada.  Todos sabían lo que tenían que hacer, así que le siguieron poco a poco, aun no había nadie en el parque así que habían llegado en el momento adecuado, avanzaron poco a poco para no llamar la atención de nadie de la otra cuadra pues sabía que tenían a sus vigilantes en caso de que ellos quisieran ir por ahí a jugar para poder tomar el control total. Mientras todos tomaban su lugar Alan subió a la rebaladilla abandonada, sabía que aquellos jamás irían ahí, sin saber de hecho de que Zerick y Alan habían hecho ahí mismo un cuartel secreto en caso de ser invadidos.

Se pasó la lengua por la boca, estaba sediento, los chicos de la otra calle comenzaron a llegar y a jugar en los que en realidad eran juegos prestados, pues el día de hoy los recuperarían después de al menos una semana de haber pedido bajo su ataque, pero aquella ocasión no había valido pues ni Alan ni Zerick habían estado ahí realmente. Era hora de que cobraran venganza. Solo tenían que esperar por la señal de Zerick para comenzar con aquella masacre. Había además de el mismo, dos chicos más con los petardos y estaban suficientemente lejos de los pequeños como para que salieran lastimados, aunque esperaba que también supieran medir la distancia con los enemigos, lo único que querían era asustarlos no matarlos. Aunque claro todos lo sabían de hecho, aquel solo era una misión de conquista. Ahora solo esperaba por su hermano para que en cuanto apareciera este comenzaran el ataque. No había esperado precisamente en el punto que este había indicado debido a que por una obra que ahí había serian demasiado visibles, pero es por eso que llevaba el espejo consigo y el sol estaba de su lado, en cuanto su hermano apareciera le apuntaría con la luz para que este se acercara de manera sigilosa a donde estaban. Aquella sería una tarde demasiado divertida en realidad. Mucho más de lo normal.
avatar
Mensajes : 48
Fecha de inscripción : 08/06/2014
Puntos : 290
Localización : Por aquí o por allá
Ver perfil de usuario

Alan White
Cuatro Estrellas

Volver arriba Ir abajo

Re: Día de las bromas [Priv. Zerick]

Mensaje por Zerick Jericho el Vie Ago 07, 2015 9:57 pm

Sonreí sin poder ocultar mi emoción al hombre de avanzada edad que atendía la tienda. Según las historias, ese sujeto era una leyenda en arte no aceptada que era la de las bromas, por lo cual no pude evitar contarle sobre la batalla que sucedería dentro de poco. -Hahaha~ ustedes los jóvenes. Si tuviera veinte años menos los acompañaría.- Su caracaja resonó risueña mientras me entregaba las provisiones y armas que usaríamos. Miré de reojo la hora en mi móvil. Estaba bien de tiempo, todavía tenía cierto margen. -Oh, por favor deme también de esa pintura para el rostro. Sí, la blanca y negra, por favor.- El hombre me alcanzó los botes de pintura de ambos colores. -¿Vas a pintar a tu gente, eh?- Simplemente asentí con la cabeza y, guardando las cosas en mi mochila, pagué y saludé al hombre para luego salir corriendo de la tienda. Todavía tenía tiempo, pero debía apresurarme. Seguramente Alan ya habría salido de casa y estaría reuniendo a todos. El siguiente destino era la plaza... no, antes que la plaza, mi destino era donde creía que se reunían los niños de la otra cuadra antes de ir al parque. Después de todo, era a ellos quienes tenía que ver antes de que todo ocurriera. Mi sonrisa se amplío mientras avanzaba a toda velocidad saltando y corriendo por los tejados de Death City.

-o-

Aterricé del salto que había hecho desde un tejado justo en medio de la calle. Miré de reojo a ambos lados de la misma, y noté entonces a ciertos niños avanzando y tomando posiciones en la plaza. Asentí con la cabeza mientras me dirigía a su encuentro tomando en cuenta el no mostrarme demasiado. Alan lo había hecho bien, tan bien incluso que ya tenía preparadas las posiciones de ataque. Sabía que podía confiar en él para llevar acabo aquella operación.

Miré de reojo, notando no tan lejos ciertas señales de luz, pero antes asintiendo con la cabeza a los chicos más grandes que Alan había posicionado detrás del árbol, quienes al verme sonrieron y devolvieron el discreto saludo. Seguramente ellos contarían con la artillería pesada. Continué avanzando totalmente agachado para no develar mi posición y finalmente llegué hasta donde estaban los niños más pequeños y, un poco más alejado, Alan. Sonreí al verle en el deslizadero. -¡Zerick!- Medio gritó la pequeña Lía al verme, quien sostenía algunos globos con agua. Le hice el clásico gesto de silencio con mi mano, pero pude notar como Aron la regañaba por lo bajo también, lo cual me hizo sonreír. Aquel niño, Aron, seguramente era el más inteligente de todos a pesar de estar rodeado de chicos más grandes que el. Tenía cierto ingenio que a veces me sorprendía... seguramente sería un buen líder de esa pandilla algún día.

-Alan.- Llamé en un susurró y haciéndole un gesto con la mano para que se acercara a mi lado mientras dejaba mi mochila a un lado. Daría las últimas indicaciones y entonces empezaría el juego. -Zerick, ¿por qué el maquillaje?- Me preguntó Aron en un susurro, señalando mi rostro. Mi sonrisa se había mantenido imborrable todo ese rato, y con la pintura de payaso en blanco y negro que tenía en el rostro seguramente se vería algo extraña. -Hm~ Guerra psicológica, pequeño Aron.- Contesté mirándole fijamente y tocando un par de veces mi cabeza con el dedo índice. Aparte de la mencionada pintura, llevaba la capucha de mi sudadera de Superman puesta, por lo que ciertamente daba cierto aire oscuro. -Alan, hiciste bien. Me retrasé un poco en el reconocimiento.- Me disculpé por mi retraso en cuanto se colocó a mi lado. Mientras del otro lado de la calle comenzaba a llegar el enemigo. -Ni siquiera estaban armados.- Le susurré a mi hermano mientras observaba como los chicos de la otra cuadra llegaban corriendo y todos ellos con bolsas de papel en sus cabezas, al parecer en algún juego. Todos ellos se posicionaron cerca de algunos juegos, pero solamente corrían un poco persiguiéndose entre ellos, sin alejarse demasiado.

Decidiendo que ya era hora de comenzar, saqué una resortera de mi bolsillo. La había modificado un poco para que tuviera la suficiente delicadeza de tirar globos de agua, los cuales podían ser muy frágiles. Cargué un globo lleno de pintura, el cual saqué de mi mochila, y apunté directamente a uno de los chicos con la bolsa de papel en la cabeza. Seguramente esto daría la seña a todos los demás para que igualmente se prepararán para el ataque. -Golden boy, esto va a ser muy divertido.- Le hablé a mi hermano por última vez, mientras mi sonrisa se ampliaba y se volvía casi demente debido al maquillaje de payaso que tenía en el rostro. Rápidamente me volteé en mi posición, apuntando al cuerpo de Lía quien estaba directamente a mi espalda... y solté el disparo. El globo estalló en su cuerpo y la pobre cayó sentada al suelo, soltando los globos que tenía en sus manos. Sin tardar ni una fracción de segundo saqué un paquete de harina que había llevado escondido en mi espalda todo el tiempo y lo tiré con fuerza a mis pies. El paquete estalló y liberó la harina como si de una bomba de humo se tratara, creando una cortina y vía de escape que use para saltar y agruparme con mis verdaderas fuerzas. La harina, además, sirvió para indicarle a mis soldados que era hora de atacar. Todos ellos se sacaron las bolsas de papel de la cabeza, develando un rostro pintado como payaso igual al mío, y comenzaron a arrojar proyectiles tales como bombas de agua y pintura hacia Alan y sus niños.

Seguramente Alan lo entendería. Esta batalla no hubiera sido ni de cerca tan divertida si los atacábamos con todo aquello tan planeado y además ellos sin contar con ningún arma para responder. Había que volver las cosas más emocionantes, y para eso yo me había acercado al otro bando, ofreciéndole armas e informándoles de la batalla, además de imponerme como su nuevo líder. Era necesario que los traicionara. Mi hermano era capaz de entender eso... pero...

-¡ZEEEERICK!- Un grito desde el otro lado del parque llegó a mis oídos, lo cual me hizo soltar una carcajada casi demente. Aron estaba enojado. Bien, eso volvería más emocionante las cosas.
avatar
Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 25/05/2014
Puntos : 666
Localización : Walking, searching, finding.
Ver perfil de usuario

Zerick Jericho
Cinco Estrellas

Volver arriba Ir abajo

Re: Día de las bromas [Priv. Zerick]

Mensaje por Alan White el Sáb Ago 08, 2015 12:37 am

Alan sonreía con ganas, ya le había explicado con simples señas a su hermano la localización de todos los miembros de grupo y su hermano a señas había indicado que entendía. Cuando este llego con ellos Aron sonrió nada más verlo. Mientras que los otros no perdían el objetivo de vista. Eso significaba que los chicos de la otra cuadra caerían aquella tarde sin lugar a dudas. – ¡Zerick! –Lía no pudo ocultar su emoción al ver al rubio llegar, después de todo aquel era el ídolo de todos los niños de la calle, entre ellos no había ni uno solo que no lo considerara un héroe. Después de todo el rubio siempre estaba jugando con ellos, inclusive le había enseñado algunos trucos a Aron quien algún día también se convertiría en técnico. Este al ver al chico sonrió y su rostro se ilumino de alegría pero pronto paso por la duda, de hecho Alan también se sentía confuso por lo que veía.

Su hermano había llegado con el rostro pitado de payaso, algo que había asustado un poco a los menores, pero más que eso los había dejado con algún tipo de duda.
Zerick, ¿por qué el maquillaje?- pregunto un curioso Aron.  
Hm~ Guerra psicológica, pequeño Aron. –al contestar Zerick miro a su hermano, por alguna razón este lucia diferente. ¿Qué era? Al escuchar como su hermano mencionaba su nombre se olvidó de los prejuicios de antes y lo miro sonriendo y después asintió.  –Claro que hice un buen trabajo, seguí instrucciones perfectas después de todo. –comento Alan sonriendo y aprontando suavemente los hombros de Lía quien le devolvió una sonrisa de vuelta. Fue entonces que un poco de lo que decía su hermano se volvía tenebroso. –Ni siquiera estaban armados. -¿Por qué hablaba en tiempo pasado? Como si ahora si lo estuvieran.

Se acercó a donde Zerick colocándose a un lado de los demás niños y observando con atención a los chicos de la otra cuadra, todos ellos con bolsas de papel en la cabeza, nunca los había visto con esa clase de vestuario, aun así solo los miro fijamente y después giro su mirada a el árbol, ahí estaba el mejor lugar para iniciar el ataque, ni siquiera lo esperarían. O al menos eso pensó hasta que Zerick se volvió del lado oscuro Golden boy esto va a ser muy divertido. –Fueron las últimas palabras de su hermano antes de que se girara y apuntara a la pequeña Lía con un globo lleno de pintura. Aun podía recordar cómo le había dicho una semana antes que ese era su vestido favorito.

-¿Zerick? –La vocecilla de Aron se perdió cuando la harina voló por todos lados. Alan ni tardo levanto los globos con rapidez, al menos los que aún no se habían roto, escucho el llanto de Lía y el grito de horror de Iván al ver el vestido de su hermana. – ¡NOOOOOO! –Grito el niño antes de caer de rodillas y mirando al cielo. –Todos escóndanse y sigan con el plan, ahora… Zerick es el enemigo. –Grito Alan sin poder creer lo que veía, su hermano probablemente había sido consumido por la locura. Claro eso no era cierto, pero en definitiva Alan jamás hubiera imaginado una traición de ese tamaño.  

Ese fue el momento en que Frida hizo el primer movimiento dejando caer un globo de pintura sobre uno de los niños con la cara pintada, este al dar con su cabeza exploto golpeando a algunos más que fingieron estar heridos por un momento pero después de un momento comenzaron a tomar posiciones. -¿Por qué Zerick…? –Aron comenzaba a formular una pregunta pero Alan negó con el rostro mirando al frente con el ceño fruncido pero una sonrisa de oreja a oreja en su rostro. Aquello acababa de volverse más entretenido por un momento pudo entender tal vez lo que su hermano hacía, quería que todos se divirtieran y en definitiva eso es lo que harían. –Aron, a partir de este momento tu eres el encargado de la base de la resbaladilla, yo área a arreglar todo con Zerick.

Alan comenzó a caminar y después correr refugiándose en los arbustos o árboles, de a momentos en algunos juegos, pues la guerra real había comenzado y los globos llenos de agua o pintura volaban por todos lados sin consideración aparente, de un momento a otro escucho los petardos y algunos gritos llenos de diversión por lo que considero que se trataba de las tropas enemigas. Alan saco una bolsa con harina de su mochila y los dos globos que llevaba en la mano los lanzo a dos niños de los más grandes de la otra calle. No dejaría que nadie se saliera con la suya, en especial Zerick. Esto era la guerra completamente. Lanzo un chiflido a donde los niños sobre el árbol se escondían. –Dejen caer un arma. –Soltó y Fernando sonrió dejando caer una pistola de agua pero esta estaba llena de agua con harina, al que tocara se llenaría de grumos. Esa arma la había preparado especialmente para las niñas de la otra calle quienes solían arreglarse más de lo normal.

-¡FIGHTING! –Grito Alan con entusiasmo antes de lanzarse al ataque en contra de todos los chicos enemigos, buscando especialmente a su hermano.
avatar
Mensajes : 48
Fecha de inscripción : 08/06/2014
Puntos : 290
Localización : Por aquí o por allá
Ver perfil de usuario

Alan White
Cuatro Estrellas

Volver arriba Ir abajo

Re: Día de las bromas [Priv. Zerick]

Mensaje por Zerick Jericho el Mar Ago 11, 2015 5:18 pm

Comencé a reír como verdadero demente mientras veía la guerra desencadenarse. Tuve que refugiarme detrás de un castillo infantil para evitar que algunos globos de agua me dieran. En aquel castillo habíamos plantado nuestra base temporal, debido a que era lo suficientemente grande como para cubrir a la mayoría con sus muros de plástico y trepaderas, por lo que sería nuestro último punto de resistencia si llegábamos a tener que retroceder. Por ahora la mayoría de mis soldados estaban luchando en el frente como buenos guerreros que eran. Pero cual fue mi sorpresa al mirar a un lado y encontrarme con dos jóvenes chicas, las cuales miraban entretenidas toda la batalla, al parecer buscando a algo o alguien… pero no participaban en nada. -¿Qué hacen aquí?- Ninguna de ellas parecía pasar de los trece años, aunque era obvio que eran las de mayor edad entre todos los niños que ahora eran parte de mis fuerzas. -Esos globos tienen pintura. Nadie dijo que tendrían pintura. ¿Qué pasa si nos llega pintura a nuestro cabello? Exacto, sería un desastre.- Un tic nervioso surgió en uno de mis ojos al escuchar su altanera respuesta. La otra chica simplemente asintió a todo lo que había dicho su compañera. Por el momento decidí ignorarlas, devolviendo mi mirada al campo de batalla. A pesar de que superábamos en número al enemigo, estaba claro que la habilidad de los chicos a cargo de Alan eran mejores que las nuestra en cuanto al manejo de proyectiles se trataba. Varios de mis aliados ya estaban manchados con pintura, algunos de ellos incluso con pintura en su cabeza, lo que demostraba la buena puntería del enemigo.

Pero había algo extraño en todo eso. -¿Dónde está Alan?- fruncí el ceño buscándole con la mirada por todo el campo de batalla. Finalmente mis ojos se abrieron como platos al llegar a una conclusión. El maldito estaba buscándome, iba por mi cabeza. Con rapidez tomé un par de petardos y unos globos de pintura y salí corriendo a unirme a un par de mis soldados que se encontraban cubiertos tras un árbol. No me sorprendí demasiado al ver salir a mi hermano en contra de ellos y derribarlos con unos disparos de… ¿Harina? ¿Agua con harina? Que ingenioso. No se me había ocurrido eso. -Hey, idiot! I'm here! Come to play with the King of Jokes! Hahaha~- El grito fue dirigido a mi hermano, mientras le arrojaba un globo de pintura directo a su cabeza y retrocedía dando un salto. Cubriendo la acción tras mi espalda, encendí uno de los petardos y lo arrojé directo a los pies del Golden boy, para retrasar su avance. Alan sabía que contaba con una velocidad sin igual, pero había sido tonto de su parte lanzarse de lleno contra el enemigo sin refuerzos. Aunque, ahora que lo pensaba… -¿Dónde están mis muchachos? ¡Necesito ayuda aquí!- arrojé el siguiente petardo nuevamente a los pies de Alan mientras miraba a todos lados en busca de ayuda. Lamentablemente todos ellos estaban ocupados enfrentando a los buenos tiradores que tenía Alan, como la miserable de Frida o el mismo Aron, que para estas alturas ya se habría recuperado de mi traición y estaría bajando cabezas como si nada.

Cada segundo que pasaba terminaba por acortar la distancia entre el Golden boy y yo. Sabía que iba directo hacia a mi, pero ya me había quedado sin petardos para frenarle y solo tenía un globo de pintura que no pensaba desperdiciar hasta el último momento. Mierda, si caía yo sería un duro golpe a la moral de mis hombres, pero al parecer tendría que enfrentar a mi hermano antes de lo que pensaba… -¡Alto ahí! Nosotros te capturaremos, Alan!~- El grito repentino hizo que mirara a mi espalda mientras seguía retrocediendo y por un momento no me creí lo que veía. Las dos chicas tan engreídas de antes ahora estaban con una gran cantidad de globos de pintura en sus manos y ambas se preparaban para atacar al Golden boy. Sus miradas parecían hambrientas de batalla y sus mejillas estaban ¿Sonrojadas? -¡Hahahaha!- comencé a reír sinceramente sorprendido de que a aquellas niñas les gustara mi hermano. No me lo esperaba. Pero supongo que eso explicaba el por qué siempre se le quedaban viendo desde lejos y por qué al estar escondidas tras el castillo parecían buscar a alguien. -¡Encárguense del idiota! Usen cualquier método necesario…- Mis palabras salieron sombrías mientras le dirigía una sonrisa divertida a mi hermano y me largaba de allí, corriendo rápidamente hacia uno de los frentes de batalla.

Al avanzar y cubrirme con la fuente del parque central, noté como el hermano de Lía, del cual juraría había escuchado un grito de desesperación cuando ataque a su hermana, ahora estaba lanzándose directo al enemigo al igual que lo hacía Alan. Solo que este no parecía contar con ningún objetivo en particular ni tampoco ninguna idea clara de como hacerlo bien. Con rapidez le arrojé el globo de pintura que llevaba conmigo, el cual le impactó en toda la cabeza. El muchacho cayó dramáticamente al suelo, de rodillas, mientras quedaba mirando al cielo y extendía sus brazos hacia arriba, como si esperara a que algún ángel se lo llevara de una vez por todas. Aquella acción hizo que yo y todos lo que lo veían detuvieran la batalla solo para reírnos de sus exagerados gestos. Aquello solo duró unos segundos, ya que inmediatamente al pobre hermano de Lía le llegaron tres proyectiles más que le hicieron terminar de caer al suelo y los demás siguieron atacándose entre sí. Esto estaba siendo ridículamente divertido.
avatar
Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 25/05/2014
Puntos : 666
Localización : Walking, searching, finding.
Ver perfil de usuario

Zerick Jericho
Cinco Estrellas

Volver arriba Ir abajo

Re: Día de las bromas [Priv. Zerick]

Mensaje por Alan White el Miér Ago 12, 2015 4:02 pm

Tenía el arma en la mano, corría por todo el campo de batalla, Alan era de ese tipo de personas, no le gustaba dirigir todo desde atrás mientras los demás iban por ahí haciendo todo lo que pudieran, no, ese no era Alan, el corría por ahí defendiendo a los más pequeños y cubierto todo el momento por sus amigos, así es. Alan sabía que su equipo funcionaba mejor porque ellos eran amigos, en cambio Zerick solo era para los otros un chico que les había traicionado, tal vez eso haría que el otro grupo tuviese miedo, o al menos eso esperaba Alan quien sonreía de oreja a oreja. Pudo ver a Aron gritando ordenes aunque no podía escucharle, Lía se había regresado a la normalidad y corría por ahí dando municiones a los demás, siendo eficaz para todo el equipo.

De pronto escucho el perfecto inglés de su hermano y volteo en su búsqueda, un globo salió volando en su dirección, estaba por caer en su rostro pero debido al brusco movimiento este solo alcanzo a impactar en su hombro haciéndolo retroceder rápidamente solo para notar que esquivaba un petardo que había sido lanzado directo a sus pies ¿Un petardo? Miro hacia arriba su hermano se estaba ocultando en aquel momento, así que hizo lo mismo y escalo sobre el árbol en el que estaba Fernando y Frida. –Escuchen, cambio de planes ¿Cuántas municiones les quedan? Pregunto mirándoles.
-Suficientes como para derrumbarlos a todos. –Dijo Frida a lo que Alan asintió. Confiaba en Frida más que en nadie para los lanzamientos, no por nada era la Core back del equipo de futbol americano y la pitcher del equipo de baseball, Frida era la mejor lanzadora de la calle y ese puesto ni Alan se lo podía quitar a pesar de ser un nato deportista también. –Confió en ustedes chicos, hagan lo mejor que puedan. Fer, Frida, por favor ustedes cúbranme iré por una misión suicida. –Dicho esto salto nuevamente del árbol y después corrió entre los arbustos para posicionarse en el castillo del parque, había visto a varios de los chicos salir de ahí. Lo que  haría ahora era correr en dirección a donde creía que era la base de Zerick, o por dios que destruiría sus municiones, lo haría. Entonces un petardo más cayó a sus pies haciendo que Alan corriera con más rapidez y se ocultara detrás de un árbol. –Frida ataca al payaso por favor. –grito con fuerza y después lanzo con su mejor brazo y con la mejor puntería hacia el pecho de Zerick y después corrió de ahí arrastrándose por el suelo.

Escucho las voces de las chicas y levanto el rostro mirándoles con algo así como duda, pero Alan jamás notaria que aquellas chicas gustaban de él, después de todo siempre había sido demasiado distraído para notar algo similar al amor. Aun así con cara de póker les lanzo un globo con habilidad empapando a las dos niñas y haciendo que estas comenzaran a gritar y lloriquear, momento que Alan aprovecho para lanzarse a por los globos que dejaron caer y no se habían reventado, los metió en su bolso de plástico y después corrió de ahí yendo hacia la base de los otros nuevamente. –Lo siento sus ropas eran lindas. –Dijo Alan corriendo y alejándose, las niñas le miraron y se sonrojaron completamente lanzando un grito unísono en Kyaaaaa.

Siguió corriendo y solo dio el vuelta por un momento al notar a Iván mirando al cielo, aquello era jodidamente gracioso, pero al momento fue atacado de nueva cuenta haciéndolo caer al suelo, a pesar de que la guerra era divertida gracias a personas como Iván que exageraba las cosas y hacia todo divertido para los demás, al momento de que un niño de la otra calle corrió junto a Alan y este sonrió aplastando un globo en su cabeza y de pues le disparo un poco con la pistola en la espalda y sonrió huyendo de ahí. Cuando llego al fin al castillo tenía una pierna cubierta de pintura y el cabello mojado por los globos que los chicos de la otra calle le habían arrojado, sabía que aquella misión letal pero jamás pensó que saldría casi ileso, incluso hubo un momento en que se había acercado prácticamente caminando al lado de los chicos de Zerick y estos lanzaban globos a él sin darle en ningún solo momento. En serio aquellos chicos eran un poco lentos, después de esto tendría que entrenarlos para poder lanzar mejor…. ¿Entrenarlos? Alan sonrió, esperaba que después de esto pudieran ser amigos con aquellos chicos, era mejor mantener un fuerte unido y que ellos se defendieran. Entro en el castillo y observo a dos niños pequeños ahí tal vez más pequeños que Aron, ellos le miraron con furia y con mucho miedo. –Tranquilos, soy el hermano de Zerick y el me mando aquí. –dijo sonriendo y tomo los proyectiles. –Me mando aquí por ellos.

-Mentira, Zerick nos dijo que no confiáramos en ti, tu eres el enemigo. –Dijo uno de ellos sonriendo y mirándole a los ojos asustado y ocultando los globos detrás de sí mismo. – ¡Zerick es el bueno!
-¿Se divierten aquí? –Pregunto Alan tomando asiento frente a ellos. –Ahí a fuera es más divertido, vayan y ataquen a los de mi equipo. –Dijo sonriendo y después ellos se miraron entre sí para tomar los globos que podían en las manos y salir corriendo. Alan se puso de pie y miro al frente desde donde Aron con una pistola llena da pintura buscaba atacar a Zerick atacándolo con toda su fuerza. Frida había dejado su punto y ahora corría como los demás aunque ocultándose un poco y tratando de tirar a cuantos más niños fuera posible, todos corrían con enormes sonrisas en sus rostros, Alan tomo los globos enemigos y comenzó a lanzarlos hacia el campo de batalla sin importar a quien le daba, solo los lanzaba al azar. Y entonces miro al frente justo donde estaba Zerick, la idea de aquella traición había sido unir a todos los niños ¿No? -Hey bro, you and me against the world. What do you say? –pregunto en ingles para que nadie mas lo entendiera, al memos así podría hacer que todos comenzaran a unirse entre ellos. Alan tenía la base del castillo y un montón de municiones ahí mismo. Aquello podría volverse aún más divertido.
avatar
Mensajes : 48
Fecha de inscripción : 08/06/2014
Puntos : 290
Localización : Por aquí o por allá
Ver perfil de usuario

Alan White
Cuatro Estrellas

Volver arriba Ir abajo

Re: Día de las bromas [Priv. Zerick]

Mensaje por Zerick Jericho el Jue Ago 13, 2015 3:57 pm

Estaba corriendo como si mi vida dependiera de ello. La diferencia en calidad se había hecho notar y ya estábamos comenzando a perder terreno. Todos sabían lo que debían hacer ahora. Retrocederíamos hasta el castillo lentamente y allí resistiríamos hasta el último globo de agua. Por mi parte ya había recibido varios disparos en el cuerpo, uno de ellos cortesía de Frida, directamente al pecho. Me sorprendió debido a que estábamos bastante alejados el uno del otro, pero aún así había logrado darme in ninguna dificultad. Maldita.

Sin embargo, al pasar entre unos árboles me encontré del otro lado a nada más y nada menos que Aron. El pequeño terminó por rematar a un enemigo de un disparo de su arma de pintura directo al rostro y entonces enfocó su atención en mi. Le sonreí abiertamente mientras su ceño se fruncía y me apuntaba directamente a la cabeza. -Yo terminaré todo esto, Payaso Zerick. Y cobraré mi venganza ¡Por Lía y por todos los niños que traicionaste!- Mi sonrisa se amplió aun más, pero no era una burlona ni psicótica como las que había estado mostrando durante todo el conflicto, sino más bien una de orgullo. -Siempre supe que algún día me ibas a superar, Aron. Conozco el potencial con el que cuentas.- Su mirada decidida pareció titubear un poco y fue cuando aproveché mi oportunidad. -¡Sin embargo no es tiempo todavía!- Con velocidad salté a un lado esquivando su primer disparo y arrojé un nuevo paquete de harina a mis pies. Aquel paquete era mi último recurso y el pequeño me había hecho utilizarlo. Aron pareció disparar un par de veces más mientras se quejaba de mi cobarde movimiento, pero para ese entonces yo ya me había alejado lo suficiente, ahora continuando con mi trayecto hasta el castillo. A pesar de todo, uno de sus proyectiles de pintura me había dado en el estómago, por lo que podía asegurar que había mejorado.

Mientras volvía se me hizo extraño ver a los dos pequeños que había dejado a cargo de las municiones avanzar hacia el frente para tener su propio bocado de diversión, pero simplemente les asentí con la cabeza al verlos pasar a mi lado. Ellos me sonrieron y continuaron con su corrida, directo a atacar a quienes se le cruzaran por el camino. Por mi parte decidí hacer el último tramo con más calma, ahora simplemente caminando. Sabía que había alguien sospechoso dentro del castillo porque estaba viendo como se arrojaban globos desde la parte alta, pero no podía ver de quién se trataba. Ya no tenía ninguna munición conmigo, por lo que tendría que afrontar el posible enfrentamiento con las manos. -Brother…- susurré sonriendo levemente al Golden boy, quien parecía haberse llevado una buena cantidad de disparos al cuerpo al igual que yo, mientras esperaba que me atacara. Sin embargo, el ataque nunca llegó. Cual fue mi sorpresa cuando me ofreció una última batalla los dos solos contra todos los demás. No pude evitar sonreír abiertamente mientras me internaba en el castillo y me posicionaba a su lado mientras tomaba unos cuantos globos de agua del montón. -Just like old times~- Comencé a atacar a todos los niños que veía, sin diferenciar ya en bandos. Ahora solo eramos Alan y yo, nadie más.

Los niños, de ambos bandos, parecieron sorprenderse y confundirse ante el repentino ataque, pero solo hicieron falta unas cuantas miradas entre ellos y finalmente se unieron todos para hacernos frente. Bien, eso era lo que quería a fin de cuentas, que todos se divirtieran juntos sin hacerse a un lado. Supongo que mi hermano lo había entendido también. Rápidamente comenzaron a impactar globos de agua y pintura en los muros del castillo, mientras otros pasaban por sobre nuestra cabeza. Ciertamente eran demasiados y a pesar de que contábamos con bastante munición, sería cuestión de tiempo hasta que nos superaran y vencieran. Lo único que nos daba ventaja era nuestra habilidad y las defensas del castillo.

Logré darle con un globo a Frida justo cuando un disparo de pintura me llegó directo a la frente. No era un globo, era puro líquido de pintura color roja disuelta en agua. Miré un poco desorientado y por fin encontré al responsable. Era Aron. Al parecer había logrado colocarse encima de las ramas más altas de un árbol, lo que le daba una gran ventaja y lo colocaba a nuestra misma altura. El pequeño me sonrió y disparó una vez más. La pintura esta vez me dio en el rostro y finalmente caí de mi posición. Podía sentir aquel líquido carmesí deslizarse por mi cara mientras miraba hacia el cielo. Aquel había sido un buen día, lleno de diversión. Sabía que mi hermano aun luchaba pero faltaría poco para que él también cayera al quedarse completamente solo, pero tenía tantas cosas que decirle. Pedir perdón por traicionarlos. Agradecerle por siempre estar conmigo en las buenas y en las malas, por nunca abandonarme… pero sobre todo... -Hermano.- susurré viéndole con una pequeña sonrisa sintiendo como la vida me abandonaba poco a poco. Mi final estaba cerca. -Hermano, p-por favor, dile a mis hijos que los amo. Diles que s-su padre por fin… descansa…- Con aquello dicho cerré mis ojos lentamente y dejé caer mi cabeza a un lado, sin perder aquella sonrisa de mi rostro. La última sonrisa del payaso…

-o-

Por supuesto que no había muerto y que no tenía ningún hijo a quien darle una dramática despedida, pero luego de ver a Iván y sus brillantes actuaciones no podía quedarme atrás. Ahora me encontraba viendo como todos los niños se saludaban, reían y felicitaban entre ellos por la gran diversión que habían pasado. Ya no había diferencias, todos estaban muy unidos y contentos de haber participado en aquello, y estaba seguro que desde ahora en adelante sería siempre así. -Oh, eso fue genial. Hay que repetirlo algún día.- Ante mis palabras todos sonrieron y asintieron a mi propuesta con un sonoro grito de júbilo. Por suerte los pequeños ya me habían perdonado por mi traición y al final entendieron que todo se trataba de una jugada para que todos lo pasáramos bien. -Agradecería poder tomar un buen baño antes de ir a lo de tu querida Leslie, brother.- le mencioné casualmente a mi hermano mientras miraba el estado en el que habíamos terminado, completamente cubiertos por pintura, tierra y harina. O tal vez la señora de los gatos pudiera recibirnos tal cual estábamos. Nunca podías asegurar nada con esa anciana.
avatar
Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 25/05/2014
Puntos : 666
Localización : Walking, searching, finding.
Ver perfil de usuario

Zerick Jericho
Cinco Estrellas

Volver arriba Ir abajo

Re: Día de las bromas [Priv. Zerick]

Mensaje por Alan White el Vie Ago 14, 2015 2:12 pm

Cuando su hermano entro en el castillo Alan sonrió levantando el puño para chocar los cinco con él y después se levantó seguido de este para comenzar a lanzar proyectiles e dirección hacia donde los demás niños estaban, ellos les miraban, Aron con los ojos más abiertos aún se quedó un momento ahí pasmado, al parecer nadie había esperado que Alan también terminara por traicionarlos. Todos los niños les veían con caras sorprendidas lo cual solo hizo que la sonrisa de Alan aumentara de forma que lucía más alegre de lo que había estado realmente en años. Observo como Aron subía a un árbol y comenzó a reír cuidándose de los niños más grandes, Lía e Iván lanzaron un par de globos que impactaron directo en sus hombros, pero Alan no dejaba de sonreír, un momento después fue cubierto de agua con harina por parte de las niñas a las que el había atacado antes.

Pero lo que fue más gracioso fue por parte de Zerick al ser impactado por las  balas de pintura justo en el rostro. Este se dejó caer creando toda una escena, podía observar la pintura bajando por su rostro y le preocupaba más que esta entrara en sus ojos a lo que Zerick tenía que decir, aun así se agacho y escucho lo que este decía, lo miro con ojos llenos de terror y después se levantó con furia mirando a los niños que ahora le veían con verdadera preocupación. -¡Mi hermano a muerto! –Soltó con fingida tristeza y después saco los demás globos comenzando a disparar con todo lo que tenía hacia los niños, sus manos se movían con verdadera rapidez, había podido darle a Aron y después a Frida e su cabello negro, la niña le miro y después fingió que escupía tomando posición como jugadora de Baseball le lanzo un globo más y este impacto en todo el rostro de Alan provocando que este también callera al lado de su hermano. Miro al cielo azul, escucho los pasos de los niños corriendo hacia ellos, los globos seguían volando por los aires impactando cerca de su posición.

Aquel escenario era hermoso, el cielo azul las blancas nubes que lucían como algodones o cómodas almohadas, la vida le había brindado buenos momentos, miro el cuerpo inerte de su hermano y sonrió con los ojos vidriosos. –Solo agradezco que hallas dejado este mundo antes que yo, así no conocerás las atrocidades que nos rodean. -Comento viendo como los niños ya estaban todos dentro del castillo apuntándoles con diferentes armas dispuestos a terminar con lo que habían iniciado. –Estoy orgulloso de ustedes. –soltó Alan y después una lluvia de pintura, agua y demás cayó sobre los hermanos quienes solo se retorcieron recibiendo los impactos con fingido dolor.

Definitivamente fue divertido. –Solo mirando a su hermano y a todos los niños que asentían con vigorosa fuerza. Después de eso tomo a Aron por los hombros y lo acerco a los niños de la otra calle sonriendo. –Entonces terminemos con la disputa entre calles y cuando vengan los chicos de tres cuadras únanse y denles una buena guerra. –Comento mirando a Aron quien asintió con fuerza y dio su mano al líder de la otra calle para después correr a su sitio al lado de Lía nuevamente. –Bueno hermano, entonces vayamos a bañarnos.  

Estaban sentados frente a la mesa de Leslie, su esposo estaba ahí también y las sobrinas de esta que casualmente eran las niñas a las que había atacado con agua de harina, ella servía la comida y como siempre aprovecho para hacerse con una de las mejillas de Z jalándola con fuerza. -¿Has estado comiendo bien? Te veo muy flaco últimamente Zerick. –Comento aquella con su voz chillona y sonriendo. –Mis sobrinas me han estado rogando que los invitara a comer y…. –Pero esta fue interrumpida antes de decir más por las aludidas. –Tía, no digas eso. –Dijeron desviando sus miradas a los pies, para Alan aquello fue de lo más gracioso, además estaba muerto de hambre y las hamburguesas con papas que habían puesto frente a ellos estaban desapareciendo casi al instante por las grandes mordidas que daba a estas.

-En serio gracias por la comida, Leslie. –dijo sonriendo, ella devolvió la sonrisa y lo invito a repetir, a lo que Alan no se negó, pues de verdad que moría de hambre, mientras que el esposo les hablaba de los deportes y marcadores de los últimos juegos, así como narrando historias de cuando el había sido un técnico famoso por crear muchas DS entre ellas su misma esposa.  Alan asentía con emoción, ese tipo de historias le encantaban.
avatar
Mensajes : 48
Fecha de inscripción : 08/06/2014
Puntos : 290
Localización : Por aquí o por allá
Ver perfil de usuario

Alan White
Cuatro Estrellas

Volver arriba Ir abajo

Re: Día de las bromas [Priv. Zerick]

Mensaje por Zerick Jericho el Mar Ago 18, 2015 6:01 pm

Un par de duchas y algo de limpieza extra y ropa limpia después, ya nos encontrábamos frente a la entrada de nuestra querida vecina. Luego de un día tan divertido pero a la vez tan cansador como lo había sido aquel, algo de comida casera vendría bien para mi estómago, y a pesar de los comentarios tal vez algo ácidos que pudiera hacer sobre la mujer y sus particulares hábitos, se notaba que ella realmente nos apreciaba, por lo que sería una idiotez el negarme a comer con su familia. En particular me agradaba el ambiente familiar que se formaba compartiendo con ellos, ya que nos hacían incluir y formar parte como uno más. Era algo extraño para mi, tomando en cuenta que mi propia familia de sangre nunca había hecho algo remotamente parecido.

Sonreí nervioso al sentir como la mujer jalaba de mi mejilla, dándole palmaditas de rendición en la mano para que me soltara. -E-esh que el entrenamientho de Shhibushen es duro, sheñora.- Contesté como pude ya que todavía me estaba sosteniendo de la mejilla. Cuando finalmente me liberó de su terrorífico agarre solté un suspiro mientras llevaba una de mis manos a masajear la zona afectada, que se había enrojecido un poco por el “cariñoso” gesto. Sin embargo, cualquier reclamo silencioso que me hubiera guardado se esfumó al ver el plato con abundante y deliciosa comida frente a mi, y rápidamente ataqué sin siquiera recordar mis modales, devorando mientras caían exageradas lágrimas de felicidad de mi rostro -¡Está delicioso!- exclamé evidentemente fascinado con las hamburguesas, olvidando que seguramente tendría manchas de los condimentos por toda mi cara debido a mi salvaje manera de comer. Rápidamente me limpié cuando mi hermano me hizo un discreto gesto, aparte de golpearme con su pierna por debajo de la mesa. Supongo que a esto se refería cuando me alertaba de no realizar ninguna escena en la comida. Aunque por su parte el Golden boy no parecía comer de mejor forma que yo…

Sonreí ante el comentario a las sobrinas, aquellas niñas que mantenían un carácter engreído y altanero pero que ahora parecían sumamente tímidas al compartir la misma mesa que mi hermano. Sonreí ampliamente mientras le daba golpecitos con el codo y señalaba con un gesto de mi cabeza hacia las adolescentes. Sin embargo él no entendió el mensaje, como era de esperarse de alguien tan despistado. En serio, podía ser tan espabilado en tantas cosas pero cuando se trataba de cuestiones como esa era un completo idiota, no que yo fuera mejor claro, pero al menos podía percibir señales tan obvias como las que enviaban aquellas chicas.

Luego de la comida llegaron las historias y anécdotas por parte de los más adultos, a las cuales escuché atentamente, soltando risas y divirtiéndome de lo lindo con sus extrañas experiencias. Verdaderamente me sorprendió todo el saber que podía tener una persona con tantos años de experiencia, pero supongo que de cierta forma era normal.

Por supuesto, el final de la agradable velada llegó y con ello el momento de despedidas, que era algo de lo que más detestaba. No porque fuera alguien muy sentimental, al contrario. Es que la mujer era demasiado exagerada en ese tema y no tardó en envolvernos a mi hermano y a mi en un fuerte abrazo casi rompe-huesos diciendo que nos cuidáramos, que nos extrañaría y que nos pasáramos más seguido sin timidez. De verdad me resultaba algo incómodo, pero de todas formas sonreí agradeciendo por su hospitalidad y, claro, prometiendo que volveríamos en algún momento. El hombre de la casa simplemente nos dirigió una sonrisa confiada y las más jóvenes nos saludaron tímidamente, especialmente al muchacho de cabellos azules, quien pareció hacerles el día con una simple sonrisa.

Aquello había sido otro día normal en nuestra ya de por sí extraña vida. Esperaba que más momentos así llegaran en el futuro para poder recordarlos de la misma forma que los adultos de aquella casa lo hacían con sus propias memorias del pasado. Todo este día me había hecho olvidar aquel extraño sueño que había tenido durante la mañana, pero ahora que regresaba a mi cuarto y me preparaba para dormir de nuevo, solo podía preguntarme qué había significado y si volvería a repetirse una vez más esta noche. Con suerte, así sería.

Tema finalizado.
avatar
Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 25/05/2014
Puntos : 666
Localización : Walking, searching, finding.
Ver perfil de usuario

Zerick Jericho
Cinco Estrellas

Volver arriba Ir abajo

Re: Día de las bromas [Priv. Zerick]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.