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Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Aria Clownlay el Lun Ago 10, 2015 10:47 pm

Había intentado huir antes de escuchar su respuesta, en realidad, pensé que me había adelantado a los hechos y había tomado más confianza de la que merecía… ¿En qué estaba pensando? Nunca antes había pedido que alguien me usara como arma… no era algo que uno fuera por la vida solicitando… quizás lo había asustado y no sabía cómo rechazarme…  

Mis pensamientos continuaron fluyendo hasta que sentí como era detenida por una mano, me giré con algo de sorpresa para luego encontrarme con los azules ojos de Izaak, acto seguido al escuchar sus palabras simplemente reaccione a asentir y sonreír algo nerviosa. Iba a agregar algo más cuando mis palabras fueron interrumpidas por los murmullos de los estudiantes, al darme cuenta de la situación en la que nos encontrábamos no pude evitar sentir como comenzaba a sentir el rostro arder, para evitar que el pelinegro notara mi posible rostro sonrojado desvié la mirada y gire mi rostro evitando un contacto de ojos directo nuevamente.

—P-puede ser… con Shinigami-sama nunca se sabe— Dije aclarándome un poco la garganta y apartando un poco mi mano que aún conservaba el calor del contrario. Antes de retirarme a mi lugar junto a mi grupo, mire a Izaak de soslayo para ver con cierta sorpresa como sus mejillas se encontraban teñidas de un ligero rosa acompañadas de una expresión algo avergonzada, ante esta imagen no pude sonreír algo divertida, nunca imagine que pudiera realizar una mueca tan infantil, quizás aquello le había incomodado que lo malinterpretaran.

Cuando finalmente estuve frente a los aprendices pude sentir sus miradas inquisidoras y acuciosas sobre mí.
—Yo… digo… concéntrense, comenzaremos con la explicación —Dije para luego toser un poco y cubrir mi boca con mi mano… no sabía porque me sentía tan intimidada por aquellos curiosos ojos. —Más les vale presten atención— Amenace ignorando sus murmullos mientras amarraba mi cabello en un alto moño.
—¿Alguien tiene alguna duda sobre esta actividad antes de iniciar? —Dije observando sus rostros para guardarlos en mi memoria, hasta que uno de los chicos alzo una de sus manos.
—Señorita…. Usted  y él…—Antes de que pudiera continuar con la pregunta transforme uno de mis brazos en un filo de alabarda para luego apuntar en dirección al estudiante
—Dije… ¿Alguna pregunta sobre la actividad? — Volví a preguntar esta vez con un tono más sombrío mientras esbozaba una ligera sonrisa mientras el chico temblaba un poco —Bien… si no hay dudas comencemos…

Durante la “clase”  les explique lo básico de la primera fase de transformación en arma, la visualización, la consistencia y el cambio, sumándole algunas experiencias personales para que lograran tener una idea del proceso.
—Lo importante es que no se frustren y sigan intentándolo, no todos llegan al mismo nivel de entendimiento ni comprenden al completo su forma de arma, la clave está en la práctica, lograrlo primeros o últimos no los hace mejores que otros… ahora ¿Qué les parece si practicamos un poco? — Continúe para luego observarlos asentir— Muy bien… cierren sus ojos y visualicen en su mano la parte de su arma que quieren mostrar… los bordes detalles y dejen ese deseo liberarse — observe como algunas manos comenzaban a cambiar por algunos pocos segundos para luego volver a su forma original— Bien hecho todos —Sonreí con sinceridad ganándome unas miradas emocionadas por parte de mis oyentes.

—Aria…—Dijo una de las chicas alzando la mano— ¿Es verdad que sin técnico no podemos hacer nada y que debemos encontrar uno rápido? —Pregunto con timidez para luego bajar la mano y producir que todos sus compañeros me miraran con duda.
—Hmm… Claro que no, hay casos de armas que trabajan por su cuenta sin la necesidad de un técnico… pero es algo solitario, el compañerismo que se forma entre un arma y su técnico es lo que generalmente les permite seguir avanzando y creciendo… por otro lado es por esto mismo que no se deben forzar a estar con un técnico de compañero que no les agrade o incomode, la sincronización radica en la unión de los sentimientos y objetivos de ambas partes, entre más converjan más fuerte es la resonancia —Sonreí para luego ver una nueva mano alzada.
—¿Así como tú y el otro instructor? Ustedes sí que mostraban ese compañerismo… —Dijo en un tono sugerente que provoco risas cómplices entre sus compañeros y uno que otro "Kyaa" y que inconscientemente hizo que me sonrojara un poco ganándome la mirada curiosa de todos los presentes…Rayos... estos chicos de hoy en día...
—No… nosotros… digo… Nosotros no somos nada…lo conocí apenas hoy, así que no sé de qué hablas —Confesé arrepintiéndome un poco ya que se escuchó un “Ehhhhh” generalizado —Ya, ¡Silencio! —Intente acallar los nuevos murmullos.
—Pues no lo parecía —Dijo una voz entre los presentes provocando que desviara un poco la mirada en dirección hacia el pelinegro.
—Es verdad, lo conocí hoy en el parque… además yo soy de esas armas solitarias sin técnico —Fruncí ligeramente el ceño para luego aplaudir para ganar nuevamente su atención— Bien… ¿Por qué no mejor les muestro como es la forma completa en vez de que se comiencen a pasar películas por sus hiperactivas cabezas?.
—¡Yo la sostengo! —Grito uno de los chicos acercándose a mi cogiendo mi mano— Para que no vaya a caer al suelo, puedo tomarla por unos momento para que nos muestre —Sonrió el chico ganando la aprobación del resto.
—Yo… no creo que eso funcione…. —Dije mientras soltaba un suspira para pensar como continuar con la explicación, solía ser una arma compleja por lo que mi transformación solía rechazar a quien intentara alzarme, como sintiendo mi peso mayor al real o provocando una descarga de frió a quien intentara usarme “Aunque podría ser un buen ejemplo para mostrarles el rechazo…”— Debatí en mi interior desviando nuevamente la mirada a Izaak para ver que tal iba su clase…
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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Izaak Doors el Mar Ago 11, 2015 2:09 am

El día estaba soleado pero este no molestaba demasiado aunque si había obligado a Izaak a sacarse la chaqueta dejándola en u rincón y quedándose únicamente con su playera roja y después miro a los chicos. –Yo no soy el mejor personaje para decirle que es lo que tiene que hacer al momento de la transformación ya que solo soy un técnico. –Comento con una sonrisa en el rostro por lo cual algunos de los estudiantes sonrieron. –Me han dicho que tienen que visualizar la imagen de lo que son o serán si es que no se han trasformado aun. Así que alguien dígame ¿se han transformado? Levanten la mano. –al menos seis chicos levantaron la mano a lo cual Izaak asintió. -¿Alquilen ha durado más de 5 minutos en su forma de arma? –Solo una chica mantuvo su mano.

-Yo he durado más de una hora como arma y poco a poco aumenta el tiempo. –Izaak sonrió aprobatoriamente por lo cual la chica se sonrojo.

-Muy bien, ¿entonces quieres ver lo que se siente al sincronizar tu alma con alguien más? –pregunto, todos los demás se entusiasmaron y comenzaron a mirarse entre sí.
-Pero aun no tengo un técnico ¿Cómo lo haríamos? –pregunto una entusiasmada chica.
-Sencillo, yo puedo sincronizar mi alma con cualquier otra.  –Y dicho esto avanzo con paso decidido hacia la chica estirando la mano y tomando la ajena, todos los chicos le veían sorprendidos y en sus caras se veía la duda reflejada, en verdad nadie podía creer que de verdad un chico como el pudiera sincronizar su alma con cualquier persona, pero así era. Alguna vez shinigami-sama le había dicho que era posible debido a los múltiples experimentos que las brujas habían hecho en él, pues al parecer estas habían hecho que su alma fuera similar a la macilla, pudiéndola moldear como Izaak deseara.

-¿En serio? ¿Qué pasara si nuestras almas se rechazan? –pregunto aun no muy segura de lo que Izaak había dicho, así que él se alejó de los estudiantes nuevamente y sonrió.
-Es cierto que normalmente los técnicos y armas necesitan tener algún tipo de lazo especial o algo similar para que las almas no se rechacen, las personas o mejor dicho las almas buscan … como decirlo, un alma gemela. –Izaak apretó su puño con la palma de la mano y después miro hacia donde Aria. –Alguien con quien puedan congeniar de una manera perfecta desde el inicio, es una conexión real que va creciendo con el tiempo. –volvió a ver a sus estudiantes y sonrió. –Pero eso no aplica conmigo, mi alma no es el alma gemela de nadie, yo soy como una masa que se puede manipular a voluntad mía, eso significa que yo canalizo la forma de tu alma y estabilizo la mía para que sea idéntica con la tuya, soy como un gigolo. –Comento sonriendo por el pequeño chiste que solo el entendía dejando a los demás igual de confundidos que antes.

Avanzo nuevamente entre los chicos sonriendo y después negó con el rostro, e hizo ademan de golpear a un chico quien solo alcanzo a cubrirse con las manos. –Saben, quería enseñarles mi habilidad especial de sincronizarme con algunos de ustedes, pero creo que también debo de hablarles de otros aspectos de ser un arma, muchos tienen la idea errónea de que una vez convertidos en armas no tienen nada más que hacer, pero eso es un error, deben de comenzar a aprender también a defenderse sin un técnico, aunque es poco probable que no consigan uno, es necesario que sepan que si pasa de esta manera lo mejor es que sepan protegerse solos.

Tomo asiento justo frente a ellos y sonrió. –Espero que algún día encuentren a alguien a quien quieran proteger.

-¿Tú la tienes? –pregunto la misma chica mirando hacia Aria y después a Izaak, lo cual solo causo risas en todos los chicos.
-No, por el momento no tengo a nadie, pero si algún día encuentro a alguien, espero poder contárselos –dijo sonriendo y mirando nuevamente a donde Aria al tiempo que ella hacia lo mismo, por un momento sus miradas se encontraron en lo que para Izaak parecía una eternidad. No pudo evitar sonreír para ella y después de eso le guiño un ojo de manera obvia haciendo que los estudiantes comenzaran a vitorearlo de manera exagerada. –Deberías de ir con ella. –Dijo un chico hablando de forma sugerente por lo cual Izaak lo miro fusilándolo y regresando la mirada a Aria nuevamente lo más rápido que pudo. Después de esto se puso de pie y camino hacia ella. –Síganme. –Hizo un ademan con la mano para que ellos le siguieran y terminaron uniéndose ambos grupos nuevamente, Izaak sonrió para Aria y después se acercó a su oído. –Deberíamos unir a los chicos de nuevo. –Después de eso la miro sonriente. –No me estoy rindiendo ni nada, solo creo que es mejor una clase en conjunto, por eso eligieron un técnico y un arma ¿No?

Comento mirando hacia otro lado y después la miro nuevamente, lo que lo había llevado a unir nuevamente a ambos grupos especialmente es que quería estar cerca de ella y si era posible tratar de ponerla nerviosa de vez en cuando al escucharla dar su clase, aquel día desde que la había conocido todo se había vuelto muy divertido así que solo quería mantener las cosas así un poco más., divertirse un poco más. –Así que tranquila igual te invitare a comer, no olvido que eres pobre. –Comento sonriendo amablemente, esta vez no se estaba burlando y definitivamente no lo haría, no quería que ella tomara las cosas a mal, no quería arruinarlo que llevaban hasta ese momento. –Como les dije antes la señorita Aria y yo recién nos conocimos el día de hoy, antes les había dicho que puedo sincronizar mi alma a mi gusto. ¿Les gustaría verlo? –Pregunto sonriendo.

-Es injusto, ustedes se nota a leguas que tienen buena química, seguro que solo quiere engañarnos. –Soltó el chico que más le había estado cuestionando aquella tarde, pero Izaak solo comenzó a reír negando con el rostro y después miro a Aria. –No, recién nos conocimos hoy, pero a veces hay personas que al conocer se vuelven cercanas. –después los miro a todos sonriendo. –No crean que no he notado como me observan, desconfían de mi capacidad, en serio puedo hacerlo. Hay quienes incluso me han dicho que soy un gigolo de armas. –Dijo infantil causando gracia alrededor de los demás, después miro a Aria y sonrió amable y estirando su mano a la ajena para poder sincronizar sus almas.
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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Aria Clownlay el Jue Ago 13, 2015 5:58 pm

Cuando nuestras miradas se encontraron me quede unos segundos observando sus azules ojos sin apartar la mirado, temiendo extrañamente romper el contacto, si bien en un primer momento me había avergonzado y pensado en apartar la mirada al creer que había sido descubierta ahora casi  lo consideraba como un tipo de desafío...un tipo de ¿Guerra de miradas?, no lo sabía. Mas esto no duro mucho ya que Izaak termino aquel enfrentamiento con un guiño que solo produjo que sonriera divertida, sonrisa que vino acompañada de la risa de todo mi grupo de armas que ante la escena solo volvieron a murmurar ¿En que estaba pensando ahora?

— ¿De verdad solo se conocieron hoy?, Perdone pero no puedo creerlo… — Dijo divertido el chico que hace solo unos minutos atrás se había ofrecido a sostenerme para que les mostrara la transformación completa.
—¿Qué?... claro es verdad, hoy lo encontré abandonado en el parque y estaba pensando en adoptarlo ¿Qué opinan? —Bromee un poco con ellos produciendo que la mayoría soltara una carcajada y otros dijeran “¡Sí!” Apoyando mí idea mientras otros negaron con la cabeza — Muy bien, basta de bromas…es solo que entre instructores deben apoyarse, dejen de imaginar cosas… bueno en que íbamos…—Dije  volviendo mi mirada hacia ellos con la intención de continuar con mi explicación pero me vi interrumpida cuando escuche las palabras del pelinegro cerca de mi oído. Inmediatamente me gire en su dirección dando un pequeño paso atrás algo sorprendida y nerviosa por la repentina cercanía.
—C-claro… es una buena idea, tienes razón —Dije aclarándome un poco la voz —De donde rayos saliste… —Murmure bajo mientras fruncía ligeramente el ceño recriminándole para luego girarme nuevamente hacia los estudiantes —De todos modos lo tomaré como una victoria por abandono… —Susurre bromeando lo suficientemente fuerte para que él me oyera

Iba a explicarle la nueva situación o metodología que utilizaríamos a mi grupo que me observaban algo perdido cuando Izaak volvió a hablar produciendo que me volviera a girar con emoción hacia su dirección.
—¿De verdad? ¡Te tomaré la palabra, no vayas a olvidarlo luego! —Dije con cierta alegría al imaginar que comería algo decente el día de hoy y podría ahorrar la pobre y solitaria sopa instantánea que me quedaba en la alacena, mas mi sonrisa se desvaneció de golpe al recordar sus otras palabras — Momento… no soy tan pobre… solo son momentos difíciles — Mentí frunciendo ligeramente el ceño y golpeando ligeramente con mi puño su brazo.

Sentí nuevamente el murmullo por parte del grupo de espectadores por lo que me gire con rapidez hacia ellos algo avergonzada, había olvidado por unos segundos que me encontraba frente a ellos… rayos, tosí un poco para distraer su atención.
—A partir de ahora haremos la práctica ambos grupos juntos, esto puede ser provechoso para que observen como es la transformación completa y como un técnico puede utilizarla y formar juntos una dupla de equipo— Explique para luego volver mi vista a Izaak y escuchar sus nuevas  palabras.

Las palabras del chico me sorprendieron ¿Qué era eso de buena química?... mi poca y nula habilidad social  previa no me permitía tener algún otro tipo de referencia pero, si era verdad de que con aquel misterioso chico que había encontrado en la calle hace algunas horas había formado una extraña buena relación… como esos amigos que se conocen de toda la vida, no me molestaba, por lo que cuando mi compañero instructor reafirmo que solo nos habíamos conocido hoy, solo asentí con la cabeza.

—Todo un gigolo de armas —Sonreí divertida ante su defensa personal sobre su capacidad de amoldarse a cualquier arma para luego observar con curiosidad su mano que se extendía hacia mi dirección y me pedía que la tomase sin palabras. Dirigí una de mis manos a la suya con el propósito de aceptar pero me detuve a medio camino. Alce mi vista para encontrar nuevamente mi mirada con la de Izaak… ¿Qué se sentiría ser capaz de amoldarse a todas las armas? ¿No se sentiría un tipo de herramienta utilizado por todos? ¿Si se uniera de esa forma conmigo no lo estaría usando yo también…? Por alguna extraña razón no deseaba que fuera así… me hacía sentir en cierta forma culpable… sobre todo por ser de ese tipo de arma que no congenia con nadie por lo que unirse a mi debería ser algo más difícil y debería moldear más aun su alma…

—No… digo, no me usaras para subirte el ego y mostrarle a todos estos chicos lo genial que eres— Intente bromear para luego alzar mi  dedo índice como si mostrara un uno para luego volver a dirigirme a él — Esa demostración lo puedes hacer con cualquiera de los presentes, no me necesitas especialmente a mi… por lo que te propongo un desafío —Dije mientras sonreía y escucha sonidos como “uuh” por parte de los presentes— Si quieres  sincronizar conmigo tienes prohibido cambiar o amoldar tu alma como dices para que sean compatible, lo sentiré así que no se te ocurra hacer trampas… de todos modos si no funciona podemos mostrarles lo que pasa cuando existe un rechazo—Proclame mirando también a los alumnos que observaban curiosos— Soy la autodenomina arma imposible para cualquier técnico, no puedo dejar que mi orgullo caiga por un gigolo ¿No? — Bromee para esta vez sí tomar su mano y mirarlo con cierta calidez dándole un pequeño apretón.

A decir verdad deseaba que si pudiera sincronizar con alguien de forma “verdadera” como había dicho el pelinegro cuando nos conocimos fuera con alguien que no se obligara a cambiar por mi culpa… de una forma en la que los dos estuviéramos cómodos… que si por esas cosas fuera Izaak deseaba egoístamente que no fuera como las otras armas con las que se había unido... que se sintiera como él mismo y no se viera obligado.

— Aquí vamos... presten atención— Suspire para luego comenzar a cambiar de forma iniciando la sincronización, si deseaba cancelar todo aquello aquel era el momento...
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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Izaak Doors el Vie Ago 14, 2015 1:13 pm

La sonrisa de Izaak se amplió de manera obvia al notar lo nerviosa que se había puesto Aria ante su cercanía, hasta el punto de tartamudear aunque sea un poco. –He salido de tu mente. –dijo en un muy leve susurro para que solo ella lo escuchara pero en un tono humorístico para no causar incomodidades de ningún tipo en la rubia que ahora se había vuelto bastante interesante para Izaak. Ambos comenzaron a explicar lo que a continuación sucedería para que nadie tuviera ningún tipo de duda. Los chicos aún les miraban cotilleando y algunos sonriendo y uniéndolos con la mirada, lo cual Izaak reprocho mandándoles varias advertencias con la mirada, no quería que terminaran por incomodar a su nueva amiga.

Él hablaba y daba espacios cada vez que ella iba a hablar, por el cómo explicaban las cosas uno detrás de otro cualquiera hubiera dicho que aquella clase ya estaba más que planeada, así que seguramente los chicos no creían ni una palabra acerca de que se conocían recientemente el día e curso, de hecho si a Izaak le hubieran dicho que recién la conocía hoy tampoco lo hubiera creído pues con aquella chica había experimentado más química que con nadie más. Así que son su mano estirada y observando la próxima a acercarse sintió como si su corazón se acelerara, él podía ver el alma de Aria… Y se preguntaba qué tan difícil seria y entonces antes de poder saberlo ella se detuvo. -¿No?... –Se calló para escucharla nuevamente, pues tal parecía que a pesar de haber dudado aún tenía más por decir y escuchándola atentamente su sonrisa se amplió.

Jamás trataría de usarte ¿Por quién me tomas? –Respondió el a su broma y volviendo a guardar silencio para escuchar las palabras ajenas sonrió mirándola a los ojos directamente volviéndose egoísta con cada palabra que de ella escuchaba se cruzó de brazos observándola sonriendo y sin poder quitar sus ojos de los ajenos. Aquello se estaba poniendo interesante. “Auto proclamada” Y entonces con aun más atención en las conversaciones que habían tenido camino al shibusen, él no quería que ella se sintiera rechazada, egoístamente esperaba que su alma no la rechazara ¿Pero cómo se suponía que haría eso? El alma hechizada de Izaak no podía ser compatible con el alma de nadie más sin esta no se moldeaba para poder adaptarse a las almas ajenas, pues el había adquirido esa habilidad de los constantes experimentos sufridos por parte de las brujas en su infancia.

Por un momento mientras tomaba la mano de Aria sintió un escalofrió de emoción recorrer toda su espalda y sintió como esta comenzaba a erizarse así como sus brazos o el cuello, toda su piel reaccionaba con la misma emoción, apretó con fuerza la mandíbula y miro por última vez los ojos azules de Aria, sonrió para ella y guiño un ojo. –Soy muy egoísta Aria, muy egoísta. –Susurro sonriendo mirándola y después levanto el rostro mirándola de manera arrogante. –Soy el técnico que se amolda a cualquier alma, estoy seguro de que nuestras almas no se rechazaran, yo tampoco perderé mi orgullo. –Dijo y todos los estudiantes los miraron, en ese mismo momento algunos técnicos y armas experimentados y que eran también instructores se acercaban con motivo de unir a todos para poder crear relaciones entre ellos, pero se quedaron parados al observar a el técnico que se moldeaba y al arma imposible para cualquier técnico.

Izaak aun sentía una gran emoción dentro de sí, era como si sus egoístas sentimientos trataran de unirse a los egoístas sentimientos de ella, su corazón estaba latiendo demasiado rápido y su infantil alma que se había quedado congelada con sus sentimientos del pasado comenzó a vibrar, el miedo, la ansiedad, la locura que jamás se había apoderado de él, su cuerpo vibraba, su corazón vibraba, y por su mente pasaban todos los recuerdos del pasado, el rostro de su madre, el cálido amor que sentía por ella, su padre y la dureza del mismo. Finalmente su hermano y la ansiedad que sentía por poder encontrarse con él. Los experimentos que las brujas habían hecho sobre Izaak habían vuelto su alma inestable y es por esa razón que podría moldearla, pero en aquel momento sintió lo que nunca había sentido con ningún otra arma, al principio sintió a Aria pesada como si no pudiera cargarla con una sola mano, pero lentamente todas las dudas dejaron su cuerpo, y su codicioso deseo comenzó a cumplirse.

Esta era la primera vez que Izaak no había moldeado su alma, su cuerpo entero se sentía vigoroso, lleno de energía, sus ojos se abrieron de forma desmesurada observando al arma que tenía en las manos en aquellos momentos, la sonrisa se borró de su rostro y observaba el filo de la hoja en busca del reflejo de Aria. -¿Esto es en serio?... –pregunto tan sorprendido como los alumnos que en aquel momento les veían congelados, todos esperaban que Izaak reaccionara, pero se había quedado plasmado ante la indescriptible sensación que tenía en aquellos momentos, en un total estado de shock. Una media sonrisa comenzó a surgir en sus labios y la reparación que era rápida se estaba estabilizando observando en todo momento al arma. –Parece que supere el reto. –Estaba demasiado emocionado en aquel momento, su corazón aun latía con rapidez y su alma vibraba con emoción, la infantil emoción de un niño de 11 años festejando el logro conseguido, se quedó ahí mirando el filo de la espada en que se había transformado Aria esperando algún tipo de respuesta de su parte.
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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Aria Clownlay el Jue Ago 20, 2015 12:18 am

La verdad, no sé por quién tomarte… se supone eres un extraño ¿Recuerdas? — Conteste sin más recordándole el hecho, que a pesar de que no lo pareciera, solo nos habíamos conocido en la mañana, para luego volver a observar su rostro en búsqueda de alguna señal de rechazo ante mi absurda y egoísta petición. Él no tenía razón para cumplir tantos requisitos exigidos por un simple arma solo para formar equipos por un entrenamiento que probablemente fuera solo por una única vez, lo sabía, sobre todo por aquella extraña habilidad que había manifestado tener que le daba la capacidad de amoldarse a cualquier otra alma… podría conseguir otra compañera o compañero con facilidad para terminar con la clase. A pesar de esto, y siendo consciente de que debí retractarme de mis palabras,  ya que, posiblemente harían que el chico se alejara de mí y arruinaría aquella extraña buena relación que habíamos formado en tan solo unas horas, pero no me arrepentía, deseaba que si teníamos que formar un algún tipo de unión fuera solo de ese modo.

Mis divagaciones mentales terminaron abruptamente cuando mis ojos se encontraron con los de él, en su rostro no se reflejaba ningún tipo de rechazo, es más, en él se dibujaba una sonrisa, expresión que me dio cierta confianza para continuar con aquel intento de unir nuestras almas.

Me quede unos segundos absorta en sus azules ojos intentando descifrar sus pensamientos, ¿Miedo?¿Arrepentimiento? ¿Emoción? ¿Indiferencia?...¿Qué es lo que se ocultaba tras de ellos?, mis dudas aumentaban conforme pasaban aquellos, ahora, eternos segundos. Me mentiría a mí misma si no confesara que toda aquella situación me tenía absolutamente desconcertada y nerviosa, sentía mi corazón latir con más fuerza y más rápido de lo necesario, más de lo que lo había sentido cuando subí corriendo las infinitas escaleras que traían a Shibusen. Por esta misma razón temía que Izaak pudiera darse cuenta de mi inestable estado… aunque  sabía que lo más probable es que eso fuera imposible.

Abrí los ojos con algo de sorpresa cuando guiñó uno de sus ojos cortando por completo el flujo de mis pensamientos para luego pronunciar de aquellas arrogantes palabras, las que terminaron por teñir por completo mi rostro de un liguero rojo.
—¿E-egoísta?¿A qué te refieres? —Intente decir con seguridad mas mi voz falló viéndose reflejado en un leve tartamudeo que espera el chico no notara para luego aclararme un poco la garganta intentando imitar su expresión arrogante —Pues ya veremos… no cantes victoria tan pronto pequeño gato, las probabilidades están en tu contra… espero no te desilusiones —Dije en un tono de broma, aunque realmente no estaba del todo segura de mis palabras, reprimido en el fondo de mi conciencia el hecho de que deseaba equivocarme, quería que aquello funcionara… realmente pensé que tal vez poder ser compatible con Izaak no sería tan malo… aunque eso significara perder en cierta forma la apuesta que yo misma había creado.

Sacudí mi cabeza apartando aquella explosión de ideas para luego tomar aire  y olvidar el espacio que nos rodeaba para solo concentrarme en la calidez de la mano del pelinegro que contrarrestaba con el frió de la mía, siendo la única sensación que permaneció cuando mi cuerpo desapareció quedando solamente mi forma de arma completa sujeta por chico. En un primer momento sentí como sus músculos se tensaron y su agarra aumento para no dejarme caer, asumía debía haber sido en respuesta a la sensación de que mi peso era mayor… era una clara señal de rechazo… debía esperarlo… pero no pude reprimir cierta desilusión, realmente creí que él podría.  

Cuando iba a comenzar a deshacer mi forma y volver a la normalidad la tensión desaprecio e izaak me alzo  como si fuera lo más natural del mundo, abrí los ojos con sorpresa sin creer lo que estaba sucediendo, rápidamente me concentre en su alma… no la había modificado.
Quede unos segundos en shock sin creer lo que estaba pasando… me sentía ligera y cómoda… como hace mucho tiempo no lo hacía… mejor dicho como nunca antes lo había sentido… esta vez no era obligada…  esta vez no era la sombra el que me empuñaba… eso significaba que no estaba maldita ni condenada a él… sentí como una solitaria lagrima caía por mi mejilla.

Me limpie el rostro para que mi ahora momentáneo técnico no viera aquel pequeño signo de debilidad, alce la vista esperando encontrarlo en el reflejo del brillo de mi filo.
—Muy real… no sé cómo… yo… realmente —Suspire intentando ordenar mis ideas— Tsk… creo que te daré la victoria esta vez… pero solo esta vez— Traté de pronunciarlo con resignación ocultando el hecho de que me encontraba realmente feliz… aunque ahora también con nuevos sentimientos encontrados… ¿Realmente fue una buena idea?

— Y yo que pensaba que era especial… ahora acabo de perder mi único encanto de imposibilidad y chica misteriosa… ¡Y contra el más grande gigolo de Shibusen! – Dramatice para bromear un poco, mas mi rostro aún se encontraba sonrojado y mi corazón aun no bajaba a una frecuencia normal— Felicidades por superar el reto —Dije con sinceridad mirándolo con cierta calidez.

Mire a mi alrededor y pude percatarme tardíamente de todas las miradas que se posaban sobre nosotros, más nerviosa que antes me apresure a intentar llamar la atención de mi compañero.
—¿Q-qué si les damos una demostración a los aprendices?... recuerda que aún estamos en medio de la practica— Me sonroje más aun para luego volver a sacudir mi cabeza para concentrarme— Tienes todo mi poder a tu disposición, muéstrales lo que puedes hacer … mejor dicho mostrémosles — sonreí con alegría para volver  la vista hacia la clase.
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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Izaak Doors el Jue Ago 20, 2015 6:27 pm

Había conseguido algo que el mismo jamás hubiera pensado que podría lograr, su shock momentáneo fue rápidamente sustituido por la emoción que sentía de haber podido hacer conexión con alguien, pero más allá de eso le emocionaba que dicha persona fuera Aria. Era algo extraño especialmente porque se habían conocido hacia menos de dos horas. Trago de manera ruidosa tomando la empuñadura de la espada y con aquella sonrisa en su rostro, por un momento sintió un gran alivio, pero no era solo él. Observo a Aria en el reflejo del arma y sonrió demasiado conmovido, por algún motivo se sentía como si así es como siempre debió haber sido. Casi podía sentir sus ojos húmedos de la emoción, pues siempre había creído que jamás podría sincronizar su alma sin tener que moldearla, aquello era definitivamente la primera vez. ¿Tal vez su camino solitario había terminado? –Claro que me darás la victoria, la gane después de todo. –soltó de manera engreída Izaak sonriendo para Aria, solo para ella. –Después de todo soy el mejor de todos los técnicos.

Nada podía sacarlo de su burbuja de felicidad en ese momento, era como un lazo único entre el técnico y el arma, nunca había sentido esa complicidad de poder percibir con tanta claridad los sentimientos de aquella persona con la que entrelazaba su alma, con la que se sintonizaba y podía crear aquella sintonía perfecta. -Sigues teniendo muchos encantos, como el haber conquistado el alma del técnico imposible. –soltó Izaak. –Mi alma es incompatible sin importar cuanto lo trate, después de toda mi alma esta maldita, pero ahora es diferente, contigo es diferente. Así que para mí eres un misterio, de verdad. –la emoción que sentía, las ganas que tenia de hablar con ella de las sensaciones que recorrían su cuerpo, aquella emoción que emanaba su cuerpo esperando porque ella también sintiera lo mismo ¿sería demasiado pedir? Pero aquel trance perfecto no duro demasiado, pues ella lo saco de aquel nirvana al que se había elevado al mirar a todos los estudiantes que les miraban con picaras sonrisas.

Con la mano libre se cubrió la boca y se aclaró la garganta para después girarse hacia los estudiantes, sonrió y orgulloso levanto a Aria. -¿Lo notaron? Soy como el Rey Arturo. –soltó lleno de satisfacción hacendó referencia a escalibur. Aunque si pensaba en esa espada se pondría de malas, así que prefirió ignorar aquello. Después se volteo hacia los otros instructores sonriendo. Levanto la mano y la agito hacia ellos. – ¡Hey! Sofí, Liam. –los llamo, Sofí era nada más y nada menos que la chica de cabellos rosas quien se acercó animadamente hacia Izaak lanzándose hacia el con intención de abrazarse a su cuello, pero el pelinegro lo esquivo a tiempo y se acercó a Liam, un chico de ojos oscuros y con apariencia de aburrida. –Liam ¿Estas de humor para un combate? Para que les mostremos a los chicos como se hace. –ofreció al chico que miro a su compañera quien a su vez veía a Izaak haciendo una mueca.

-No lo sé, Sofí ¿Tú quieres? –La aludida levanto el rostro y miro a Izaak y después el reflejo de Aria en la espada inflada las mejillas. –Si hagámoslo. –comento en un tono indiferente, pero se veía bastante decidida lo cual hizo que Izaak sonriera y levantara a Aria observadora a los ojos. -¿Lista? –pregunto, el rostro de Izaak se veía demasiado ilusionado, su alma se podría comparar con la de un niño que despierta la mañana de navidad esperando encontrar lo que santa trajo.

Ambas clases ya se habían unido, armas y técnicos estaban todos ahí, miraban a ambos equipos, las armas estaban aclamando por Aria e Izaak, mientras que los técnicos apoyaban a Liam y Sofí. Izaak levanto a Aria de manera arrogante apuntando a Liam con ella, mientras que este sostenía un gran mazo que era Sofí y le miraba con aburrimiento. -¿Cómo lo hacemos? –Pregunto Liam sin mucho interés. -¿Qué tal por puntos? El que concite tres golpes gana. –dijo Izaak. No quería alargar demasiado aquella batalla de práctica, más que nada porque moría de ganar por hablar a solas con Aria y la clase estaba por terminar. Tres puntos eras más que suficientes para poder estar con ella.

Otro de los encargados sonó un silbato, Liam se lanzó con un salto hacia donde Izaak y lanzando el mazo sobre este, Izaak  ya había pelado antes contra ellos dos y sabía que podían ser peligrosos, a pesar de lo grande que el mazo podía aparentar ser Liam era uno de los técnicos más rápidos que conocía, por lo cual esquivo rápidamente el ataque y golpeo a Liam en la espalda con la parte de la espada que no tenía filo. –Un punto. –Grito emocionado y después salto dando un par de maromas por el aire. –Aria ¿Te molestaría la ser lanzada? –pregunto mientras mirada a Liam correr hacia él, si lanzaba a Aria hacia sus manos el tendría que soltar a Sofí. Una vez que esto pasara podría correr por Aria y dar un golpe más y en cambio si no soltaba Liam al arma también contaría como un golpe, pero podría dañarlo. Además solo era una demostración, no tenía por qué hacer nada mi llamativo, el problema es que de verdad que tenía prisa. –Lo siento Aria, pero toma tu forma humana cuando grite ya.

Dicho esto corrió hacia Liam lanzando a Aria por el aire. – ¡YA! –grito esperando que ella cayera dando un golpe o una patada, mientras él se lanzaba a sus pies para dar una patada en estos. Demonios debería haber dicho a Aria mejor el plan. Solo esperaba que aquello en serio funcionara.
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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Aria Clownlay el Dom Ago 23, 2015 2:06 pm

Si, acepto mi momentánea derrota… pero como he dicho no te acostumbres — Intente decir con altanería pero no con el resultado esperado, ya que mi actual estado de extraña alegría me impedía parecer mordaz o molesta, por lo que en vez de realizar una mueca como deseaba solo pude corresponder aquella sonrisa que parecía darme. —¿El mejor de todos los técnicos?...Vaya confianza, lo siento pero dudare de ello, para mi sigues siendo solo Izaak el gato vagabundo que encontré en el parque — Bromee para luego reír un poco para luego volver a mirarlo— Pero te concedo que eres el único técnico que hasta ahora pudo con esta inadaptada arma, supongo eso te da algunos puntos extras —Murmure llevando mi mano a mi mentón y asintiendo ligeramente con la cabeza.

Me detuve en seco cuando el pelinegro refutó mi afirmación de haber perdido mi encanto. ¿Conquistado? Mi rostro no pudo evitar sonrojare ante aquella simple palabra, a pesar de que comprendía que era una expresión para hacer referencia a que había conseguido formar una unión de compañeros de equipo—Tal vez fue al revés— Murmure para luego escuchar con atención sus palabras las que me sacaron una nueva sonrisa. A pesar de que pareciese de que  fuéramos lo opuesto el uno y el otro en relación a nuestras experiencias para interactuar con más personas, por un lado, yo con mi incapacidad para unirme a cualquiera y por otro, Él con su capacidad para moldear su alma y unirse a quien desee, en realidad éramos bastante similares. Él también se sentía en cierta forma solo… aquella revelación me hizo alegrarme de haberle exigido aquel absurdo acuerdo. — El misterio eres tu…—Murmure, el extraño deseo de conocer más acerca de él había comenzado a crecer... pensé para luego sacudir un poco la cabeza con el objetivo de concentrarme— Somos un par de almas malditas, quizás por eso podemos ser compañeros — Dije como resolución para luego volver a concentrarme en el entorno, mi rostro volvió a arder cuando fije mi vista en los estudiantes. —Q-quizás sea buena idea continuar con esto cuando me tengas que pagar la cena— Aclare un poco mi garganta

Rodee los ojos divertida cuando me alzo como si fuera… momento… Hizo referencia a… no no… En mi rostro se formó una marcada mueca, expresión que había visto en más de un estudiante y profesor cuando se pronunciaba aquella prohíba y secreta palabra… “Escalibur” resonó en mi interior como si se tratase del peor deseo posible…
—Soy peor que él, prepárate— Bromee utilizando una voz espectral, sabiendo que eso era prácticamente imposible… nadie podía ser peor que esa maldita arma… pero tal vez con ese comentario asustara un poco al chico.

Dirigí la vista hacia donde se encontraban las personas que Izaak había llamado, era un pareja, un chico de semblante aburrido y… la alegre chica pelirosa que suponía ahora le desagradaría más que antes… era como ese instinto primitivo que te avisa cuando te consideran una amenaza. Me sorprendí un poco cuando el chico la esquivo, pero por alguna razón me alegre… hubiera sido algo incómodo... me hubiera sentido como violinista, como dice el dicho… pero para ella al parecer era lo contrario… creo que me había ganado un nuevo punto en contra. Si, definitivamente era el caso, cuando su vista se posó en mi  aquello no daba opción a dudas.
—Claro… aunque al parecer de verdad no le agrado...—Dije dudando un poco pero cuando vi la ilusión reflejada en su rostro sonreí y asentí con energía —¡Vamos por ellos! — Ante mis palabras sentí como si alguien me acuchillara con la mirada provocando un pequeño escalofrió.

Cuando finalmente se eligió la forma de determinar el ganador de aquella batalla de practica el combate inicio. Al sonido del silbato el chico que respondía al nombre de Liam se lanzó en nuestra dirección con rapidez, aquello llamo mi atención, a pesar de que su arma fuera un mazo que se asume es un arma pesada el chico era bastante veloz, hecho que disminuía considerablemente las desventajas que pudiera tener… interesante. A pesar de esto Izaak logro esquivarlo, para luego golpearlo con mi reverso. —¡Bien! — Celebre el primer punto para luego negar con la cabeza. —Adelante — Dije comprendiendo su plan al ver a nuestro contrincante acercarse nuevamente.

Me lanzó en dirección a la mano del técnico que sostenía al arma, cuando escuche la señal del pelinegro me des transformé volviendo a mi forma humana ante la  mirada confusa del chico para luego agarrarme del mango del mazo aprovechando el impulso para usarlo de soporte para girar y golpear con mi pierna la espalda del chico sin tocar el suelo, al mismo tiempo que asumía que Izaak atacaría por el frente para dar por finalizado el encuentro… aunque tal vez ese no era el plan y no lo había comprendido del todo… rayos tal vez debí preguntar más, me cuestione en esos cortos segundos para luego escuchar los gritos de emoción por parte del público... ¿Eso era algo bueno o malo?

Caí  dando algunos pasos atrás para luego buscar a mi compañero…. —¿Termino? —Pregunte con algo de duda.
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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Izaak Doors el Mar Ago 25, 2015 5:14 pm

¿Momentánea derrota? Pero si esta fue una victoria aplastante por mi parte. –Soltó de forma arrogante, aun sin poder creerlo el mismo, que su alma se hubiera sincronizado con la de Aria. Después una nueva sonrisa se posó en los labios del pelinegro admirando el arma. –Debería decir que entonces tendrás que adoptarme de verdad después de hoy. –comento a tono de broma, aunque en verdad que necesitaba saber cómo es que había sucedido aquello. Tal vez deberían no solo de hablar entre ellos, si no acudir con shinigami también, seguro que él les podría explicar un poco mejor las cosas. Cuando escucho aquello Izaak se sonrojo un poco Tal vez fue al revés ¿Se refería a que el había conquistado su alma? Trago de manera un poco ruidosa. –Tal vez fuimos ambos. –Comento un tanto nervioso.

Observo a Aria volar y al tomar la forma humana nuevamente, se sorprendió que aun sin palabras ella hubiera entendido el plan de manera tan específica. Mientras ella le atacaba observo a Liam alzar la vista hacia donde Aria momento que Izaak aprovecho para golpear su estómago y después salto hacia atrás observando a los otros mirarles con una sonrisa. –Sep. ya termino. –Comento Izaak a la pregunta de Aria, después avanzo hacia ella y la jalo de la muñeca para ponerse frente a Liam y Sofí. Les sonrió a ambos y después hizo una pequeña reverencia. –Gracias por la práctica sempai. –agradeció, después de un momento se giró para ver a Aria notando que no la había soltado. –lo siento. –se disculpó y la soltó metiendo las manos en los bolcillos de su chaqueta.

               -------------------------------------------------

Avanzo un poco nervioso frente a la clase, ahora estaban ambas clases reunidas, después del enfrentamiento que habían tenido continuaron con una simple explicación acerca de las conexiones, Izaak les mostro a algunos chicos técnicos el cómo podía moldear su alma, aquellos que podía ver atravesó de su alma se sorprendieron al notar los cambios radicales de su alma, ninguno de los chicos que habían estado con él al principio volvieron a hacer referencia hacia que el sentía algo por Aria y lo agradeció, pues sin importar que no sabría cómo actuar frente a la mayoría de los mentores, pues estos eran mayores o simplemente le estarían molestando, más aun después de la extraña conexión que había sentido con ella.  Sinceramente quería intentarlo nuevamente. Así que una vez que todos se comenzaron a marchar Izaak se acercó lentamente a donde Aria se encontraba, pues al formar a todos los mentores ellos habían terminado de alguna forma en las puntas de la fila.

Una vez que estuvo lo suficientemente cerca de ella sonrió y le empujo suavemente con el hombro. –Hola de nuevo. –saludo sonriendo, mientras que todos se retiraban, un chico paso junto a ellos, el había estado en el grupo de Izaak y era quien más insistía con lo del amor a primera vista. Por lo cual Izaak le fulmino con la mirada cuando paso a su lado, pero este sonreía.

Ya declare su amor eterno. –exclamo mientras le acompañaban algunas risas de fondo. Izaak se llevó ambas manos al rostro y después se recargo en el hombro de Aria, tal vez solo le habían dado una excusa para acercarse más a ella, después de todo el pelinegro era demasiado torpe para hablar con otras personas. –lo siento. –musito despacio y después levanto el rostro mirándola. –Ellos no saben cuándo callarse, supongo. Escucha, tengo que ir a verificar rápido unos asuntos de la clase de hoy supongo que tú también. En cuanto terminemos veámonos aquí mismo de nuevo. –soltó Izaak mirándola y sin esperar respuesta hecho a correr con uno de los encargados principales de aquella práctica. No estaba seguro de que al regresar ella estaría ahí, pero quería creer que así seria. De modo que se apresuró demasiado en el informe que tenía que entregar y después de eso salió a paso rápido de nuevo hacia el campo de practica pero siendo detenido por un momento más.

Izaak. –Sofí corrió hacia el lanzándose, pero nuevamente Izaak esquivo y después esta le miro con un puchero en el rostro. –Al fin te encuentro sin la rubia. Vayamos a comer. Todos los instructores van, deberías unirte.
-Lo siento pero ya tengo planes. –el rostro de desilusión de la pelirosa se hizo evidente y después le mostro la lengua yéndose de ahí. –Tú te lo pierdes, cuando la rubia se aburra de ti no vengas a mi llorando. –reclamo de forma infantil por lo que Izaak negó con el rostro pero no tomo importancia y corrió a donde antes ya había quedado. Se quedó debajo de uno de los arboles debido a que el sol estaba a toda su potencia en esos momentos. Miro su teléfono, eran las tres de la tarde. El tiempo había pasado volando y él ni lo había notado por estar tan anonadado con una persona a la que recién estaba conociendo y aun así se seguía sintiendo ansioso por que ella llegara.

Era como una extraña ilusión el poder verla de nuevo como por la mañana, pero esta vez con la verdadera intención de conocerse y no como en la mañana que solo había sido una coincidencia. Izaak siempre había sido demasiado escéptico, pero por como las cosas se habían dado ese día, comenzaba a creer solo un poco en el destino.
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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Aria Clownlay el Sáb Sep 05, 2015 4:14 pm

Sonreí ampliamente al escuchar la confirmación de Izaak de que la batalla había terminado… no podía creerlo, realmente habíamos podido formar un equipo. Mi momento de estancamiento emocional sin saber cómo reaccionar fue interrumpido cuando el pelinegro jalo de mi brazo para llevarme frente a nuestros oponentes. Mire en una primera instancia a mi compañero de batalla algo confundía para luego llevar mi vista a los otros dos chicos, avergonzada al darme cuenta de la situación me incliné imitando a Izaak

—G-Gracias!—Me apresure a decir  para alzar la vista para observarlos, por una parte el chico se mostraba tan indiferente como siempre pero por otro lado la chica casi parecía estar imaginando como torturarme… de verdad comenzaba a esperar que las miradas no matasen o ya encontrarían mi cuerpo abandonado a lado de la carretera o algo. Intenté sonreírle para quitar algo de tensión al asunto mas  esto solo produjo que su mueca se incrementase y dirigiendo la vista a mi muñeca, seguí la trayectoria de su mirada para poder encontrar el motivo de su malestar… y ahí estaba, la mano del chico aun sujetándome.

Volví a alzar la vista en dirección a Izaak, interrumpiendo la silenciosa “conversación” con la pelirrosa  cuando este se disculpó soltando finalmente mi mano.  Me quede observando la zona donde solo hace unos segundos se habían encontrado el agarre del pelinegro sintiendo aun el rastro de su temperatura… ¿No me había molestado ni incomodado?¿Por qué?,  me cuestione mentalmente, no estaba acostumbrada a tal tipo de cercanía con alguien, es más solía ser bastante arisca cuando a temas de tacto se trataba… pero con aquel chico que había conocido hace solo unas cuantas horas había olvidado todo aquello… extraño, quizás eran sus ondas de gigolo de armas o algo… si debía ser eso.
N-no te preocupes — Dije algo más nerviosa de lo planeaba que sonara… y con eso… creo que me había ganado mi pasaje al infierno cortesía  de cierta molesta arma… si claro “ella era así con todos” recordé las palabras del chico.

Luego de eso la lección continuó calmada y normal para mi sorpresa, lo que realmente agradecía ya que no sabría cómo reaccionar si aquellas bromas por parte  de los estudiantes continuasen como en un inicio… menos frente a otros instructores… y por sobre todo por la pelirrosa… en cierta forma era interesante pero no quería más razones para ganarme una muerte dolorosa.


■ ■ ■ ■ ■ ■ ■ ■ ■


—Al fin…!—Suspire estirándome un poco cuando la clase finalmente dio termino pero una presión en mi hombro hizo que me  desestabilizara un poco, me giré con rapidez para encontrar al culpable de aquel pequeño empujón, y ahí estaba él.
—Hola… ¿No me digas que ahora yo no puedes estar ni un segundo separado de mí? ¡Me extrañaste! —Bromee un poco esbozando una sincera sonrisa, la verdad es que había asumido que el chico ya había abandonado el lugar junto a los demás instructores, por lo que verlo ahora frente a mí era una real sorpresa.
—Qué es lo que… — Detuve mis palabras al ver su cambio de expresión, parecía fulminar a alguien con la mirada, seguí su trayectoria para encontrar al responsable de su aparente molesta encontrándome con uno de los estudiantes el que nos observaba de manera sugerente

—Ya declare su amor eterno — Dijo el chico de la nada provocando que se formara un silencio para que luego se escucharan unas cuantas risas por parte de los alumnos que aún quedaban. Pestañee confundida pero pronto me uní a ellos soltando una pequeña risa.
—La imaginación de los niños no tiene límite ¿Verdad?...— Murmure volviendo la vista hacia él pero para mi sorpresa nunca me encontré con su rostro ya que el técnico lo había ocultado con sus manos para luego agacharse hasta quedar apoyado en mi hombro. Aguante la respiración por un segundo “Demasiado cerca”, susurraba mi mente más mi cuerpo se negaba a reaccionar.
—M-muy cerca— Susurre más para mí que para él, cerrando los ojos como si eso me quitara un poco del nerviosismo por el que estaba pasando en esos minutos, no solía acercarme mucho a la gente… no pasaba de saludar a las personas con un gesto de manos o sonreír por cortesía a veces por lo que sentir la respiración de un chico cerca de mi cuello era completamente algo nuevo.

Mi nuevo bloqueo mental se esfumo con su “lo siento”, abrí los ojos para luego morder mi labio inferior, la verdad es que no sabía cómo actuar en estos casos así que alce una de mis manos con el objetivo de acariciar un poco sus cabellos para darle a entender que todo estaba bien pero me detuve antes de concretar dicha acción cuando el chico volvió a alzar la vista para observarme, en ese preciso momento sentí mi mejillas arder… rayos, solo esperaba que él no lo notase… no podía ser tan visible ¿Verdad?.
—Ja ja… N-no te preocupes… son solo chicos— Reí algo nerviosa para luego aclarar mi garganta y escucharlo  algo más tranquila — Si tienes razón debo ir a infor….¡Espera! —Intente detenerlo antes de que se fuera corriendo sin mucho éxito solo quedándome observando su espalda alejarse— ¿Para qué?...¡Ah!... debe ser por la apuesta… eso —Medite en voz alta llevando mi manos a mis mejillas aun sintiendo el calor en ellas—Sí que eres extraño…—murmure para comenzar a movilizarme a la oficina donde debía dejar el informe de la actividad.


■ ■ ■ ■ ■ ■ ■ ■ ■


—Al fin…! —Dije por segunda vez en el día una vez  termine el papeleo y el informe caminado hacia  el punto de encuentro con el pelinegro pero antes de doblar en uno de los pasillos el sonido de unas voces me detuvieron.
—Al fin te encuentro sin la rubia. Vayamos a comer. Todos los instructores van, deberías unirte.—Era la voz de la pelirosa…¿Rubia?, mire mi cabello… no podía estar refiriéndose a mi… ¿Cierto?  
—Lo siento pero ya tengo planes.— Esas palabras pertenecían sin duda al gigolo técnico… pero por alguna extraña razón me hizo sentir un poco mal… quizás estaba rechazando aquella propuesta por la obligación de pagar nuestra apuesta… rayos.
—Tú te lo pierdes, cuando la rubia se aburra de ti no vengas a mi llorando.— Tenía planeado salir de mi escondite involuntario para decirle a Izaak que podía ir, no tenía por qué sentirse obligado a pagar una apuesta con una desconocida y dejar a su salida pero mi plan fue arruinado cuando escuche la voz de uno de los profesores llamándome… rayos.
—Ya voy…—Suspire dirigiéndome nuevamente a la oficina, al parecer había olvidado algo… vaya momento… maldije internamente.


■ ■ ■ ■ ■ ■ ■ ■ ■


Una vez termine de hablar con el docente me volví a dirigir a nuestro punto que el chico había propuesto, encontrándome esta vez con su silueta apoyada en uno de los árboles, sonreí y me acerque silenciosamente para empujarlo levemente con mi hombro.
—Hola…—Dije imitándolo para luego fijar mi vista en el celular, más específicamente en la hora.
—Vaya como pasó el tiempo…—Murmure llevando una de mis manos a mi mentón pensativa, realmente había gastado toda una mañana y ni cuenta me había dado. Para luego alzar la vista con el objetivo encontrarme con los azulinos ojos del chico.
—Hey… no es que yo te espié ni nada… pero escuche tu conversación con tu amiga y… bueno… —Juguetee un poco con mis manos  sin saber que hacer—Lamento haber arruinado tu salida con tus amigos y casi novia…¡Es más! Aun puedes ir, no te detengas por mi… siempre puedes pagar la apuesta otro día —Me detuve ¿Otro día? Acababa de asumir que nos volveríamos a ver… momento eso era probable ¿no? Ambos estábamos en Shibuesen— ¡Eso! Ambos estamos en la misma escuela y….bueno… no digo que estés obligado a tener que volver a hablarme o algo… simplemente puedes darme una dona o algo y… ya no se qué estoy diciendo—Suspire llevando una de mis manos a frente bajando la mirada.—¿Entonces… qué dices? …¿Qué harás ahora?— Lo mire con curiosidad ladeando un poco la cabeza esperando su respuesta… esperaba que me hubiera entendido…
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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Izaak Doors el Dom Sep 06, 2015 6:05 pm

Escucho sus palabras, si los niños de hoy en día tenían demasiada imaginación, pero apara Izaak se preguntaba más bien que tan alejados de la realidad se encontraban, después de todo sin lugar a dudas el sentía a Aria como una persona especial y ni siquiera la conocía. ¿Qué demonios estaba pensando? Ella no lo veía más que como un gigolo de armas que iba por ahí usando a quien quiera para poder cumplir sus misiones. Pero ¿no había sido muy diferente con Aria hacia unos momentos? Además había alcanzado a escuchar sus palabras por lo cual ahora se sentía un poco apenado, tal vez esa era la razón por la cual había huido sin esperar respuesta en primer lugar, se estaba tomando demasiadas confianzas con ella y ni siquiera la conocía. ¿Qué si a ella le molestaba la cercanía del pelinegro? ¿Qué si ella no quería hablar con él? Después de todo el chico aunque luciera como una persona amable y feliz era demasiado desconfiado consigo mismo un pesimista después de todo lo que había vivido.


********************


Comenzó a jugar con el teléfono mientras esperaba por Aria, confiaba en que ella de verdad iría a su encentro así que una sonrisa se plantó en su rostro y levanto la vista al cielo el cual era más azul de lo normal. Sintió el pequeño empujón en su hombro justo como él lo había hecho antes aquel día y se giró hacia Aria con una sonrisa de oreja a oreja. –Hola…-correspondió el saludo y escucho con atención las palabras que salía de ella. –Ni si quiera lo note… Debe de ser porque el día de hoy me divertí como nunca. –Admitió el pelinegro mientras guardaba su teléfono y trataba de entender lo que Aria decía con una sonrisa que se iba agrandando más y más. –ella no es mi casi novia, ni mi novia, ni futura novia, mucho menos una exnovia. –le comento mientras la miraba con una sonrisa. –Tú no has arruinado absolutamente nada. A menos que quieras que me vaya a casa solo y sin que vayamos a comer porque ahí sí que lo arruinarías -. Comento bromeando y después metió las manos en los bolcillos. Nuevamente sus dudas y miedos lo atacaban. Tal vez era ella quien no quería pasar tiempo con él, tal vez le había molestado la arrogancia que solía mostrar al declararse el mejor técnico, seguramente no había notado el tono de las bromas o se había sentido incomoda por lo que decían los estudiantes. Después de todo ¿Quién no se sentiría molesto de que te emparejen con alguien como Izaak?

Comenzó a caminar mientras se colocaba la capucha para evitar los rayos de sol, más se detuvo y se giró hacia ella sonriendo de medio lado. –Sé que no tengo la obligación de hablar contigo y a menos que tú no quieras hablar conmigo yo tengo muchas ganas de conocerte mejor. Así que me gustaría invitarte a comer como acordamos y de ser posible conseguir tu número para quedar en otra ocasión más. –dijo mientras sacaba su teléfono y se cubría un poco la boca con él y sus mejillas comenzaban a tomar un color más rojizo, si es que ella comentaba sobre esto, lo más posible es que culpara al sol, pues no admitiría que estaba nervioso, emocionado y feliz. Como nunca antes recordaba haber estado. Así que no dejaría que su pesimismo, su paranoia o demás sensaciones arruinaran aquello, en definitiva tenía que poder conseguir hablar con ella. Después de todo en ningún momento creyó ver en su rostro algina mueca de desagrado, ¿no podía ser tan malo entonces? Inhalo y exhalo con un poco más de fuerza mirando al suelo y después a ella e hizo el último intento de ser completamente directo con la chica de ojos azules.

Así que lo que hare ahora y si tú quieres… es ir a comer… juntos. –comento mientras se pasaba una mano por el cabello quitándose la capucha y sonriendo abiertamente para ella dejando entrever todos sus dientes. -¿Estás de acuerdo con ello? –pregunto aun sonriendo. Todavía tenía muchas cosas que decir, todavía quería conocerla más y sobre todo entender cómo es que había enlazado su alma con una desconocida a la primera. Ni si quiera se había esforzado, incluso solo de recordarlo su corazón comenzaba a latir mucho más rápido de lo normal generando en Izaak una tremenda ilusión que no podía contener. Comenzó a caminar en dirección a las escaleras del shibusen, pensando donde sería el mejor lugar para hablar. Nuevamente se volteó hacia ella esperando que avanzara juntos, aunque más deseoso de que ella aceptara el querer hablar con él, aunque solo fuera por un momento. La miro expectativo, sin que la sonrisa se borrara de su rostro y sin dejar que sus emociones no fueran descubiertas por su rostro.  
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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Aria Clownlay el Sáb Sep 19, 2015 7:31 pm

Alce una de mis cejas al escuchar su explicación de porqué no había sentido el pasar del tiempo… ¿Se había divertido? Pero si antes hasta había intentado buscar una excusa para faltar a aquella práctica— Oh… eso es extraño, considerando que dijiste que te parecía algo tedioso… ¿Puedo asumir paso algo bueno que te hizo recapacitar? —Pregunte con cierta curiosidad mientras esbozaba una sonrisa ladeada — ¡Tal vez descubriste tu amor por la docencia! O… los alumnos te agradaron… o… ¿Te dieron alguna recompensa? —Comencé a indagar para intentar conocer la causa mientras llevaba una de mis manos a mi mentón pensativa— O tal vez algo con alguna chica… ¡Ya se! ¡La sempai! —Dije a pesar de que por algún motivo aquella mención me hizo realizar una pequeña mueca al recordar a la pelirosa… era un hecho de que yo no le agradaba y si era cercana al chico probablemente poder volver a  hablar con él se hiciese más difícil .  

Mis pensamientos y palabras se vieron interrumpidos cuando el chico refirió a la susodicha, haciendo que mis ojos se abrieran por la sorpresa.
—¿Qué?  ¿Por qué? Momento yo pensé…. ¿De verdad? —Lo mire con cierta confusión para luego procesar aquella nueva información—Oh…—Dije para luego soltar un leve suspiro y llevar una de mis manos al hombro del chico —Pobre chica… —Murmure sintiendo algo de pena por ella para luego alzar la vista para observar su rostro.
— Claro que lo arruinaría… es decir voy a citar las palabras de cierto chico que me encontré  en la mañana —Dije para luego aclarar un poco mi garganta y comenzar mi imitación de su tono de voz… o eso intente— “Esta nublado… preferiría quedarme todo el día en casa durmiendo”— Termine cruzándome de brazos y asintiendo con la cabeza para luego sonreír ampliamente.

Lo observe comenzar a moverse mientras se cubría su cabeza con el gorro de su chaqueta con algo de curiosidad, siguiéndolo un poco para luego detenerme al escuchar sus palabras. —¿Eh?—Solté de la nada por la impresión asimilando lo que había dicho, cuando finalmente lo logre sentí como mis mejillas comenzaban a arder sin razón aparente o no una que lograra identificar ¿Qué sucedía? —S-si no quisiera hablar contigo ten por seguro que no estaría aquí en estos momentos… es más… ni siquiera me molestaría en dirigirte la palabra —Refunfuñe un poco… ¿De verdad parecía el tipo de chica que sigue la conversación por obligación? Aquella idea me molestaba un poco pero cuando nombro el hecho de pedir mi número de celular no pude evitar soltar una pequeña risa.

—Yo y la tecnología no somos las mejores amigas… y por el mismo hecho de que no me gusta ser encontrada nunca he comprado uno… Shinigami-sama  siempre me regaña por lo mismo— Solté un pequeño suspiro— Bueno también está el punto que soy algo pobre como para adquirirlo… prefiero gastar el dinero en donas o algo así —Volví a cruzarme de brazos para sentir mientras llevaba una de mis manos a mi mentón pensativa para luego alzar las cejas, entrecerrar un poco los ojos y sonreír de forma sugerente—¿Eso significa que pase la prueba del primer día y ahora quieres un segunda “cita”? de todos modos ¡conseguir mi número no sería tan fácil! —Dije bromeando mientras le guiñaba un ojo,  haciendo referencia a su inusual propuesta, aunque aquello me había alegrado un poco.

—Aceptar o no aceptar… ¿De verdad no es un problema? — Me cuestione al verlo sonreír luego de reafirmar la invitación— Tú de verdad quieres que sempai cometa un crimen ¿Verdad? —Murmure para mí que para el chico  al recordar la antigua propuesta de la pelirosa a Izaak y las incontables miradas de asesinato dirigidas en mi contra.
—Pues está bien, acep… — Comencé a seguirlo pero antes de terminar mi frase una gota de agua cayo en mi frente haciendo que alzara mi rostro hacia el cielo para comprobar su procedencia encontrándome con el inicio de lo que parecía una ligera lluvia.
—Vaya… al final si comenzó a llover —Sonreí con algo de desilusión, extraño, puesto que yo amaba la lluvia más que muchas otras cosas. Luego baje  mi vista para poder ver al chico— Creo tendremos que dejarlo para otra ocasión… además recuerdo dijiste querías descansar hoy luego de tantas misiones y entrenamientos… no quiero te sobre esfuerces por una desconocida a no ser que quieras ir de todas formas pero empapado…—Lo mire ladeando la cabeza— Podríamos correr... o también si quieres puedo acompañarte/escoltarte hasta donde nuestros caminos se separen… Pareces un verdadero gatito abandonado pero ahora mojado bajo la lluvia…¡Doblemente adoptable! Es mi responsabilidad cuidarte para que nadie más intente raptarte en el camino —pronuncie sonriendo lo último en un tono de broma mientras comenzaba a seguirle el paso, no tenía otra forma de volver a contactarme con él lo que en cierta forma lamentaba, por primera vez encontraba  una utilidad en los teléfonos móviles.

¡Ya se! —Exclame para luego detenerme y buscar en mi bolsillo un lápiz   —P-puede que yo no pueda darte mi numero… pero tu si puedes darme el tuyo… aunque no prometo llamar… no soy muy buena hablando por esas cosas y… si quieres también puedo darte el número de la residencia en la que me hospedo — Dije con algo de nerviosismo para luego tomar su mano y escribir del número en su palma — Ya está —Dije sonriendo para luego alzar la vista— No pienso perder esas donas que me gane por la apuesta —Me excuse para luego desviar la mirada — C-claro que también puedes llamarme si necesitas ayuda en una misión o algo… de todos modos también suelo rondar por Shibusen… podríamos encontrarnos por casualidad por ahí… —Ya había comenzado a divagar nuevamente por lo que sacudí un poco mi cabeza para ordenar mis ideas— A no ser que te avergüences de esta pobre chica y hagas en los pasillos que no me conoces —Dije con dramatismo para luego extender mi palma en su dirección junto con el lápiz —Tu turno… claro, si quieres —Dije mientras sentía las gotas de lluvia recorrer mi rostro. —¿Entonces… qué haremos?
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Aria Clownlay
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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Izaak Doors el Lun Sep 28, 2015 3:41 pm

Rodo los ojos al escuchar sus palabras ¿Es que a ella le había impresionado tanto sempai? Negó con el rostro y puso sus manos en los hombros ajenos negando con el rostro. –No fue por nada de eso, fue por… -en ese momento la soltó y se alejó unos pasos con el rostro levemente encendido por lo que pensaba decir y las confianzas que se estaba tomando con aquella chica a quien se suponía conocía de solo unas horas.  Se llevó una mano a la boca para toser disimuladamente y aclarar su garganta que se había cerrado un poco por los nervios. –Aunque en parte los alumnos me agradaron. –dijo desviando la mirada sin poder admitir que la mayor parte del día había estado más pendiente de ella que nada, pero claro decir eso solo lo haría ver como un acosador o algo similar ¿No? Después de aclarar su relación con sempai sonrió al notar que de alguna manera Aria lucia ¿aliviada? Esperaba que fuera cierto y no solo su mente que jugaba con él.

Así es, ella no es nada mío además de una sempai con quien alguna vez realice alguna misión, pero después de eso no tengo ni siquiera contacto con ella. –dijo con normalidad, nunca le había interesado mantener contacto con nadie que conociera, porque de hecho no estaba interesado en mantener amistades o algo similar, eran pocas las personas con quienes se había sentido verdaderamente cómodo, una de esas personas estaba justo frente suyo, y por alguna razón le preocupaba que ella pensara tanto que él y Sofí fueran pareja, y claro que se mantendría negando ningún tipo de relación con aquella, porque no era cierto, porque quería que Aria supiera que no era así. El problema que pasaba por la cabeza de Izaak era por qué quería eso, el que solía ser demasiado distante ahora quería romper aquellas distancias ¿Por qué? Pero sus pensamientos fueron interrumpidos y soltó una carcajada sonora al escuchar a la chica mientras señalaba el cielo. –Ahora hay sol. –dijo con firmeza incluso se había puesto el gorro para no ser quemado por el mismo. –No hay razón para quedarse en casa. –dijo riendo.

Sonrió al ver las mejillas de Aria colorarse y por alguna razón se sintió aliviado al escuchar la afirmación de que ella quería estar ahí por voluntad, no era solo amabilidad, era en verdad interés por parte de ambos, pero claro que Izaak con sus paranoias y miedos no lo notaba al cien por ciento, pero aun así no perdía la esperanza de poder ser el objeto de su atención por un tiempo más, porque el día aun no acababa y faltaba mucho para eso.  Pero su sonrisa se borró poco a poco al escuchar que aquella no contaba con un teléfono celular, entonces ¿Cómo se podrían contactar más adelante entonces? Aquello lo desamino un poco pero ella parecía reacia también a cortar toda comunicación y cuando estaba a punto de sugerir algo escucho aquella palabra “cita” su rostro se puso un tanto colorado y desvió la mirada. De hecho si lo meditaba sí que le estaba pidiendo una cita ¿no? –Cierto, quiero que vayamos en una segunda cita y tal vez ganarme la tercera. –dijo con una seguridad que el mismo desconocía tener.  Aun así guiño un ojo de manera exagerada para que ella supiera que el también bromeaba, o al menos para que lo creyera.

Levanto una ceja y su sonrisa no se borró del rostro al ella decir aquello acercándose un poco. –Créeme ella no hará nada. No tiene porque, aun así yo te defiendo. –dijo con seguridad, el sabia porque ella hacía referencia a sempai, sabía que sofí tal vez se sentía un poco atraída por él y sabía que Aria lo había notado es por esa misma razón que prefería seguirle el juego con aquello, pero quería que notara que él no tenía ese interés especial por ella, que él no quería a Sofí de esa manera y que en realidad parecía estarse interesando en alguien más sin que el mismo se diera cuenta de cómo estaba viendo a la chica.

La lluvia sí que lo había tomado por sorpresa ¿en qué momento se había nublado todo? La escucho y sintió un pinchazo de ansiedad, aun no estaba listo para separarse ella. Entonces ¿Cómo podía hacer para retenerla por un rato más? , las gotas de lluvia no eran demasiado fuertes aun podían correr y ocultarse bajo algún negocio mientras paraba la lluvia ¿no? El punto era no tener que separarse de ella, porque no la quería lejos, porque quería poder compartir más de sus pensamientos con ella, porque quería escuchar un poco más de ella, conocerla. –Me gusta la lluvia. –dijo decidido. –Me sentiría mal si duermo mientras llueve. –menciono al fin. Rodo los ojos ¿Por qué era ella tan deprimente? Claro él también lo era y también pensaría que ella le ignoraría, además ¿Cómo podría atreverse si quiera a ignorar a esa mujer? Ella era hermosa… y entonces se sonrojo un poco mas ¿en que estaba pensando? ¿Desde cuándo se había comenzado a fijar en las personas de esa manera? Hasta ahora siempre habían sido como algo aparte, pero ella tenía un encanto por el cual Izaak había sido atrapado. –Jamás te ignoraría y estoy seguro que si te veo por los pasillos del shibusen correré hasta ti para poder saludarte. Además tendrás que acostumbrarte a mi presencia ahora que tengo un numero al cual contactarte –admitió de forma un tanto nervioso, tomo el lápiz y anoto su número en la mano de Aria y aun con su mano entre las suyas sonrió como un niño a quien se le ha dado la mayor de las recompensas. -¿Qué tal si corremos? –pregunto mirándola a los ojos y después echando a correr mientras jalaba suavemente de Aria y la lluvia golpeaba su rostro.

No quería separarse aun de ella, no estaba listo para ello, así que trataría de alargar un poco más aquella compañía hasta que ella quisiera poner fin a ello, o hasta que de verdad no tuvieran más remedio que separarse. Y mientras corría podía sentir un escalofrió recorrerlo desde sus mano unida a la de Aria y llegar hasta la punta de sus pies, un escalofrió y una emoción tremenda por estar al lado de aquella chica que de alguna manera se había metido en su cabeza hasta ponerle los cabellos de punta.
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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Aria Clownlay el Dom Dic 06, 2015 7:38 am

Parpadee  un poco y pude sentir mis mejillas arder, sintiendo como el calor volvía a acumularse en ellas al escuchar su referencia a  que  tal vez se ganaría una tercera cita ¿Qué era eso? Quizás mis mejillas no estaba acostumbrado a recibir halagos… o hablar demasiado con otra persona… o… ¡no no no no!… Lo acababa de conocer, era solo una plática de conocidos amigables ¿Verdad?...¡De futuros colegas!.  Sacudí mi cabeza intentando apartas esas absurdas ideas de mi cabeza,  tal vez leer tantos libros algunos con temáticas románticas ya me  habían secado el cerebro…solo faltaba que ahora viera el fondo de rosas y los brillos anormales y sería una escena sacada de uno de esos mangas para niñas… quizás… me faltaba dormir… si, debía ser eso.

—Ya veremos… aun estas a prueba con la primera —Continúe con la broma recuperando al fin mi sentido común para luego reír divertida ante su proclamación de protección. — ¡Mi héroe! Pero no creo serviría —Afirme mientras negaba un poco con la cabeza  para luego volver a alzar mi mirada en su dirección— Después de todo la que te protege soy yo ¿O quieres que me denuncien por maltrato animal, pequeño gato?  

El segundo golpe a mi proactiva extraña imaginación de hoy vino más pronto de lo que pensaba ¿La razón? el pelinegro no había dudado en decir que me saludaría si nos volviésemos a encontrar, lo que solo generó que un extraño sentimiento de felicidad brotara en mi pecho, provocando que instintivamente llevara una de mis manos a aquella zona…raro… quizás si me faltaba interactuar más con gente.
—No esperaba menos —Sonreí con cierta alegría para luego llevar una de mis manos a mi mentón algo pensativa— Pero lo de llamar no sé qué tan efectivo sea… es decir que podrás contactar a alguien lo harás, pero no aseguro el humor de la señora de la posada. — Comenté antes de que el chico tomara mi mano para escribir también su número.  Observé su rostro y como las gotas de lluvia comenzaban a deslizarse por sus mejillas mientras terminaba dicha acción, esperando a que me diera una respuesta a lo que haríamos luego, ¡Ahora realmente era como un animal empapado bajo la lluvia!. Mis pensamientos se vieron interrumpidos y bloqueados cuando sus ojos se encontraron con los míos.  Iba a responder pero el pelinegro tiro de mi  mano para guiarme más rápidamente de lo que estaba procesando mi cerebro en ese momento.

—Creo que es el mejor plan que se te pudo ocurrir — Sonreí contestándole al fin mientras comenzaba a seguir sus pasos. Mis ojos se posaron en las manos que ahora nos unía, no me molestaba… era extraño… como si aquello fuera ya de lo más normal, casi me hacía olvidar  que el chico aún era un completo desconocido, en otras circunstancias y con otra persona estoy casi segura que hubiera recuperado mi mano en seguida. Tal vez mi confianza por él se debía a que habíamos logrado hacer equipo, lo que se resumía a que había estado literalmente en sus manos… ¿Qué era ahora una simple unión?. Intente convencerme pero por algún motivo desconocido y a pesar de las frías gotas de lluvia  que golpeaban contra mi rostro, mis mejillas parecían estar ardiendo.

¡Ya sé dónde podemos refugiarnos! —Exclamé para luego sobrepasar al chico y comenzar a ser yo ahora la que tiraba de él, apretando un poco más de su mano de forma instintiva. Apure un poco más el paso cuando la lluvia se intensifico, pero disfrutando al mismo tiempo de se sentía correr bajo de ella, realmente amaba estos días.

¡Esa! — Sonreí al visualizar la tienda que buscaba y nuestro destino final. Una vez al frente jale de Izaak para que se refugiara bajo la carpa del local a mi lado. — ¡Hemos llegado! — Dije con cierta alegría para luego sacudir mi cabeza para botar unas cuantas gotas de agua que bajaban por mi rostro y cabello.
—Es mi tienda de donas favorita… pero no sé si nos dejen entrar en estas condiciones – Pronuncie dudando un poco para luego alzar mi rostro para observarlo— ¿Qué dices? ¿Probamos suerte e intentas pagar la apuesta? Luego de eso podría considerar dejarte ir… ¡Pero primero una dona! —Bromee actuando un tanto infantil volviendo la vista ahora a la vitrina para ver la variedad de dulces y postres que ofrecían. — ¡Vamos! Prometo hacerme responsable si te enfermas, te llevare a un buen veterinario — Pose mi vista en sus ojos e hice un pequeño puchero intenta que ello fuera mi argumento final para convencerlo, probablemente solo se riera, pero esa era la idea.
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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Izaak Doors el Jue Dic 10, 2015 4:16 pm

Soltó una gran carcajada al escucharla para después negar con el rostro de forma rápida mirándole a los ojos de forma significativa. –Dudo que te denuncien por maltrato animal, además estás haciendo un muy buen trabajo, ¿Qué harás si termino siguiéndote a casa? –sus ojos achichados por no parar de sonreír, su boca curvada todo el tiempo en una sonrisa, Y todo el completamente atento a ella. ¿Qué era lo que hacía que Izaak no pudiera sacarla de su sistema en ese momento? –Además… -Se detuvo un momento antes de poner un rostro serio. –Estoy seguro que terminare por conseguir la tercera cita. –dijo totalmente seguro de sí mismo, para después soltar a reír por su propia broma, aunque un poco más nervioso, por lo serio que había sido al hablar.

Observo minuciosamente los movimientos de Aria, se había llevado la mano al pecho de forma lenta ¿Estaba bien? ¿Se había golpeado durante la práctica? O… negó con el rostro, no, ella no podía estar pasando por lo mismo que el ¿no? Lo había sentido casi desde el momento en que la vio llegar de nuevo, su corazón había comenzado a latir más rápido, mucho más que cuando hacia ejercicio, sentía casi como si e fuera a salir de su pecho, y aun ahora seguía golpeando con esa fuerza, sus brazos se sentían adormilados y al mismo tiempo sentía como si una gran masa de energía se apoderara de él. Pero el que ella hiciera lo mismo no significaba nada ¿No? Al escucharla de nuevo sonrió y asintió mirándola de reojo. –Creo que me las puedo apañar con ella. Después de todo me llevo bien con todos colaboradores del shibusen, ¿no se nota? Soy un amor de persona. –comento a modo de broma, aunque era totalmente cierta la parte en que se llevaba bastante bien con los colaboradores de aquella institución.

La escucho hablar y dejo salir una risa mientras las gotas de lluvia golpeaban su rostro. -¡Siempre se me ocurren planes geniales! –exclamo para que pudiera escucharle por la carrera y la lluvia que se empeñaba en mojarlos. Pero aquello no le molestaba a Izaak, para nada, por alguna razón se sentía alucinado con aquella situación, la mano de Aria se sentía cálida al tacto de Izaak, y también cosquilleaba, no quería soltarla, de verdad se estaba volviendo alguien egoísta en los últimos días. Aun así no tenían un rumbo específico, al menos no hasta el momento en que ella le adelanto un poco jalando ahora de él, mientras la miraba y podía apreciar un poco sus manos unidas… ¿Qué estaba pasando con él? La siguió sin rechistar para saber a dónde es que terminarían entrando, al llegar bajo la lona de la tienda de donas sonrió al ver el rostro de Aria, tenía el cabello ligeramente mojado y algunas gotas de agua bajaban por su rostro dándole una apariencia tierna y… atractiva.

La escucho con atención asintiendo a sus palabras y sin controlar su propio cuerpo se adelantó unos pasos quedando justo frente a ella, levanto su mano jalando de su chaqueta y secando con el lado seco de la misma el rostro de Aria, paso la mano con suavidad sin dejar de mirarla al rostro, sus ojos, sus labios y entonces se dio cuenta de lo que hacía. – ¡Ah! –La exclamación salió de su boca mientras se alejaba un par de pasos sintiendo su cara arder por la confianza que se había tomado y el pensamiento que había pasado por su cabeza, aquel día de verdad que no estaba siendo el mismo, ¿que se suponía que tenía que hacer para poder regresar a la normalidad y ya? -¡L-lo siento! –se disculpó rápidamente levantando el rostro para mirarla aun con aquel notable sonrojo por la vergüenza que había sentido al ser tan imprudente. ¿Qué estaba haciendo?

Rápidamente asintió a lo que Aria decía. – ¡S-si! Yo pago, pide cualquier cosa que quieras. –comento abriendo la puerta de golpe y cediéndole el paso para que ella entrase primero que él. Después de un momento se volvió a poner un tanto bromista hablando con más naturalidad y recuperando su color de piel original aunque aún se sentía un poco tímido por lo que había pensado, él no podía tener esos pensamientos por alguien a quien recién conocía, alguien a quien recién conocía y con quien había podido por primera vez en su vida resonar su alma de forma natural, sin moldearse para nada.

Ya sentados frente a una mesa poso sus ojos nuevamente en ella, a pesar de estar más calmado podía sentir su corazón casi saltar de su pecho, y comenzaba a tener algo de miedo de que ella lo escuchase, se revolvió el cabello un poco nervioso y después la observo. -¿Serias mi compañera? –pregunto de la nada, el mismo no sabía de donde habían salido esas palabras ni porque las había dicho. De verdad se estaba volviendo loco, por lo cual dejo caer su cabeza en la mesa aún más avergonzado que antes y levanto una mano sin levantar la cabeza. –Lo siento… digo, me encantaría que dijeras que si… creo que tenemos buena química… ¿Cómo decirlo? Congeniamos bien. –dijo levantando el rostro al fin de la mesa. –Siento que tú y yo podríamos hacer un gran equipo. –comento sin dejar de mirarla, ¿Por qué se estaba volviendo tan egoísta?  
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Re: Compartiendo con una desconocida [Priv. Aria]

Mensaje por Aria Clownlay el Miér Dic 16, 2015 12:31 pm

El sonido de la lluvia invadía por completo el lugar, no dejando paso al silencio lo que realmente agradecía. Gire mi rostro en dirección a la calle para poder ver las gotas de lluvia caer, realmente amaba el sonido, olor y escena que formaba lo que algunos denominan un “mal clima”.

—¿Entonces qué has ele… —Mis palabras cesaron cuando al volver a girar en dirección al pelinegro me encontré con el tacto de su manga sobre mi rostro... Entonces el mundo se detuvo… o bueno, para mí, el sonido de la lluvia ahora parecía algo lejano y ajeno, solo podía concentrarme en él… maldición… Ahora el recuerdo de mi pensamiento de las flores y los brillitos anormales no se veía tan lejano a la realidad.
Me quede inmóvil, sin ser capaz de hacer nada más de observar con algo de confusión el rostro del chico  <<¿En que estaba pensando?... ¡Tranquila Aria! Solo intenta ser amable y secar un poco tu desastroso rostro mojado por la lluvia, seguro estabas tan empapada que le diste algo de lastima y…>> Mis pensamientos se detuvieron cuando el chico exclamo alejándose en el acto con el rostro…¿Sonrojado?. Baje la mirada con rapidez sintiendo mi propio rostro arder, el calor se aglomeraba en mis mejillas como si el hecho de que estuviera completamente empapada y fría no importara en lo absoluto.

—¡N-no te preocupes!... solo fuiste amable y… —Intente decir con algo de nerviosismo sin ser capaz de ordenar del todo mis palabras ¡¿Qué me estaba pasado?! ¿Desde cuándo tartamudeaba?... ¿Por qué parecía como si mi corazón estuviera bombeando a un ritmo tan irregular?... tal vez debía ir al médico… y dormir… si, debía hacer eso.
—G-gracias—Susurre antes de asentir y sacudir un poco mi cabeza para poder volver a concentrarme. Cuando finalmente logre recuperar un poco de mi estado mental sonreí con alegría al escuchar al chico aceptar pagar la apuesta.
—Espero luego no te arrepientas, ¡recuerda que me alimento como vaca! —Bromee para intentar dispersar mi propio nerviosismo ingresando a la tienda cuando Izaak abrió la puerta para que pasara.

Una vez dentro seleccione una de las mesas y me apresure a tomar una de las cartas para levantarla ocultando con ella mi rostro, Necesitaba un poco de tiempo para recuperarme, aun sentía un poco mis mejillas arder a raíz de la situación… <<¡Por favor que no se diera cuenta!...>>

Pero cuando finalmente estaba volviendo a mi  pulso normal y me sentía capaz de volver a enfrentarlo con normalidad el chico suelta aquella pregunta que nunca espere oír de nadie, sintiendo como mi corazón volvía a detenerse.
—¿Qué? —Dije casi en un susurro dejando caer por la sorpresa la carta sobre la mesa, solo siendo capaz de observarlo…<< Ah… mis mejillas otra vez >> Fui capaz de pensar al sentir nuevamente el calor que ya parecía ser común cuando nuestros ojos se encontraron… por extraño que pareciera la respuesta llego a mi cabeza casi sin tener que meditarla… era clara pero ¿Por qué?... Solo lo había conocido hoy pero concordaba perfectamente con sus palabras… Y en cierto modo me sentía… ¿Feliz?... quizás en secreto si deseaba escuchar aquella pregunta.
Sentí como un poco de líquido se acumulaba en mis ojos como queriendo salir, ¡Que pasaba! Era cierto que nunca espere que alguien me lo preguntara… ya comenzaba a pensar que era un arma defectuosa pero… ¡No!. Rápidamente volví a  tomar la carta para ocultar mi rostro, no quería que viera aquello.

Luego de unos segundos y cuando mi cuerpo volvió a obedecerme como correspondía baje un poco la carta dejando solo mis ojos a la vista para obsérvalo con suspicacia como si lo analizara.
B-bien…—Dije casi en un susurro y con algo de dificultad— Digo…—Desvié un poco la mirada sin saber cómo continuar— M-me parece una buena idea… podríamos probar con una misión ya sabes… Así podría seguir cumpliendo con mi rol de cuidadora y… ¡Si no funciona y te arrepientes no tienes que sentirte culpable de decírmelo!... y… —Me detuve al darme cuenta de la cantidad de palabras que había dicho en tan poco tiempo por lo que avergonzada volví a alzar la carta para ocultarme, respirar y volver a bajarla un poco más ahora mirándolo con desconfianza— Momento… ¿Con cuantas armas trabajas actualmente pequeño gigolo?... digo… son tus compañeras — Pregunte sin pensar sintiendo un poco de malestar en mi pecho... Tal vez me estaba enfermando.

—D-disculpen —Me interrumpió una voz que conocía bastante bien… era una de las empleadas regulares del local, ella nos miraba con una clara curiosidad.
—¿Van a ordenar? —Pregunto observándome con esas expresiones de chica que uno logra descifrar como “Luego tienes que contármelo todo”.
—C-claro… déjame ver… humm… Quiero… ¡20 donas! De los sabores que ya sabes y un café suave… —Pedí  para luego observar al chico— ¿Y tú? ¿Pedirás algo o me dejaras comiendo sola? —Sonreí ligeramente bajando al fin la carta para apoyar mi codo en la mesa y apoyar mi cabeza en mi mano. —Pero pensándolo bien... ¡Te obligo a pedir algo caliente!... me niego a que luego me culpes si te enfermas.
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